¿Podremos beber el agua recientemente encontrada en Marte?

base marciana
La noticia astronómica de estos días es la constatación de la existencia de agua líquida en Marte (por cierto a apenas 50 kilómetros de la ubicación del robot Curiosity). Pero ojo, nada que se pueda beber ya que está repleta de un tipo de sal llamada perclorato que puede resultar tóxica para los humanos. De hecho, en la Tierra nos cuidamos mucho de analizar el nivel de percloratos en nuestras reservas de agua potable, ya que pueden provocar problemas de tiroides, y dañar el tracto gastrointestinal, la piel, el tejido mamario y la placenta.

Y bueno, el agua encontrada en Marte es mucho más salada que cualquier salmuera que se encuentre de forma natural en la Tierra. Por ejemplo en la Antártida existe un lago hipersalino llamado Don Juan, considerado el cuerpo de agua más salado de la Tierra con un nivel de salinidad superior al 40%. Como podéis imaginar, ninguna forma de vida puede prosperar en sus aguas, las cuales por cierto jamás se congelan a pesar de tratarse de un lago de montaña situado en el polo sur. Bien, pues el agua recientemente encontrada por la orbitadora MRO de la NASA en Marte es aún más salada.

Pero entonces ¿podremos tratar ese agua en un futuro de cara a consumirla en nuestras hipotéticas bases habitadas? En The Huffington Post la bloguera Daniela Hernández se hace esa misma pregunta. ¿Tendremos que importar el agua de la Tierra? No, demasiado caro y poco sostenible. ¿Podremos quemar oxígeno e hidrógeno como hacen en la película “The Martian” para producir agua? Tampoco, demasiado peligroso. Lo mejor entonces va a ser intentar conseguir el agua allí mismo, en el planeta rojo.

Existen toneladas de agua helada en los polos de Marte. Y además, existen también glaciares cubiertos de polvo en las cumbres diseminadas por todo el planeta, de modo que prestar atención a una afloración hipersalina (que además solo sucede estacionalmente) tal vez no sea una buena idea de cara a conseguir agua en el planeta rojo. Lo mejor por tanto es centrarse en el hielo de agua antes mencionado, pero (siempre hay un pero) los percloratos están por todas partes en Marte, de modo que muy probablemente ese hielo tampoco sea potable.

En la Tierra, hacemos pasar el agua que contiene percloratos por plantas desalinizadoras que lo eliminan, y por lo visto eso es lo que tendremos que hacer allí también, si es que queremos librarnos de la tóxica salinidad del agua marciana. Las posibilidades de tratamiento son tres: intercambio de iones, ósmosis inversa o tratamiento biológico. Por fortuna los científicos creen que estos tres métodos también funcionarían en Marte, aunque claro, el reto consiste en llevarse allí todo el material necesario para instalar una de estas plantas.

En cuanto al tercer método, implica “poner a trabajar” a bacterias terrestres en Marte, para que se coman las sales, pero a los biólogos les aterra contaminar con formas de vida terrestres la virgen fauna marciana (en caso de que exista) por lo que esta opción será seguramente descartada. Sea como sea, la experiencia de la NASA en la Estación Espacial Internacional, donde los astronautas obtienen el 80% del agua que consumen a través del reciclaje de su propia orina va a resultar fundamental para mantener hidratados a los futuros colonos de Marte. ¿Lo ves demasiado lejano? Pues no deberías, la NASA ya le ha puesto fecha al histórico viaje al planeta rojo, y será en la década de 2030.

Me enteré leyendo The Huffington Post.

Internet ayuda a un fotógrafo a encontrar a sus ‘inesperados’ modelos

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Cuidado, no mires a los ojos a la estatua

eyes
Y mira que lo pone bien claro en el cartelito (aunque esté en noruego) pegado en el pedestal. Dice: “no mires a la estatua a los ojos“. Y claro ¿para qué queremos más? Tó cristo a pegar el careto al cristal y a ver qué pasa. Eso de que nos digan lo que no debemos de hacer es claramente una invitación a hacerlo, faltaría más.

Y luego pues nada, pues pasa lo que pasa, susto morrocotudo, cara de gilipollas posterior cuando ves que todo el mundo se parte el pecho de ti, y a confundirse entre el público esperando a que pase otro pardillo y en esta ocasión seas tu quien te rías de él.

