Antropoceno, la nueva era geológica que empezó con una bomba


Un grupo internacional de científicos acaba de proponer una fecha de partida para el inicio del Antropoceno, que sería un nuevo capítulo en la historia geológica de la Tierra.

Los seres humanos provocan un impacto tan acusado en la Tierra que están cambiando su geología, creando nuevos y distintivos estratos que persistirán en el futuro. Esto es lo que subyace tras la idea del Antropoceno, una nueva época en la historia de la Tierra propuesta hace apenas 15 años por el químico atmosférico y ganador del Premio Nobel, Paul Crutzen. Desde entonces hasta ahora, la idea se ha extendido ampliamente, ganando aceptación tanto entre las ciencias como entre las humanidades.

Pero si el Antropoceno va a ser una nueva época geológica ¿cuándo debería comenzar? Los seres humanos han afectado notablemente al medio ambiente, y las ideas en cuanto al momento en que el Antropoceno podría empezar varían en un rango que va desde: “miles de años atrás” con el comienzo de la agricultura, pasando por “la Revolución Industrial”, e incluso “en algún momento futuro” (ya que los mayores cambios realizados por el hombre podrían estar aún por venir).

Ahora, los miembros del Grupo de Trabajo internacional que analizan formalmente el Antropoceno sugieren que el punto de inflexión ocurrió en la segunda mitad del siglo XX. Fue entonces cuando los humanos no sólo dejaron rastros de sus acciones, sino que estas comenzaron a alterar todo el sistema planetario. Hubo una “gran aceleración” de la población, de las emisiones de carbono, de las invasiones de algunas especies y de la extinción de otras, de movimientos de tierra, y de la producción de hormigón, plásticos y metales.

Ese momento incluye también al evento que se considera el principio de la era nuclear, cuando se esparcieron radionucleidos artificiales por toda la Tierra, desde los polos hasta el ecuador, dejando como consecuencia en los estratos geológicos modernos una señal detectable, prácticamente en todas partes.

La propuesta, firmada hasta por 26 miembros del grupo de trabajo, entre ellos el autor principal, el Dr. Jan Zalasiewicz (que también preside el grupo de trabajo), y el profesor Mark Williams, ambos del del Departamento de Geología de la Universidad de Leicester, es que se podría considerar como inicio del Antropoceno al momento de la detonación de la primera prueba nuclear del mundo: el 16 de julio de 1945 (conocida como Prueba Trinity). Ese fue el comienzo de la era nuclear, que marca el punto de inflexión histórico en el que los seres humanos accedieron por primera vez a una enorme y nueva fuente de energía – y es también un instante en el tiempo que se puede trazar de manera efectiva dentro de los estratos geológicos, con la ayuda de diversas pistas geológicas.

Tal y como declaró el Dr Zalasiewicz: “Al igual que cualquier otro límite geológico, este no es un marcador perfecto, de hecho los niveles de radiación global subieron realmente a comienzos de la década de 1950, a medida que comenzaron las pruebas a pequeña escala con la bomba. Pero esta podría ser la mejor manera de resolver las múltiples líneas de evidencia sobre el cambio planetario inducido por el hombre. Solo el tiempo y mucha más discusión, nos lo dirán”.

Este año, el Grupo de Trabajo se encargará de seguir juntando evidencias sobre el Antropoceno, y además se discutirá sobre otros posibles límites temporales alternativos. En 2016, el grupo tiene como objetivo hacer recomendaciones sobre si esta nueva unidad de tiempo debería formalizarse y, si es así, sobre cómo habría que definirla y caracterizarla.

Me enteré leyendo ScienceCodex.

