La bombilla que se estrenó 100 años después de ser fabricada

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Hay algo fascinante en las cápsulas del tiempo. Abrir una caja 100 años más tarde de que alguien guardara para ti objetos de su época y observar en un solo instante el impresionante ritmo al que se mueve nuestra sociedad, es algo que parece hipnotizarnos. Historia viva… mensajes del pasado.

La humanidad no había experimentado aún las dos guerras más catastróficas de la historia cuando alguien empaquetó esta vieja bombilla que véis en el vídeo, capaz aún de encenderse (yo no llamaría a eso iluminar) 100 años después. Es curioso pensar que a pesar de su innegable look vintage, esta lámpara es en realidad “nueva”, o por ser más exacto, recién estrenada. Habla bastante mal del escaso nivel de eficiencia e innovación que hemos conseguido en iluminación, ya que a pesar de las actuales bombillas de bajo consumo, o de los LEDs, nuestras casas siguen plagadas de cacharros muy parecidos a este vejestorio filamento incandescente.

Ahí donde la véis es una superviviente. La única que funcionó de entre las 5 bombillas rescatadas de la cápsula del tiempo originaria de 1912 recientemente abierta por empleados de General Electrics en el NELA Park (National Electric Lamp Company) en Cleveland, Estados Unidos. Un recordatorio de los tiempos de Edison.

Buen momento para recapacitar de nuevo sobre la obsolescencia programada.

Me enteré leyendo Boing Boing.

Ese pedazo de atún…. ¡torpedo!

Atún rojo
Ahí lo tenéis, un hidrodinámico atún rojo nadando libre por las aguas del Mediterráneo. Un héroe gigantesco y de sangre caliente (retiene hasta el 95% del calor que generan sus músculos) que de momento ha esquivado las almadrabas y los sandwiches con mayonesa.

Quiero hablaros hoy de esta fascinante criatura acuática de líneas elegantes (tiene forma de torpedo), morro puntiagudo y capaz de alcanzar mientras caza o huye de sus depredadores una velocidad de 100 Km/h, simplemente porque se asemeja a la perfección física. ¡Y todavía hay gente que usa la palabra atún como un insulto!

Los investigadores se preguntaban acerca del misterio de su peculiar forma. ¿Lo había modelado así la evolución simplemente por motivos relacionados con la velocidad o existían otras consideraciones?

Bien, en un artículo publicado hoy mismo en la revista Proceedings of The Royal Society B, los investigadores recurrieron a simulaciones efectuadas por ordenador de criaturas nadadoras y jugaron “a la evolución”.

Partiendo de una forma muy genérica de pez y de un sistema muscular “corrientillo”, establecieron dos prioridades evolutivas: nadar rápidamente y ahorrar energía. Basándose en estas dos consideraciones hidrodinámicas, cuando dejaron que el ordenador actuara como una “máquina del tiempo acelerada” y simulase la evolución, el resultado devuelto fue una forma muy muy similar a la del atún.

Así que no esperes que este pez cambie mucho de aquí a unos millones de años. Ya ha alcanzado la perfección. Por algo los griegos le dieron el nombre que tiene. ¿Sabías que atún deriva de la expresión helena “ir corriendo”?

Me enteré leyendo Science.

Por cierto, podéis encontrar más curiosidades sobre este suculento pez (lo que explica que se encuentre sobreexplotado y en franco retroceso poblacional) en la web de la WWF.

Enfríame la mano o me bajo de la bici estática

avacore

Lo confieso, los pies de mi señora son carámbanos perpetuos. Puedo imaginar la soledad de un átomo de hidrógeno perdido en la inmensidad del oscuro espacio, próximo al cero absoluto, cada vez que uno de sus talones me roza en la cama cada invierno.

Perdóname Pilar, hazte a la idea de que esto no lo lee nadie, apenas cuatro amigos. Sé que sabrás excusarme esta pequeña indiscreción de nuestras intimidades de alcoba. Sé también que muchos hombres casados me entienden en este momento, y sonríen imaginando la que se me viene encima cuando llegue a casa.

Y sin embargo, hoy quiero darle las gracias a los pies de mi señora, porque a lo mejor – sin ella saberlo – su gélida y polar temperatura han podido ayudar a que un gordo como yo, muy dado a comerse la cabeza en la cama, haya esquivado el agotamiento por su mero contacto.

¿Cómo es eso? Bien, si nos atenemos a lo que acabo de leer en UPI, científicos estadounidenses han hecho un pequeño estudio con mujeres obesas a las que hacían portar un “utensilio enfriador de manos” mientras hacían ejercicio.