En cuanto a la obra, a la que llaman “escultura interactiva”, corrió a cargo del artista noruego Erik Pirolt. En realidad es simplemente una cabeza de cerámica dentro de una urna de cristal. Las cuencas de los ojos están unidas a dos tuberías por las que brotan chorros de agua a toda potencia en cuanto alguien pone la cara demasiado cerca. Arte no se si será, pero toda una lección sobre la ilimitada estupidez humana sin duda.

Me enteré en My Modern Met.

Películas de terror para simios

Al igual que los aficionados al cine que vuelven a ver Psicosis, no quitan ojo a las cortinas de la ducha anticipando la llegada de Norman Bates, los grandes simios (chimpancés y bonobos en este caso) también recuerdan las imágenes impactantes. Científicos de la Universidad de Kyoto en Japón, acaban de demostrarlo empleando tecnología de trazado del movimiento de ojos con primates. Si veis el vídeo superior, en el que los propios investigadores hacen de actores, uno en el papel de humano y otro en el de mono, podréis comparar los puntos a los que el mono mira en el primer y segundo visionado (separados ambos por 24 horas en el tiempo).

Es curioso como los monos recuerdan que de los dos objetos de agresión posibles, el cuidador elige el martillo para golpear al mono, pese a que la posición de este objeto cambia en ambos vídeos. Esto demuestra que los simios pueden almacenar y recuperar información de forma precisa de su memoria a largo plazo, e incluso anticiparse a eventos inmediatos, una habilidad cognitiva que probablemente les sirve de ayuda en las intensas vidas sociales que llevan en su ámbito salvaje, así como para evitar el peligro.

El trabajo acaba de publicarse en la revista Current Biology.

Me enteré leyendo Science Shots.

Cuando deshacerse de las colillas resulta divertido

papelera urna png
Hubbub es una organización benéfica británica que intenta concienciar a la gente para que deposite su basura de un modo correcto. Para ello han creado una serie de papeleras urbanas que permiten arrojar detritus en ellas de forma divertida. Como muestra un botón, esta especie de urna de votación cenicero pregunta a los viandantes fumadores cuál es el mejor jugador del mundo: Messi o Cristiano. El número de colillas permite ver bien a las claras que en el Reino Unido los aficionados al fútbol no tienen ni idea. Supongo que el paso de CR7 por la Premier le ha hecho más popular allí de lo que lo es el argentino.

En fin, si la idea os parece graciosa podéis ver otras papeleras simpáticas en este enlace.

Me enteré leyendo Booooooom.

Así de grande sería un Destructor Estelar Clase Imperial I

Destructor Super Star del Imperio
Todo buen friki amante de Star Wars ha quedado subyugado por el enorme e intimidante tamaño de un Destructor Estelar Clase Imperial I. Según la wiki de esta saga, cada una de estas naves tenía una longitud de una milla (1600 metros) lo cual simplemente desmoralizaba a los enemigos, incapaces de imaginar una nave lo bastante grande como para enfrentarse a semejante coloso.

Puede que jamás lleguen a existir fuera del universo ideado por George Lucas, pero estas naves con forma de punta de lanza fascinan como si fueran reales. Prueba de ello es la imagen que el editor de Reddit “movielover278” ha creado superponiendo a escala real una de estas inmensas naves imaginarias sobre el plano de Manhattan. Al verla a esa escala me he quedado “pasmado” como mi amigo Han Solo cuando le dieron el baño de carbonita.

Maikelnai y Han Solo
Y si, afortunadamente para nuestros rebeldes héroes de la República, estos destructores no eran invulnerables.

Me enteré leyendo Neatorama.

PD. Supongo que mi reciente visita a Madame Tussauds Londres ha vuelto a hacer crecer “la fuerza” en mi :-D

Científicos extraen nanofibras de carbono a partir del aire

Fibras de nanotubos de carbono obtenidas a partir del CO2 del aireEn ciencia, cuando algo funciona de forma extremadamente sencilla y al mismo tiempo promete solucionar no uno, sino dos grandes problemas, el escepticismo no tarda en aflorar. Esto es lo que sucede ahora mismo con el anuncio realizado por el profesor Stuart Licht de la Universidad George Washington, quien afirma haber diseñado un sistema capaz de extraer CO2 del aire formando con él nanofibras de carbono, un material escaso y valioso.