Si quieres enamorarte, haz esto

Hace 24 años, el psicólogo Arthur Aron realizó un experimento (aquí el paper) en el que hizo que dos extraños, un hombre y una mujer, se conocieran en su laboratorio. Tras las presentaciones, el psicólogo les dio unas sencillas instrucciones, debatir sobre una lista dada de 36 preguntas durante 45 minutos. Las preguntas se dividían en 3 bloques, en cada uno de los cuales se iba incrementando el nivel de intimidad e intensidad requerida para abordar la búsqueda de respuestas. La petición final, una vez acabado el debate, era simplemente que se miraran a los ojos, sin apartar la vista, durante cuatro minutos. ¿Qué sucedió? Seis meses más tarde los dos extraños se casaron, y como de bien nacido es ser agradecido, invitaron a los trabajadores del gabinete de psicólogos a la boda.

Parece ser que el experimento de Aron es una de esas curiosidades psicológicas que se han convertido con el tiempo en un tema recurrente de conversación entre postgraduados. Para evaluar si las famosas 36 preguntas son tan efectivas como cuenta la leyenda, la periodista del New York Times Mandy Len Catron (responsable del blog “Modern Love”), acaba de recrear el experimento con un buen amigo en un bar. Juntos, y entre cervezas, debatieron sobre las 36 preguntas que supuestamente pueden hacer que cualquier pareja se enamore, tras lo cual ha publicado sus impresiones en un artículo titulado: “Para enamorarte de alguien, haz esto”.

El chavalete elegido por la periodista era un antiguo colega de universidad, sobre el que Mandy (según ella confiesa) alguna vez pensó el típico ¿qué hubiera pasado si este chico y yo…? Tras quedar en el bar con él, Mandy le contó al inadvertido chico que sería empleado como cobaya humana si daba su consentimiento. El chaval aceptó y durante dos horas se lanzaron de cabeza a la piscina. ¿El resultado? Funcionó una vez más.

Claro que la periodista no “culpa” del todo al experimento, y de hecho ha remarcado en su crónica las notables diferencias de su recreación con respecto al original. Por ejemplo, ella y su amigo no eran extraños, no se encontraron en un laboratorio (sino en el bullicio de un bar) y además ambos sabían de antemano el fin del experimento. Como ella misma reconoce, “probablemente habría sucedido de todos modos”. No obstante lo he encontrado curioso.

Dentro de un mes será San Valentín ¿Os animáis a probarlo? Si así fuera, os dejo las preguntas traducidas bajo estas líneas. Tened en cuenta que siempre que se pregunten cosas sobre “tu pareja” se refieren a la del experimento. ¡Buena suerte!

Conjunto I

1. Teniendo en cuenta para la elección a cualquier persona en el mundo, ¿a quién querrías invitar a cenar?

2. ¿Te gustaría ser famoso? ¿De qué manera?

3. Antes de hacer una llamada telefónica, ¿ensayas alguna vez lo que vas a decir? ¿Por qué?

4. ¿Qué constituiría un día “perfecto” para ti?

5. ¿Cuándo fue la última vez que cantaste para ti mismo? ¿Y para otra persona?

6. Si fueras capaz de vivir hasta los 90 años y mantener o bien la mente o bien el cuerpo de una persona de 30 años de edad, durante los últimos 60 años de tu vida. ¿Qué preferirías?

7. ¿Tienes un presentimiento secreto acerca de cómo vas a morir?

8. Menciona tres cosas que tu y tu pareja parecéis tener en común.

9. ¿Cuál es la cosa en tu vida de la que te sientes más agradecido?

10. Si pudieras cambiar algo del modo en que fuiste criado, ¿qué sería?

11. Tómate cuatro minutos y dile a tu pareja la historia de tu vida con el mayor detalle posible.

12. Si pudieras despertar mañana habiendo ganado alguna cualidad o habilidad, ¿cuál sería?

Conjunto II

13. Si una bola de cristal pudiera decir la verdad sobre ti, tu vida, el futuro o cualquier otra cosa, ¿qué te gustaría saber?

14. ¿Hay algo que has soñado con hacer desde hace mucho tiempo? ¿Por qué no lo has hecho?

15. ¿Cuál es el mayor logro de tu vida?