Si no fuera porque he encontrado referencias a este chacharro ya en 2006, y porque detrás de él se encuentran científicos de la Universidad de Stanford (la investigadora jefa del trabajo es Stacey T. Sims) la verdad es que me lo tomaría por una noticia 100% magufa.

El experimento funcionó más o menos así: durante doce semanas 24 señoras “opulentas” con edades comprendidas entre los 30 y 45, hicieron ejercicios con una mano dentro de un cilindro que contenía agua. Pero ahora viene la diferencia, 12 de esas señoras sudaron la gota gorda en el gimnasio agarrando un cilindro de agua a una temperatura de 16ºC, mientras que la otra mitad de las participantes, hacía lo propio con un cilindro idéntico aunque con agua a temperatura de 37ºC (que como sabéis es la temperatura corporal).

Las participantes no sabían la diferencia en las temperaturas de sus dispositivos y realizaron siempre los mismos ejercicios.

¿El resultado? El grupo de control se cansó primero y dejaron el experimento antes. En cambio, las mujeres que usaban el dispositivo de enfriamiento seguían dándole duro como el conejito de duracel, y no tuvieron problemas de desgaste porque se sentían cómodas haciendo ejercicio.

Además, las portadoras del enfría-manos destinaron 5 minutos extra (de media) a caminar unos 2 kilómetros, perdieron unos 6 centímetros de cadera, rebajaron su presión arterial en reposo y mejoraron el ritmo cardíaco durante las fases de ejercicio.

Por cierto, el artilugio original cuesta unos 3.000 dólares (cosas de la patente, seguro), pero he leído por ahí que para conseguir un efecto similar basta con hacer gimnasia agarrado a una botella de agua fría. Así que ya sabéis, si a partir de ahora os encontráis a alguien en el gimnasio haciendo footing con una mano agarrando una botella de La Casera bien fría, o levantando pesas en el banco con un pie dentro de una pecera fresquita, no está loco, está siguiendo las indicaciones de unos científicos muy serios de Estados Unidos.

Según puedo leer en la web del artilugio, este dipositivo es efectivo porque envía sangre fresca del vuelta al cuerpo, reduciendo la sudoración y acelerando el proceso natural de la termorregulación de los mamíferos. Este proceso es simplemente la forma en que disipamos el calor corporal, los perros por ejemplo lo hacen sacando la lengua, pero los humanos usamos las palmas de las manos para ello.

Cuando un humano se acalora, la sangre fluye de forma natural hacia esos lugares de disipación, y al parecer el Avacore potencia ese proceso retrasando la aparición de la fatiga.

Así pues, volviendo al tema de mi mujer, es bueno saber que durante estos años comiéndome la cabeza en la cama por la noche, pensando en como llegar a fin de mes, y ejercitando mi mente para superar la crisis, el contacto de su gélido pie contribuía a que no me fatigase. ¡Gracias cielo!

Por cierto, el trabajo se hizo público durante la reunión anual que la AHA (Asociación Americana del Corazón) organizó en San Diego, dedicado a Epidemiología y Prevención/Nutrición, Actividad física y Metabolismo.

Charlando de música con Joan Valent

joan valent
Estas cosas que tiene la vida. Un aficionado a la música clásica se enamora de una obra contemporánea, localiza al autor (todo un figura) en twitter, le hace unas preguntas, y nace una conversación de esas con las que se aprende mucho. Él es Joan Valent, y yo un hombre satisfecho.

Antes de publicar las respuestas que este genio mallorquín me ha enviado “a contrarrembolso” de un simple cuestionario, os contaré que me enamoré de la clásica instrumental (de la Ópera ya lo estaba) cuando me dio por escuchar un CD de la Deutsche Grammophone que venía de regalo con el equipo de música (un armatoste Phillips que en su día era una maravilla) con el que mis padres me obsequiaron por buenas notas al acabar 8º de EGB. Era el “Scherezade” de Rimsky Korsakov, y de regalo venían las Danzas Polovtsianas de Borodin.

Desde entonces comencé a comprar discos, la mayoría del sello Naxos, que eran accesibles a mi bolsillo siempre vacío. Sin embargo, de tanto en tanto, juntaba un pequeño capital y me iba a feliz a la ahora cerrada “Discoteca” a comprarme una sinfonía de Beethoven dirigida por Karajan para la Deutsche.

Quede claro pues que soy un mitómano del sello alemán.

En fin, dejemos de hablar de mi y comencemos a hablar de Joan. Reconozco que antes de iniciar la entrevista consulté su perfil en Wikipedia. La primera frase que puede leerse es: “Joan Valent es el único español vivo [cuya obra] publica la compañía de música clásica Deutsche Grammophon”.