Según puedo leer en la Web de la BBC, el sistema creado por el equipo dirigido por Licht funciona a muy pequeña escala. Se trata de un dispositivo que funciona con energía solar con apenas unos pocos voltios de electricidad, la cual hacen pasar a través de una cubeta caliente llena de sales derretidas. Durante el proceso el dispositivo va absorbiendo CO2, y sus electrodos se van cubriendo de nanofibras de forma gradual. No hablamos de mucha cantidad, solo 10 gramos a la hora, pero sin duda es un comienzo prometedor.

El equipo cree además, que dado lo simple del mecanismo, no sería demasiado complicado escalarlo hasta que la cantidad de CO2 absorbida comenzase a dejar su impronta en el registro planetario. Y aquí es donde muchos científicos han comenzado a fruncir el ceño. Extraer cantidades enormes de este gas invernadero supondría mover cantidades enormes de aire, lo cual no es sencillo ni barato.

Nanofibras de carbono formándose gradualmente sobre uno de los electrodos del dispositivoPara muchos, sin embargo, el mero hecho de haber dado con un método de fabricación económica de nanofibras, un material hasta ahora con aplicaciones en componentes electrónicos y baterías por su elevado costo, ya es una gran noticia. Si su precio bajara, podría emplearse de forma intensiva en la industrial del automóvil y aviación, por ejemplo, ya que es un material muy ligero y resistente.

¿Habrán los científicos dado con la fórmula mágica para acabar con el calentamiento global y de paso dotarnos de un material con múltiples utilidades? Seguramente no. Ya hemos oído anteriormente afirmaciones grandilocuentes que quedaron en promesas incumplidas. Sin embargo, tal y como dice Licht tras anunciar su hallazgo, merece la pena intentarlo. ¿No creéis?

Me enteré leyendo Carbon nanofibres made from CO2 in the air.

Vida alta, el hábitat invisible que flota sobre nuestras cabezas

Bacterias en el aire
Que la Tierra es un oasis para las formas de vida, que parecen prosperar en todos los rincones del planeta, incluyendo ambientes realmente sorprendentes y extremos no es nada nuevo. Hace un par de años el gran Ricardo Amils hablaba sobre algunos de estos organismos subterráneos, que él conoce bien como gran experto en extremófilos que es, y apuntaba también a un hábitat desconocido y poco estudiado que podría traernos grandes sorpresas en el futuro: las grandes altitudes atmosféricas.

Dicho y hecho, sus palabras resultaron proféticas. Hoy mismo en National Geographic leo un artículo del afamado periodista científico Robert Krulwich sobre las criaturas invisibles que viven en el cielo, sobre nosotros, a altitudes desconcertantemente elevadas.

Allí, en lo alto de la atmósfera existe un ecosistema extraño compuesto por bacterias, hongos y virus que se ven barridos hacia el borde del espacio exterior, orbitando a la Tierra a kilómetros y kilómetros sobre nuestras cabezas. Allí sobreviven, muy a menudo durante largos períodos de tiempo, antes de regresar vivos a nuestro nivel.

En su artículo, Krulwich dice literalmente:

“Algunas bacterias han visitado esta zona alta, tan regularmente y durante tanto tiempo, que se han adaptado a la vida en el cielo. Algunas especies desarrollan pigmentos que imitan a los protectores solares. Otras, (según se lee en un artículo de Ferris Jabr para el New York Times) se alimentan solo de agua de nube; y las hay que pueden incluso reproducirse dentro de las propias nubes”.

Los científicos llaman a esta nueva familia de criaturas del cielo “vida alta“, y esa zona cuenta con sus propias reglas. Allí arriba las cosas no funcionan como aquí abajo. Las condiciones son tan extremas (frío, ausencia de oxígeno, radiación solar, etc.) que los investigadores se han tenido que replantear el ciclo de vida de los microbios, que parecen vivir, morir y volver a la vida, lo cual contradice todo lo que sabíamos sobre biología.

Por ello no extraña que Krulwich diga en su artículo que el aire actúa como una “autopista para zombies”. Cierto, estos no-muertos no dan tanto miedo como los que aparecen en Walking Dead, pero sin duda son mucho más interesantes (y factibles). Y es que la ciencia siempre abre nuevas ventanas que “ventilan” el anquilosado conocimiento que dábamos por dogma.

Me enteré leyendo Look Up! There’s an Invisible Zombie Highway Right Above You.