16. ¿Qué es lo que más valoras en una amistad?

17. ¿Cuál es tu mejor recuerdo?

18. ¿Cuál es tu recuerdo más terrible?

19. Si de repente supieras que dentro de un año ibas a morir, ¿cambiarías algo la forma en que vives ahora? ¿Por qué?

20. ¿Qué significa la amistad para ti?

21. ¿Qué papel juega el amor y el afecto en tu vida?

22. Alternaos y compartid algo que consideréis una característica positiva de vuestra pareja. Hacedlo con cinco características.

23. ¿Qué grado de calidez y cercanía tiene tu familia? ¿Sientes que tu infancia fue más feliz que la de la mayoría de personas?

24. ¿Cómo te sientes acerca de la relación que tienes con tu madre?

Conjunto III

25. Haced tres declaraciones ciertas cada uno sobre “vosotros”. Por ejemplo, “Los dos estamos en esta habitación sintiendo…”

26. Completad esta oración: “Me gustaría tener a alguien con quien compartir …”

27. Si fueras a convertirte en amigo íntimo de tu pareja, por favor, comparte lo que sería importante que él o ella supieran.

28. Dile a tu pareja lo que te gusta de ella; se muy honesto esta vez, diciéndole cosas que normalmente no dirías a alguien que acabas de conocer.

29. Comparte con tu pareja un momento embarazoso de tu vida.

30. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de otra persona? ¿Y solo?

31. Dile a tu pareja algo que ya te gusta de ella.

32. ¿Qué consideras, si es que lo hay, algo demasiado serio como para bromear sobre ello?

33. Si fueras a morir esta noche sin posibilidad de comunicarte con nadie, ¿qué es lo que más lamentarías no haberle dicho a alguien? ¿Por qué no se lo has dicho todavía?

34. Tu casa, que contiene todo lo que posees, se incendia. Después de salvar a tus seres queridos y tus mascotas, tienes tiempo de hacer una última internada para salvar un solo artículo. ¿Cuál sería? ¿Por qué?

35. De todas las personas de tu familia, ¿la muerte de quién encontrarías más inquietante? ¿Por qué?

36. Comparte un problema personal y pide un consejo a tu pareja sobre el modo en que él o ella lo abordaría. Además, pídele a tu pareja que reflexione contigo sobre el modo en que pareces sentirte en relación al problema que has elegido.

Eso es todo. Si alguien hace el experimento y se enamora no hace falta que me invite a la boda como agradecimiento. Con lo cantidad que ahora se considera “estándar” para dar de regalo en esas ceremonias, lo mejor es tener amigos solterones.

Cambiando una bombilla a 457 metros de altura

Me imagino la escena a final del día, una vez que Kevin Schmidt llegó a casa y su mujer le preguntó “¿Qué tal hoy el trabajo cariño?” Si yo fuera Kevin, (que no lo deseo porque padezco de vértigo), me limitaría a contestarle burlonamente: “Muy bien, hoy he cambiado una bombilla“.

Y básicamente no mentiría, ya que para eso le contrataron. En las grandes llanuras de Dakota del Sur, eternamente barridas por el viento, se alza una torre tan alta que parece una burla al apabullante dominio horizontal de la planicie. Mide 457 metros de alto, y en su día (antes de que la fibra óptica y los satélites la hicieran obsoleta) servía para hacer llegar la televisión a los habitantes de todo el estado, famoso (entre otras cosas) por albergar el mítico y monumental conjunto escultórico del Monte Rushmore.

Y si la torre ya no se usa ¿Qué hace Kevin cambiando la bombilla? La respuesta es: asegurándose de que cualquier aeronave que pase por la zona la vea con antelación y no se estampe contra ella.

Cuando los aficionados a la vídeograbación de PrairieAereal se enteraron del trabajo de Kevin, se presentaron allí para grabar en alta definición la tarea con la ayuda de un dron. Como podéis ver bajo estas líneas el resultado es simplemente espectacular. No me extraña que una vez en lo alto y finalizada la tarea, el alpinista decida sacarse un selfie.