Eso impone, claro… y a colación de eso le pregunté:

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kaiassa

M.A. – Buenas tardes Joan. Ya ve usted, nuestros políticos intentando dorarle la píldora todo lo que pueden a los alemanes, para ver si nos toman por serios en lo económico, y aquí usted publicando para el mítico sello amarillo sin despeinarse. El primero en hacerlo en vida después de Joaquín Rodrigo. Eso solo puede significar que a usted le sobra talento, pero por favor, cuéntele a un mitómano como yo ¿Qué sintió cuando le dijeron que Kaiassa entraría en su catálogo?

J.V. – El proceso de ingresar en DG fue largo, cinco años antes de la edición del disco, su presidente, Michael Lang, vino a escuchar un concierto que di con el Ars Ensemble en Madrid, fué entonces donde quiso conocerme y cuando empezamos a hablar de la posibilidad de trabajr juntos. Claro, esos alemanes van muy lentos, y desde ese momento a la edición del disco pasaron muchas cosas en mi carrera, se publico con Warner el disco “Insula Poetica”, con Ara Malikian y Suso Saiz, estrene varias obras, películas, etc, al llegar el momento me alegre mucho, pero era algo esperado desde antaño, no fué una sorpresa de esas que te quitan el aliento, fue algo muy premeditado.

M.A. – En 1996 funda usted Ars Ensemble, un grupo de de cámara que el profano podría asociar erróneamente a la música medieval por aquello del parecido en el nombre con Ensemble Project Ars Nova, sin embargo nada más alejado de la realidad. En sus interpretaciones se pueden encontrar una mezcla ecléptica de estilos. Acompañamiento con timbales, voces femeninas típicamente mediterráneas (María del Mar Bonet, por ejemplo), folk balear y ritmos exóticos. Ayúdeme por favor ¿Cómo definir estilísticamente a esta agrupación? ¿En qué escuela le encuadro a usted como compositor?

J.V. – Bueno, el Ars Ensemble surge de la necesidad y de la imitación a modelos americanos. Al regresar de Los Angeles y Nueva York donde estudié, decidí instalarme en Madrid, es donde la industria se expandía musicalmente, conciertos, instituciones culturales, películas, arreglos. Pero al llegar aquí constaté que era muy difícil formar parte de esa industria. Desde el punto de vista conceptual mi estilo musical, derivado del minimal Americano y polaco tenía poca cabida en la música contemporánea que aquí se realizaba, más ligada a la tradición centroeuropea. Y en lo que se refiere al mundo discográfico y cinematográfico, buff, eso si que era complicado, yo no era nadie, y compositores como Bernardo Bonezzi, Alberto Iglesias, Suso Saiz, José Nieto, tenían muy bien establecidas sus carreras con los directores del momento. Estuve a punto de regresar a USA, pero precisamente fueron Alberto Iglesias y Suso Saiz quienes me convencieron que me quedara, que tuviera paciencia y elaborara un plan. El Ars Ensemble, fué parte de ese plan, al no poder encontrar formaciones musicales estables y dependientes de instituciones que me estrenaran obra, me la inventé yo, para poder conseguir conciertos y que se escuchara mi música, y como te decía antes, imitando a Steve Reich, Philip Glas, Nyman y otros tantos compositroes anglosajones, me monté mi ensemble. Fué una época maravillosa y dura a la vez.

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M.A. – Si Mussorgski, Rimski-Korsakov, Borodin, Balakirev, y compañía conforman lo que en clásica se conoce como nacionalismo ruso. ¿Se hablará de usted en el futuro como un nacionalista mallorquín? Que conste que no lo digo porque sea usted el compositor del himno oficial de la comunidad autónoma balear, sino porque he llegado a oir decir (y estoy de acuerdo) que de Mallorca lo más exportable son las ensaimadas, Miquel Barceló y Joan Valent.