Elon Musk y Stephen Hawking quieren salvar al mundo de robots asesinos

Elon Musk y Stephen Hawking
Elon Musk y Stephen Hawking son dos líderes mundiales en sus respectivos campos, la ciencia y la tecnología, y ambos se han puesto de acuerdo (junto a otros mil firmantes) para pedir la prohibición de las armas autónomas, y para advertir que las armas con una mente propia “no serían beneficiosas para la humanidad.”

Como comentado, ambos añadieron sus nombres a una carta abierta que será presentado esta semana en la Conferencia Conjunta Internacional sobre Inteligencia Artificial en Buenos Aires, Argentina.

Este grupo de expertos define a las armas autónomas como: artillería capaz de “buscar y eliminar a personas que cumplen ciertos criterios predefinidos, pero que no incluyen misiles de crucero o drones manejados por control remoto, en los que son seres humanos quienes toman todas las decisiones de orientación hacia el objetivo”.

La carta, que se ha publicado en la página web del Instituto de la Vida Futura afirma: “La tecnología en Inteligencia Artificial (IA) ha llegado a un punto en que el despliegue de este tipo de sistemas será – prácticamente, no legalmente – factible dentro de solo unos años, ni siquiera décadas, y hay mucho en juego. De hecho se cree que las armas autónomas serán la tercera revolución bélica, después de la pólvora y las armas nucleares”.

En opinión del panel de expertos firmantes, si un país sigue adelante con la creación de asesinos robóticos, esto estimulará una carrera armamentista global que podría significar un desastre para la humanidad.

“Las armas Autónomas son ideales para tareas tales como asesinar, desestabilizar naciones, someter a la población y matar selectivamente a grupos étnicos en particular“, afirma la carta. “Por lo tanto, creemos que una carrera armamentista militar de IA no sería beneficioso para la humanidad. Hay muchas formas en que las Inteligencias Artificiales pueden hacer que los campos de batalla sean más seguros para los seres humanos, especialmente para los civiles, sin crear nuevas herramientas para matar a la gente.”

Mientras que el grupo advierte sobre la carnicería potencial que un grupo de robots asesinos podría infligir, también hacen hincapié en que no están en contra de ciertos avances en inteligencia artificial.

“Creemos que la IA tiene un gran potencial para beneficiar a la humanidad de muchas maneras, y que la meta en este campo debería ser lograr eso”, dice la carta. “Iniciar una carrera armamentista militar de IA es una mala idea, y debe de impedirse mediante la prohibición de las armas autónomas ofensivas que queden fuera del control humano”.

Me enteré leyendo Abcnews.com.

La NASA anuncia el hallazgo de un “primo” de la Tierra

Concepción artística que compara la Tierra con Kepler-452b
La búsqueda de una Tierra 2 continúa acercándose a su objetivo, y hoy mismo la NASA ha hecho un excitante comunicado relacionado con la misión Kepler. Al parecer, la agencia espacial estadounidense ha descubierto el primer planeta similar en tamaño a la Tierra, situado en la “zona habitable” de una estrella similar al sol. El recién descubierto Kepler-452b es el planeta más pequeño descubierto orbitando en la zona habitable, según la NASA.

En un comunicado fechado hoy mismo 23/07/2015, la NASA comunica que la confirmación de Kepler-452b eleva el número total de planetas hasta 1030.

“Podemos pensar en Kepler-452b como un primo mayor de la Tierra que nos proporciona una oportunidad para entender y reflexionar sobre el cambiante medio ambiente de nuestro planeta”, sostuvo Jon Jenkins, jefe de análisis de datos de la Misión Kepler en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Moffett Field, California, que dirigió al equipo que realizó el descubrimiento. “Es inspirador tomar conciencia de que este planeta ha pasado 6000 millones de años en la zona habitable de su estrella, más tiempo que la Tierra. Esto le habrá dado a la vida una oportunidad importante para emerger, si es que se dan todos los ingredientes y condiciones necesarios en este planeta.”.

El planeta, que es aproximadamente un 60% más grande que la Tierra en cuanto a diámetro, se encuentra en la constelación de Cygnus, a unos 1400 años luz de distancia. Los científicos todavía tienen que determinar su masa y composición, aunque investigaciones previas realizadas con planetas de tamaño similar indican que podría ser rocoso.

¿Será este el primero de muchos mundos “gemelos” al nuestro? Espero vivir lo suficiente como para ver al propuesto HDST escudriñando esos mundos en busca de pistas que indiquen la presencia de vida.

Me enteré leyendo la web de Kepler en la NASA.

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