Por lo que puedo leer el vídeo se ha convertido en viral rápidamente, lo cual no es de extrañar. Por cierto, si queréis ver el autoretrato que se hizo en las alturas haced clic aquí.

Me enteré leyendo PopularScience.

Los 10 post de 2014 más leídos en Maikelnai’s Blog

El año 2014 está a punto de concluir. Ha sido un año plagado de noticias científicas de interés, y el evento estrella ha sido sin duda el logro de Rosetta y Philae en su visita al cometa 47/P. En cuanto al blog, ha sido el año en que me he animado a “resucitarlo”, escribiendo finalmente 50 entradas, que espero doblar para 2015. Si tenéis curiosidad por saber cuales han sido los 10 post más populares de todos cuantos he publicado en 2014, os dejo esta pequeña lista y de paso aprovecho para desearos una feliz salida de año y una mejor entrada en el 2015. ¡A ver si es verdad que este año empieza la recuperación económica!

con 5.345 lecturas
10 cosas que no sabías sobre el orgasmo

con 5.251 lecturas
Los calvos, más cerca de recuperar su exhuberancia capilar

con 3.383 lecturas
¿Por qué Stephen Hawking ha sobrevivido tanto tiempo al ELA

con 3.3347 lecturas
Seis datos curiosos sobre el amor y el sexo que tal vez desconozcas

con 2.601 lecturas
La cura para la diabetes tipo 1 podría ser inminente

con 1.934 lecturas
Cuarenta hechos curiosos sobre el daltonismo

con 1.560 lecturas
Así eran los jarabes para la tos hace un siglo

con 1.260 lecturas
Explican el secreto de la avispa esmeraldas para convertir a las cucarachas en zombies

con 971 lecturas
Paul Smith, el artista que pinta con su máquina de escribir

10º con 893 lecturas
Si tu perro se pone malo por comer chocolate, no le des ibuprofeno

Eso es todo. Gracias por leerme, cuidadín con las uvas y feliz 2015.

De Bath al aeropuerto de Bristol en un caca-bus

El titular puede parecer un chiste, pero el Bio-bus es una realidad. La recién estrenada línea A4 del autobus urbano de Bath, une esta turística ciudad inglesa (cuyo nombre de “baño” debemos a los romanos) con el aeropuerto de Bristol cada día, empleando para ello un combustible un tanto especial: biometano generado por el tratamiento de residuos humanos.

Por lo que leo, la autonomía de viaje que el atubús es capaz de recorrer con cada depósito es de 300 kilómetros. Para llenar una vez el depósito, basta con reciclar los detritus orgánicos producidos por 5 personas en un año, y además emite un 30% menos de contaminación que un bus diesel.

Ah, no os dejéis engañar por la forma en que han decorado su exterior, los asientos no son inodoros (de hecho “irónicamente” el bus carece de baño). Como os digo lo único “diferente” está en la mecánica y desde el interior el bus es completamente normal. Tiene capacidad para 40 pasajeros y los responsables del invento creen que cada año transportará a unos 10.000 pasajeros en la línea A4.

La planta de tratamiento de aguas residuales de Bristol procesa 75 millones de m3 de residuos líquidos y 35.000 toneladas de restos de comida cada año. Con ello producen un total de 17 millones de m3 de biometano al año mediante un proceso llamado “digestión anaeróbica”. Con esa cantidad de gas se podría dotar de energía a 8.300 hogares.

Después de leer la noticia he sonreído de satisfacción, y es que parece que va a haber que modificar aquel viejo adagio que decía: “si la mierda costase dinero, los pobres nacerían sin culo”. Obviamente habría que conocer los costes de producción del biometano para ver si la idea es viable económicamente, o si por el contrario, simplemente es rentable políticamente (ya se sabe que el ecologismo es un valor al alza). Sea como sea, el caca-bus demuestra una vez más que de cada cosa fea puede brotar algo hermoso.