J.V. – Vaya, los exportadores no se han puesto en contacto con mi manager… mmmm…

No creo que mi música se nacionalista, es más bien personalista, y claro, soy mallorquín, y eso tiene un componente de territorialidad emocional inmenso. Al escribir música no puedo evitar acercarme de algún modo al quehacer sonoro de mi entorno, pero considero mi entorno todo el Mar Mediterráneo, no sólo Mallorca. Eso si, lo focalizo en Mallorca, donde crecí y deseo siempre volver. Y respecto al himno, no es el official, fué un encargo de un gobierno que si tenía esa intención, con consenso claro, pero ese gobierno cambió y ya sabes como somos los españoles, pasó al cajón de los recuerdos.

la chispa de la vida

M.A. – Le confieso también, que hubo un tiempo en que pensé que la clásica dejaría de componerse. Creí que después de Bernstein, Gerswin o Poulenc llegaba el vacío. Que tal vez tendríamos que empezar a considerar adaptar para orquesta las composiciones de Los Beatles, o de Eagles. Pero no, entonces descubrí que los compositores de bandas sonoras estaban haciendo lo mismo que en su día hizo Chaikovski con el ballet. Ahí están Brian Easdale, Maurice Jarre, o más recientemente John Williams, Michael Nyman. Usted mismo ha compuesto varias bandas sonoras, por ejemplo de la de la cinta recientemente estrenada “La Chispa de la Vida” de Alex de la Iglesia. ¿Sigue viva la clásica en buena parte gracias al cine?

J.V. – Son disciplinas completamente distintas, no sólo estructuralmente sino también artísticamente. La música clásica contemporánea se sigue escribiendo, ha habido un cierto alejamiento del público durante los ultimos treinta años, porque esa música llegaba a unas cotas de entendimiento intelectual que el público general no comprendía ni compartía. Los úlimos años se ha abierto mucho el espectro estético de la música moderna y tenemos a compositores que levantan pasiones con sus obras de nueva creación, así Osvaldo Golijov, Giovanni Sollima, Torke, Gorecki, Killar, Avro Part, etc… Muchos de ellos también han realizado bandas sonoras, Golijov, Kilar, Nyman. Pero su principal tarea es la música de concierto. En cambio la música de cine se desarolla estilísticamente dentro del lenguaje cinematográfico, y su estilo evoluciona al paso que evoluciona el cine, no por sí mismo. Cuando escribes una banda sonora estas completamente ligado y al servicio de la dramaturgia de la película, no de tus pretensiones artísticas, y eso, lejos de parecerse al ballet, es algo que hay que tener presente al juzgar una BSO.

M.A. – Teniendo en cuenta que usted vivió una temporada en Los Ángeles. ¿Nunca le han tentado desde Hollywood?

J.V. – Hombre, claro!, este año tengo una película allí, ya veremos como va. Hollywood es el centro de la industria, es donde más se mueve el arte, la pasta, la celebridad, el lujo, la ostentación, la fama… entonces ya te puedes imaginar como es el mundo de competitivo allí. Hay que estar muy predispuesto a pasar por cosas que nunca te hubieras imaginado. No soy muy partidario en ir por motu propio a hacer carrera a allí, creo que es mejor que te llamen desde allí, y si va bien, pues va bien. Creo que Alberto Iglesias es lo que hace, y lo hace muy bien.

M.A. – Vamos a hablar de otros compositores vivos que hacen clásica. Como ya le confesé en Twitter siento debilidad por Rautavaara, aunque Zbigniew Preisner o el anteriormente citado Michael Nyman tampoco se lo hacen mal. Y me consta que a usted también le gustan John Adams, Part, Kilar, Golijov y Martinov. ¿Tiene usted contacto de algún tipo con ellos? ¿Se atreve a recomendarnos unas cuantas obras actuales de sus contemporáneos?

J.V. – A lo largo de estos años nos hemos ido conociendo, a algunos más que a otros, y con algunos de esos la relación ha progresado, es normal, viniendo de un mundo musical conceptual, y proponiendo nuevas maneras de entender la estética contemporánea, nos contemplamos y apoyamos los unos en los otros para crecer a partir de las músicas que escribimos. Os recomiendo cualquiera de los nombres que has nombrado, son para mi referentes ineludibles a la hora de entender mi propia música, y a la hora de empezar a escribir una nueva partitura.

M.A. – ¿Cómo están yendo las ventas de su Kaissasa? ¿Es cierto que se puede adquirir una versión digital más económica que el clásico CD? Si es así por favor indíquenos el enlace.

J.V. – En estos momentos el sistema de comercialización del disco está en pleno cambio, sé que fisicamente la gente no ha optado por ir a la tienda a buscar una copia, también sé que digitalmente ha superado las ventas a la venta física, pero no tengo ni idea de números. Todo esto unido a la crisis económica que estamos pasando suma dificultades, no hemos podido aún presentar el disco en directo, los presupuestos de promoción son inexistentes, el marketing está por llegar… ya sabes. De todos modos Kaiassa es un disco de largo recorrido, el Mercado clásico es mucho más flexible que el del pop-rock. Hay que darle tiempo. Los enlaces donde poder aceder al disco son los clásicos del momento, Itunes, y Spotify, el acceso es fácil, pero os puedo asegurar que la calidad Sonora es muchísimo mejor en el disco, hay mucha diferencia entre un archivo Mp3 y un archivo de audio real.