Hay vida después de tirar de la cadena.

Me enteré leyendo la BBC.

Canguro 1 – dron 0

En 1932, en Australia tuvo lugar una de las “guerras” más extrañas de la que hay constancia, la así llamada: guerra del emu. Durante aquel episodio, el ejército se enfrentó a un numeroso “batallón” de aves corredoras (el emu es la segunda ave más grande del mundo, después del avestruz) con resultado incierto, aunque la historia da como vencedor al bando emplumado.

No voy a decir que esta “batalla australiana” de la que os hablo hoy sea tan grave, pero parece que una vez más el enfrentamiento entre hombres y animales da un resultado a favor de los segundos. Y es que al operador del dron cuyo vídeo os muestro arriba, se le ocurrió que podía ser una buena idea grabar a un tranquilo grupo de canguros desde el aire. Craso error, no contaba con la capacidad de salto de estos marsupiales, ni con su habilidad con los puños. ¿Resultado? El canguro vence por KO.

Llegúé al curioso vídeo leyendo Popular Science, Web en la que parecen disfrutar especialmente del tema “bicho vs dron”, ya que previamente habían publicado una entrada sobre una cabra rompe-drones y otra que hablababa de un halcón que los caza al vuelo.

PD. El tema no es muy navideño que digamos, pero da igual. ¡Felices fiestas a todos! ;-)

Curiosity detecta ‘subidones’ en las concentraciones de metano en Marte


A lo largo de mis años de aficionado a la astrobiología, he tenido el placer de entrevistar a expertos de primer orden mundial. Todos, cuando hablabas con ellos en petit comite sobre las posibilidades “reales” de encontrar vida extraterrestre, abandonaban su natural prudencia y reconocían su fascinación por Marte. Algunos me llegaron a reconocer que estaban seguros de que ahí arriba había algo. (Se me vienen a la mente charlas apasionantes sobre el tema con Nathalie Cabrol, Paul Davies e incluso mi admirado profesor del CAB Ricardo Amils).

Apuesto a que a todos ellos, la noticia con la que nos ha sobresaltado el rover Curiosity esta semana les ha provocado escalofríos. Parece confirmarse que hay algo en Marte que provoca ‘subidones’ en las concentraciones de metano. No cabe duda, el róver los ha podido medir intermitentemente desde su casa en el cráter Gale. Teniendo en cuenta que en la Tierra el metano tiene solo dos posibles orígenes: geológico o biológico, el revuelo causado por la noticia es de entender, ya que indica que de alguna de las dos maneras Marte está vivo.

La historia con el metano marciano viene dando guerra desde hace años “por episodios”. En 2009 investigadores de la NASA afirmaron observar plumas de gas metano procedentes de Marte, lo cual abría la posibilidad de encontrar vida en el planeta rojo. Más tarde (hace apenas un año) algunas noticias contradictorias llegaron a sugerir que en Marte se había desvanecido el metano. Y en esas estábamos, de subidón en bajón hasta que el último y más avanzado róver enviado a Marte acaba de darnos una alegría pre-navideña.

¡Es un hecho! En Marte existe una fuente desconocida de metano, y hoy por hoy no tenemos ni idea de su origen. Es cierto, la atmósfera del planeta rojo presenta concentraciones bajísimas de este gas (0,7 partes por mil millones o lo que es lo mismo, 4000 veces menos que el presente en la Tierra) pero habemus metano al fin y al cabo. Y es que durante los dos meses que Curiosity lleva analizando químicamente el aire de Marte, el robot ha observado picos de subidas drásticas en las concentraciones de metano. En los niveles más altos captados por Curiosity, las concentraciones multiplicaban por 10 los niveles de fondo en la atmósfera.

¿Significa esto que bajo la superficie de Marte existen colonias de organismos vivos? Me temo que no podemos aventurarnos tanto. Como he indicado antes, existen procesos geológicos capaces también de generar metano. El agua, por ejemplo, puede producirlo al alterar ciertos minerales. Aunque más difícil, también una supuesta (y desconocida hasta ahora) actividad volcánica podría liberar metano. Y por último, podría estar escapando de unas jaula de hielo capaces de atrapar gas llamadas caltratos.

Como no puede ser de otro modo, los expertos piden prudencia antes de echar las campanas al vuelo. Hace falta más investigación hasta que seamos capaces de determinar el origen preciso del gas. Así pues a Curiosity le espera mucho trabajo por delante, analizando suelo y tomando muestras de sedimentos en busca de material orgánico. Para ayudarle, desde el cielo marciano las diferentes orbitadoras proseguirán a la caza de patrones de metano en la atmósfera.

Sin duda vienen tiempos apasionantes por delante. Una vez que hemos confirmado que Marte tuvo agua líquida abundante en superficie, la pregunta que nos hacemos todos es si podrían existir balsas subterráneas supervivientes en las que (lejos de la mortal radiación UV con la que el sol bombardea inmisericorde la superficie) tal vez alguna clase de organismo microbiano se oculta desde tiempos inmemoriales “eructando” metano de tanto en tanto.

Por hipótesis como esta merece la pena levantarse cada día y escribir de ciencia.

Me enteré en varios medios, incluyendo Science, pero recomiendo leer la extensa entrada que Daniel Marin le dedica al hallazgo en su blog de Naukas.

Jacques Lefevrier, el hombre que falló cuatro veces en un solo intento de suicidio

Estos días he estado leyendo (y riéndome al mismo tiempo) el contenido de la Web de los Premios Darwin, que por cierto han cumplido ya 20 años. Por si no lo sabéis, estos galardones se entregan a individuos cuyas acciones les hayan valido desaparecer del acerbo genético mundial de la manera más ridícula posible. Así pues, para poder recibir este poco deseable galardón, hay solo dos posibilidades: morir (en cuyo caso te dan el premio a título póstumo) o provocarse la esterilización, lo cual también impide que tus genes “tarados” pasen a una nueva generación.

En fin, volviendo a la Web de los Premios, he visto que incluyen un apartado dedicado a leyendas urbanas, donde a pesar de que la autenticidad de las historias recogidas no está probada, se les da cancha por ser “narraciones inspiradoras“. Gracias a este último apartado descubro la historia “apócrifa” de de un francés llamado Jacques Lefevrier que decidió asegurarse de salir de este mundo “por la puerta grande”.

El relato dice así:

Cuando el pobre Jacques perdió la esperanza y alegría de vivir decidió suicidarse, para lo cual no optó por un único método sino por cuatro. Ató una cuerda a una gran roca junto a un acantilado y se colocó la soga al cuello. Antes de saltar, se prendió fuego a la ropa y bebió un trago de veneno. Además saltó con una pistola en la mano para volarse los sesos durante la caída. El plan no podía fallar, pero lo hizo.

En el momento de disparar, Jacques erró el tiro, que en vez de descerebrarle rompió limpiamente la cuerda. Sin nada que le rompiera el cuello y dejase su cadáver colgado del acantilado, el francés cayó al mar, que apagó sus ropas. Para más INRI el agua que tragó le hizo vomitar el veneno. La historia cuenta que un pescador que pasaba por allí le rescató vivo y que pudieron llevarlo al hospital, donde finalmente murió de hipotermia.

Como siempre en estos casos, ante la duda sobre la autenticidad de la historia lo mejor es consultar la biblia de las leyendas urbanas que no es otra que Snopes.com. Allí, rastrean toda la historia hasta finales del siglo XIX para llegar a la conclusión de que en efecto tiene poco de real, y de que se trata de un relato jocoso que se repite con ligeras variaciones en el final cíclicamente (algunas incluyen un “happy end”).