M.A. – Seguro que está usted al tanto de la crisis de las discográficas y de cómo desde este ámbito se señala a internet y las redes P2P como principales causantes. ¿Es cierto que el aficionado a la cásica es mucho más fiel, y que en este sector las ventas no se han desplomado tanto?

J.V. – La razón básica es que el consumidor de clásica es un señor de una cierta edad y nivel cultural que condiciona su modo de acercarse al arte. Lo hace por placer verdadero, no por curiosidad, por lo tanto lo respeta y admira. Siendo así, es normal que el comprador de música clásica sea más fiel, no participa de un fenómeno de masas a la venta, si no de una experiencia propia, y el hecho de tener el objeto, leer el libreto y hacer uso del disco en los momentos que se quiera y con la calidad Sonora debida suele ser una constante en el consumidor de música clásica.

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M.A. – Para despedirme verá. Vivo en Asturias y aquí no vemos demasiado el sol, así que sus composiciones en ocasiones hasta me aportan vitamina C. No se lo creerá, pero oyendo su Pangaea he sentido escalofríos energéticos recorriéndome la columna. No me había vuelto a pasar desde el Libertango de Piazzolla. ¿Es grave doctor?

J.V. – No es grave querido paciente, eso denota una sensibilidad extrema en usted, y ojalá fuera una enfermedad muy contagiosa, le aseguro que no pararía de idear medicamentos sonoros para que no se le pasara la sintomatología, y muchísimas gracias por tanta generosidad con mi trabajo Miguel.

M.A. – Muchas gracias a ti, y aquí tiene usted unas sidras pagadas para cuando guste. Por cierto, con un poco de suerte igual arreglamos en Asturias el lío del Centro Niemeyer y hasta puede usted venir a dirigir alguna de sus obras. Ahora mismo nos pilla repitiendo elecciones (cosas que pasan por aquí arriba) pero llegado el caso ¿Le gustaría?

Sería un gran placer, tanto por la sidra como por la música, y sobre todo por su compañía.

Lo dicho…. genio y figura. Ah, si visitas su web, simplemente enciende los altavoces y disfruta…

La increíble historia del padre y el hijo que cumplieron 11 años el mismo día

papa e hijo cumplen 11Dos de mis mejores amigos de adolescencia, Pablo y Javier Hurlé, tenían una madre peculiar. La rareza de esta simpática señora radicaba en que decía tener 12 años, cuando en realidad multiplicaba por cuatro esa edad. Siendo como es hoy 29 de febrero seguro que adivináis dónde estaba el secreto.

En efecto, es una broma muy común entre los “agraciados” con tan inusual fecha de nacimiento quitarse años por lo legal. Pero la historia de este padre e hijo que acabo de encontrar en Neatorama (véase foto) se lleva la palma. El chaval nació el 28 de febrero de 2001, por lo que ayer cumplió 11 años. Mientras que su padre nació el 29 de febrero de 1968, por lo que descontándose los 33 años no bisiestos que ha vivido, tal día como hoy cumple también 11 años. ¿Cuándo se ha visto que un hijo cumpla 11 años un día antes que su padre? Nunca, porque es del todo imposible, pero algo hay que hacer para salir en las noticias. ¿Verdad?

Por cierto. Si la probabilidad de que algo así suceda debe ser muy escasa, imaginaos lo rarísimo que debe ser tener “trillizos bisiestos”. En la prensa lo anuncian como el único caso mundial. La verdad, yo no se cual de las dos cosas es más complicada de ver desde el punto de vista estadístico, pero me encantaría averiguarlo. ¿Algún matemático en la sala se atreve a hacer números?

Me enteré leyendo Neatorama.

¿Por qué hace más frío cuanto más alto subimos, si se está más cerca del sol?

Estas cosas que pasan… El otro día un familiar me preguntó el por qué de algo que le parecía sumamente contraintuitivo. ¿Por qué cuanto más subimos, más frío hace, si en realidad nos vamos acercando más al sol, y por tanto debería hacer más calor?

Cuando una porción de aire se calienta cerca de la superficie de la tierra, esta tiende a subir (el principio fundamental del aerostato). Pero si esto es así ¿por qué no hace entonces más calor ahí arriba? Bien, la respuesta está en la presión atmosférica, o por resumir, en el peso de la columna de aire que hay sobre un punto cualquiera.