Me enteré de la falsa historia de Jacques Lefevrier preparando un artículo para Yahoo! Titulado Estudio apoya la teoría de que los hombres son idiotas.

¿Sobrevivirían estas gambas en Europa?

No recuerdo si la fascinación que siento por Europa nació al mismo tiempo que leía la novela “2010: Odisea dos”, del mítico a Arthur C. Clarke, o si venía de antes, pero lo cierto es que la pasión por este cuerpo celeste es algo muy común entre los aficionados a la astrobiología. Europa, por si no lo sabéis, nombra además de a nuestro continente a una fascinante luna helada de Júpiter de un tamaño muy similar al de nuestro satélite. Perpetuamente cubierta con una gruesa corteza de hielo, los científicos creen inferir bajo ella la presencia de un océano líquido extraterrestre subsuperficial tan extenso, que contendría más agua que toda la existente en la Tierra.

Pese a estar tan lejos del sol, la luna se ve sometida a unas enormes fuerzas gravitatorias, que oscilan en función a la distancia que la separa del cercano gigante gaseoso, ya que su órbita es ligeramente excéntrica. Estas fuerzas gravitatorias oscilantes hacen que Europa se abombe y se encoja a medida que se acerca o se aleja de Júpiter, tal y como le sucedería a una pelota de tenis si la apretásemos y liberásemos continuamente con una mano. Estas fuerzas mecánicas provocadas por la poderosa gravedad joviana acaban transformándose en calor, y eso es lo que permite la existencia de agua líquida en aquel recóndito lugar. Además, pudiera ser que el fondo rocoso que yace bajo los océanos de Europa mostrase alguna actividad geotermal, lo cual contribuiría a calentar las aguas colindantes. Y ya se sabe que donde hay calor y agua líquida la vida tiene una oportunidad para surgir…

¿Pero cómo podría ser la vida en un lugar que la luz del sol jamás ha tocado? Bien, ese es el trabajo de los astrobiólogos: imaginar y buscar análogos en la Tierra que nos den alguna pista. Y por eso mismo os voy a hablar de lo que los astrobiólogos del JPL de la NASA acaban de averiguar sobre una pequeña gamba muy especial de la especie Rimicaris hybisae amante de los abientes extremos.

En las profundidades del mar Caribe existe un lugar plagado de ventilas hidrotermales, que son una especie de chimeneas por las que la incandescente corteza terrestre arroja al océano chorros de agua caliente cargados de compuestos químicos. Allí, en campos submarinos que alcanzan profundidades de hasta 4.900 metros (como el llamado Campo Piccard) existen colonias enormes de estos camarones alimentándose de lo poco (o mucho) que les ofrece el entorno extremo.

Las temperaturas en las proximidades de las ventilas pueden alcanzar unos abrasadores 400ºC, pero a unos escasos centímetros de las bocas de emisión, estas gambas ciegas aunque dotadas de receptores térmicos, pueden encontrar un ambiente plácido en el que prosperar. ¿Y de qué se alimentan las gambas? La respuesta es: de bacterias. Ya, ya… perfecto, pero y a su vez, de qué viven esas bacterias. Bien, el secreto está en un compuesto químico llamado ácido sulfhídrico (H2S), presente en las aguas hidrotermales.

Las bacterias usan este compuesto (que en altas concentraciones resulta tóxico para las gambas) para obtener su energía vital mediante ciertas reacciones químicas, en un proceso conocido como quimiosíntesis. Sin la presencia de este químico las bacterias no sobrevivirían, por lo que les están vetadas las aguas oxigenadas “normales” del océano.

Como parece que mucho H2S mata a las gambas, y mucho oxígeno mata a las bacterias, hubo que “firmar un pacto” para crear un ecosistema saludable. Para conseguirlo, las gambas portan a las bacterias en su boca y branquias (que han evolucionado especialmente para este menester), y se posicionan justo en la zona intermedia entre el agua océanica oxigenada y fresca, y las aguas termales ricas en ácido sulfhídrico. De este modo ambos organismos pueden coexistir en armonía dando un increíble ejemplo de simbiosis.