Bien, a medida que esa porción de aire caliente se mueve a regiones altas, la presión atmosférica sobre ella desciende. (El descenso es de 1 milibar por cada 9 metros de ascenso, o lo que es lo mismo 110 milibares por cada kilómetro que subamos). Y cuando ese aire caliente se adentra en las regiones de baja presión tiende a expandirse, lo cual hace que se enfríe. Esto es así porque para expandirse el aire necesita efectuar un trabajo, y la única fuente de energía de la que puede nutrirse para efectuar dicho trabajo es la térmica. Esta reducción de temperatura producida por la expansión del aire puede establecerse en unos 5 grados por cada 1000 metros de ascensión.

Pero para que ese aire suba a enfriarse a las alturas, antes tiene que calentarse en las “bajuras”. ¿Cómo? Bien, ahí entra el hecho de que el aire es transparente, lo que hace que la radiación solar lo atraviese casi limpiamente sin que los fotones le cedan energía. Cuando estos fotones llegan al suelo (o al agua) transfieren su energía generando calentamiento, y es desde estos medios (tierra o agua) desde los que se produce una cesión de calor al aire colindante, principalmente a través del espectro infrarrojo. De ahí que cuanto más cerca del suelo, más caliente esté el aire.

También hay que tener en cuenta (siquiera anecdóticamente) que la Tierra está viva geológicamente, y que el interior del planeta cuenta con su propia “calefacción”. Parte de este calor también asciende a la superficie, especialmente si te encuentras en una zona activa geotérmicamente (como bien saben los turistas que visitan el Parque Nacional de Timanfaya en Lanzarote).

Pero todo esto, lo de intentar comprender las cosas de forma intuitiva y no de manera empírica, me hizo recordar lo sencillo que resulta ser engañado por los sentidos (y aquí incluyo al sentido común). O por decirlo de un modo más pedante. ¡Cuan aristotélicos somos todos en cierto modo! Aristóteles (como todo hijo de vecino) creía en sus sentidos, él veía cada mañana salir al sol por oriente. Veía al astro trazar un círculo en el aire sobre su cabeza, y esconderse por occidente. Con todas estas pistas, parecía claro que el sol giraba alrededor de la Tierra, y teniendo en cuenta que algo similar pasaba también con las estrellas, estaba claro que la Tierra debía ser el centro del universo.

Basándose en concepciones como estas, aparéntemente lógicas aunque erróneas, los clasicos griegos idearon hermosas historias totalmente “aristotélicas” que no pasarían un control de calidad científico en nuestros días. Y sí, estoy pensando en el arquitecto Dédalo intentando escapar volando de la isla en la que él y su hijo eran retenidos.

Pasemos por alto la imposibilidad de volar con alas de pájaro sin músculos pectorales inimaginablemente poderososos; el “fallo” científico que me preocupa está relacionado con el título del post. Todos sabéis que Ícaro desoyó el consejo paterno y voló muy alto, más cerca del sol, y que de este modo la cera que daba soporte a las plumas de sus alas se derritió, precipitándolo al mar y hacia la muerte.

Y es que en nuestros días, cualquier niño que haya hecho una excursión a lo alto de una montaña (de esas que no eran especialmente altas en Atenas, recordemos que su mitológico monte Olimpo queda en Macedonia, mucho más al norte) sabría que efectivamente Ícaro debería evitar subir mucho con sus alas emplumadas si quería ahorrarse problemas. Pero no el que nos cuenta la historia clásica (de hecho a mayor altura más se solidificaría la cera y por tanto más seguras serían las alas) sino el verdadero problema: vestido con un taparrabos, el frío allí arriba debía ser endemoniado. ¡La pulmonía no se la evitaba nadie!

Tal vez por cosas como estas Platon me ha resultado siempre más simpatico. Y es que desde el punto de vista científico Platón hilaba algo más fino que Aristóteles, ya que era consciente de que los sentidos nos engañaban y de que la verdad se encontraba oculta en un mundo ideal, del que apenas divisábamos sombras. Bien podríamos imaginar hoy que era en ese platónico mundo de las ideas en el que se encontraba latente el método científico, esperando aún al nacimiento de Descartes para irrumpir con fuerza.

Ya puedes reservar el nº2 de la revista Amazings

Después del inesperado éxito que obtuvimos en Amazings con el lanzamiento de una revista en papel, realizada íntegramente por blogueros, acabamos de meternos en el segundo capítulo del fregado. (¿Qué fue de aquello de que lo digital acabaría con el papel?)

En apenas dos días desde que el proyecto se hizo visble en Lánzanos, hemos alcanzado y superado el 40% del objetivo final. ¡No damos crédito! (Sí, exactamente igual que los bancos).

La gente me suele preguntar cómo funciona eso del “crowdfunding”, palabro compuesto inglés que podríamos traducir como “financiaoporlapeña“, y cuales son sus ventajas a la hora de vender lo que sea. Bien, obviamente la ventaja es que te hace jugar sobre seguro. Nosotros no haremos la revista a no ser que encontremos previamente la bolsa de compradores, porque pagar p’a no cobrar es tontería (y arruina mucho).

En Amazings hicimos números. Supimos que las imprentas (por ejemplo) son más baratas cuantos más ejemplares encargas. Y que las empresas de distribución te hacen más o menos caso, según el volumen que les entregues. Además queríamos que los colaboradores y el maquetador (que se pegan un curro estupendo escribiendo esos magníficos e inéditos artículos) recibieran algo más que una palmadita en la espalda de agradecimiento. Así que para que todo cuadrara establecimos una cantidad de dinero necesaria: 16.000 Euros.

La respuesta popular en aquel primer número fue asombrosa, obtuvimos casi 25.000 (un 145% del dinero necesario). Por las trazas que lleva este segundo número, que puedes reservar ya a través de la plataforma Lánzanos, la historia parece que va a volver a repetirse.

Y es que 100 páginas de divulgación, sin publicidad, en papel de calidad, en tamaño buzón de correos para llevárselo a cualquier parte, y con el cariño y dedicación del trabajo artesano, por solo 9 euros entregado en tu casita no es dinero. Sí, estoy pidiéndote apoyo, lo reconozco… pero más triste es de robar.

La aventura nos ha aparecido tan apasionante que los cuatro fundadores del blog acabamos de crear recientemente Amazings S.L. (En plena crisis y fundando empresas, de nuevo a contracorriente).

Para ir acabando, os dejo con los temas a tratar en este segundo número en papel, con el que además vendemos una copia digital del número 1:

Profecías estelares, por el astrofotógrafo Paco Bellido (El beso en la luna)

¡Estos médicos están locos!, por el doctor Julián Palacios (Per ardua ad astra)

La vida secreta de los números, por el matemático J. A. Prado-Bassas (Eliatron)

Virus jugando al escondite en nuestro interior, por la doctora Esther Samper (Shora)

Por qué le gusta la armonía a tu cerebro, por Almudena M. Castro (puratura)

Avances en genética, por el divulgador y bioquímico Pere Estupinya

Energía negra. La energía del futuro, por el astrofísico Miguel Santander

¿Como maneja el cerebro la información?, por el neurocientífico Xurxo Mariño

Extinciones masivas y rayos cósmicos, por el biólogo Antonio José Osuna (Biotay)

Codigos secretos y criptografía. La máquina enigma en España, por el físico Arturo Quirantes (elprofedefísica)

¡Ah! Y recuerda que no hacemos reediciones. El nº1 en papel se ha convertido en pieza de coleccionismo. ¡Que no te pase lo mismo con el segundo!

Crédito imagen portada revista #2: Carla Isabel Ribeiro.

La Tierra es un globo, que se me escapó…

Tierra desinflandose
Esto es una autentica locura. En uno de mis primeros posts en Amazings, trataba un asunto que todos nos hemos cuestionado alguna vez. ¿La masa total de la Tierra crece o decrece? Bien, según aquella respuesta, basada en dos de mis fuentes predilectas de información: Straightdope y The Naked Scientist, la masa de la Tierra crecía, puesto que la aportación espacial en forma de polvo “caido del cielo” superaba a las masas gaseosas que lograban escapar en lo alto de la atmósfera.

Sin embargo hoy me he topado con un artículo más actualizado en la BBC que defiende totalmente lo contrario. Según el doctor Chris Smith y el físico de la muy british Universidad de Cambridge, Dave Ansel, las 40.000 toneladas anuales de polvo espacial que nos caen literalmente encima no llegarían a compensar a las 95.000 toneladas de hidrógeno (y 1.600 toneladas de helio) que se escapan al espacio cada año.

¿El resulta? Súmalo tu mismo. La Tierra adelgaza 50.000 toneladas al año.

¡Curioso! El espacio matándonos a polvos, y el planeta pasando de todo soltando gases. ¡Qué digo yo que lo que podía soltar es CO2, que de ese tenemos de sobra! Pero no, no es ese el gas que nos abandona cual desodorante barato. El que huye al espacio es el hidrógeno, para muchos símbolo de la nueva economía que ha de llegar cuando los combustibles fósiles nos entierren en carbonilla hasta los sobacos (o cuando Ahmadineyad cierre el estrecho de Ormuz, que caerá primero).