Todo esto lo sabemos, como os anticipaba, gracias a un estudio dirigido por investigadores de la NASA entre los que se encuentran Max Coleman y Emma Versteegh del JPL. Su objetivo es calcular la biomasa que puede generarse a partir de la energía química que aportan las aguas hidrotermales submarinas. Si consiguen descubrir la ecuación, podrán usarla para elucubrar – en base a sólidos datos científicos – la clase y cantidad de vida que los fondos de Europa podrían albergar.

La pregunta obviamente es: ¿se parecerá la hipotética vida de Europa a este peculiar ecosistema submarino terrestre? Bien, como acertadamente apunta Coleman: “durante dos tercios de la historia de la vida en la Tierra, esta adoptó únicamente formas microscópicas”. Así pues, si tuviera que apostar no me la jugaría con las gambas. Las mejores oportunidades las tendrían sin duda las bacterias.

Os dejo con un vídeo del JPL en el que podréis ver a estos crustáceos en su hábitat.

Me enteré leyendo la web del JPL.

De como Perkin se hizo de oro por casualidad “criando malvas”

En 1856, mientras el joven William Perkin estudiaba en la universidad, su profesor de química orgánica le pidió que realizara algunos experimentos para intentar descubrir una formula con la que sintetizar la quinina, una sustancia natural muy cara que se empleaba para tratar la malaria. El imperio británico perdía muchos hombres en la India y en otras colonias a causa de esta enfermedad.

En uno de aquellos intentos, Perkin exploró la vía de la oxidación de la anilina, pero el experimento le salió fatal, y un precipitado sólido negruzco acabó pegado al fondo del matraz. Al intentar despegar aquella cosa del cristal empleando alcohol en la limpieza, el joven de 18 años se dio cuenta de que obtenía una sustancia de intensa tonalidad púrpura.

Cualquier otro alumno menos perspicaz, no le habría dado ninguna importancia al hallazgo accidental, pero Perkin era un chico espabilado, y sabía que vestir de púrpura era algo que sólo estaba al alcance de las clases más pudientes. Y es que hasta entonces el tinte con el que se teñían las prendas de este color, se obtenía a partir de sustancias naturales realmente escasas y por tanto carísimas. Prueba de la exclusividad y prestigio que el malva aportaba a los aristócratas la encontramos en la antigua Roma, donde las túnicas de los senadores eran de este color. Para conseguirlo, se valían de la mucosidad de una caracola marina de la especie Murex brandaris.

En un ejemplo clásico de serendipia, Perkin convirtió su fracaso inicial en todo éxito y de paso inventó el primer tinte sintético de la historia. Gracias a la sustancia química que descubrió, y que hoy conocemos como púrpura de Perkin en su honor (o malveína), todo el mundo pudo acceder a ropas de un color hasta entonces al alcance sólo de la realeza. Como muestra del poderío tecnológico de los británicos, la mismísima Reina Victoria de Inglaterra se presentó en 1862 a un acto público con una prenda malva de grandes dimensiones teñida con la púrpura de Perkin.

El joven químico vendió su tinte a fábricas de todo el país ganando una fortuna, y su uso se hizo de lo más común en todo el siglo XIX provocando una especie de frenesí por el color malva. Además, su historia tuvo un estupendo efecto secundario de interés científico, ya que provocó una ola de experimentación en toda Europa. Durante la siguiente década se descubrieron muchos otros colorantes sintéticos, lo cual dio alas a la industria de la moda.

Por fin, los humanos, pudieron vestirse con cualquier color imaginable. La democracia cromática llegó para quedarse.

Me enteré leyendo Echo.

Si te ha gustado no te pierdas: 10 grandes descubrimientos casuales (serendipia).

Patrocinadores

Twitter

  • No public twitter messages

Flickr

  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr
  • Una foto de Flickr