Supongo que los economistas futurólogos estarán de los nervios. En plena crisis económica-ecológica, sin saber aún como conseguir hidrógeno de forma barata para nuestros coches venideros, y los científicos alertando ya de que se nos escapa al espacio “a puñaos”. ¡Menos mal que es el elemento más común del universo y no habrá recortes!

A mi me preocupa más la fuga de Helio. ¡Oh noble gas que nos pone voz de contribuyente en plena inspección fiscal cuando lo inhalamos! ¡Oh ligero vientecillo que eleva al cielo el globo de los niños que no saben hacer nudos en condiciones!

Te puede parecerte una tontería (de hecho lo de los globos infantiles ciertamente lo es) pero el helio es fundamental en electrónica, y no nos viene nada bien que se agote. Según he podido leer en este blog, nos quedan solo 25 años de helio. Así que dentro de poco tendremos que empezar a buscarle un sustituto.

¡O eso o montamos una policía de fronteras espacial que evite la fuga de este recurso tan injustamente menospreciado!

Sí, sí… riete con la ocurrencia. A lo mejor te crees que esto último (ponerle puertas al espacio) puede resultar técnicamente imposible, pero ya ves… controlar que la gente no use internet para intercambiar información libremente también es imposible, y ahí tienes a los políticos apoyando el cierre de Megaupload.

Ketamina y depresión

ketamina___484x363Lo que es malo para unos es gloria bendita para otros. No se si existe tal refrán, pero seguro que hay algo parecido. Acabo de leer una de esas historias fascinantes sobre medicina moderna e investigación neurológica en Npr.org que te hacen replantearte la necesidad de estar constantemente etiquetando las cosas. La marihuana es mala (te dice el policía) mientras que en su casa, una paciente sometida a quimioterapia se hace un canutillo que la hará sentir hambre, acabará con sus nauseas y la pondrá a dormir feliz… al menos todo lo feliz que se puede estar en esa situación.

La ketamina, esa droga de síntesis que los veterinarios usan para anestesiar caballos, y que algunos “camellos” te ofrecerán a buen precio a la puerta de cualquier disco ibicenca es una bomba que te podrá dar un mal viaje que no olvidarás. Y sin embargo, según cuentan en Npr, se está convirtiendo en una esperanza para el tratamiento rápido contra la depresión suicida.

Desde la llegada en los 70 del Prozac, el antidepresivo por antonomasia, no ha habido prácticamente avances en el tratamiento farmacológico de la depresión. Y el Prozac parece funcionar verdaderamente bien, pero necesita ser administrado durante semanas para empezar a obrar su bien en la química cerebral del paciente.

Algunos enfermos de depresión grave en crisis suicida simplemente no tienen ese tiempo. Cuando uno de estos enfermos llega al hospital, lo único que los doctores pueden hacerse es mantenerlo vigilado (para que no atente contra su vida) el tiempo necesario hasta que la crisis remita. Pasados unos días, que se antojan preciosos, el enfermo habrá superado su pozo de angustia lo bastante como para regresar a casa y alejar temporalmente la tentación de buscar una solución “definitiva” para su dolor.

Sin embargo, tal y como comentan los expertos de Centro Neurosiquiátrico del Hospital Ben Taub de Houston, la ketamina simplemente transforma su humor y comportamiento de forma inmediata. Una paciente sometida al estudio de doble ciego a la que aparentemente le han suministrado ketamina por vía intravenosa hace 24 horas comenta lo que sintió tras el pinchazo: “la sensación de calma y relajación fue casi inmediata”.

De hecho, según comenta Carlos Zarate, un investigador del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, que también estudia los efectos de la Ketamina, los efectos de la droga son tan evidentes, que cada vez resulta más difícil que los doctores que participan en el estudio de doble ciego no distingan a simple vista a los enfermos tratados con esta droga de los tratados con el placebo de control.

He tenido la fortuna de no convivir con enfermos de depresión severa, pero estoy seguro que debe ser un infierno, así que cruzo los dedos para que la ketamina sea tan eficaz como el artículo parece sugerir. Si así fuera, esa sustancia que no querrás jamas ver en el bolsillo de tu chaval le dará a estos enfermos la oportunidad (y el tiempo necesario) para poder comenzar a tratarse con Prozac, o cualquier otro antidepresivo de acción lenta.

Lecciones de historia exprés

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A veces internet te provoca una sonrisa cuando menos te lo esperas. Sin comentarios.

Visto en Yahoo answers.

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