Scott Kelly regresa a casa tras casi un año en el espacio

scott kelly
Hace un año en mi blog de Yahoo! escribía yo sobre los gemelos Kelly y su experimento espacial. Uno de ellos, Scott, de 52 años, subía por cuarta vez a la Estación Espacial Internacional, aunque en esta ocasión para su misión más larga: casi un año en órbita baja. Hoy mismo ha regresado a Tierra, donde la inmisericorde gravedad le esperaba para recordarle el nivel de deterioro que el cuerpo humano experimenta en su ausencia.

La cápsula descendió sauvemente a través de la estratosfera aferrada a un gran paracaidas. Poco antes de que la Soyuz alcanzase el suelo de Kazajistán, seis motores se activaron simultaneamente para amortiguar el impacto. Trescientos cuarenta días después de zarpar hacia la E.E.I. Scott regresaba a casa, donde el gélido aire frío le pareció una bendición. Tras recibir la asistencia de los técnicos de Roskosmos, que lo sacaron de la cápsula en volandas, bromeó con los ateridos periodistas, preguntándoles por qué llevaban tanta ropa. Luego cerró su puño en señal de victoria y lo levantó con dificultad (véase foto superior). Sin duda sus músculos necesitarían un período de adaptación para volver a ser lo que fueron.

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Durante esos 340 días en órbita, Scott Kelly se ha convertido en una celebridad en su país. Junto a su colega ruso Mijail Kornienko, ha recorrido 230 millones de kilómetros, orbitando al planeta en 5.440 ocasiones. Por tanto, al contrario que el resto de los mortales, este último año los privilegiados Kelly y kornienko han disfrutado de 10.880 amaneceres y puestas de sol. En el caso de Kelly, sumando estos días a su historial de vuelo espacial, su cuenta alcanza los 520 días en órbita, por lo que se convierte en el estadounidense que más tiempo ha pasado jamás en el espacio.

La actitud amable y su buena actitud para conversar con quien le buscara, le han hecho un pesonaje amado por sus compatriotas. Ha dado caminatas espaciales arriesgadas, ha cultivado (y se ha comido) lechugas en órbita, ha perseguido a un colega disfrazado de gorila, y ha hablado con mucha gente, desde el presidente Obama hasta niños de una escuela. Sin embargo su buena prensa viene principalmente (al menos en mi caso) de las maravillosas imágenes que ha tomado en órbita y compartido en su cuenta de Twitter. Más de 1000 fotos asombrosas del planeta que sus seguidores en esta red social (casi un millón) hemos agradecido especialmente.

Como dicen en el Washingyon Post, su regreso nos deja un poco confusos a pesar de ser indudablemente una gran noticia. Puede que hayamos recuperado un terrícola pero hemos perdido a un vigilante destacado y colorista en las alturas.

Os recomiendo que echéis un vistazo a alguna de sus imágenes. La segunda de este post es una de las últimas que tomó antes de iniciar la operación retorno. ¡Grande Scott Kelly!

Corduroy, el anciano gato que no necesita siete vidas

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Siempre he sido más de gatos que de perros. Mi adolescencia se vio traumáticamente alterada cuando mis padres decidieron que mi gata Meli tenía que tomar las de Villadiego por culpa de la alergia que me provocaba. Yo me miraba cada mañana en el espejo y me recordaba a Shrek, pero era feliz jugando con ella a pesar de mis estornudos constantes. En fin, a mi gata se le buscó otra casa y seguramente vivió una larga vida (quiero creer), pero esa es otra historia.

Hoy me he acordado de ella al leer sobre un mestizo de Maine Coon llamado Corduroy, que nos contempla desde la foto superior con sus 26 primaveras a cuestas. Por lo que puedo leer, es ahora mismo el gato documentado y vivo con mayor edad del planeta, como atestigua el Récord Guinnes Mundial que ostenta – suponemos que orgulloso.

Corduroy fue adoptado de cachorro en un albergue para gatos de Oregón en 1989 por su actual propietaria, Reed Okura, cuando esta era una niña de 7 años. Hoy, cuando Reed tiene 33, dice no recordar como era su vida antes de la llegada del felino. En su opinión, el secreto de la longevidad de su mascota radica en que ha llevado una vida activa, con innumerables saltos y deslizamientos desde la encimera o las escaleras.

Importante ha sido también, en opinión de su dueña, no haber cometido la aberración de extirparle las garras. Esto ha hecho que el gato no perdiera su instinto cazador, de modo que en sus excursiones (porque el gato es libre de salir a dar un garbeo) siempre ha podido defenderse. Por lo que puedo leer sigue en muy buena forma para la edad que tiene, aunque para proteger sus gastados riñones, Corduroy sigue una dieta baja en proteínas.

Su dueña afirma de hecho que sigue cazando bichos, aunque ya no es tan bueno como cuando era más joven. Reed afirma sin complejos que ha sido un verdadero honor compartir su vida con una compañía tan maravillosa, y que solo espera poder seguir dándole una vida feliz por muchos años.

¿Es el gato más anciano del que se tiene constancia? Pues no, por lo que dicen en Bored Panda, a pesar de que si trasladásemos su edad a parámetros humanos Corduroy tendría unos 121 años, aún los ha habido más longevos. De hecho el récord lo ostenta Creme Puff, una felina que alcanzó la friolera de 38 años.

Estoy convencido de que este post hará las delicias de muchas amigas “gatunas”, como Paula y Nieves. ¡Va por ellas! A ver si Lola o Canu siguen el ejemplo.

Por cierto, si queréis seguir a este venerable anciano en instagram esta es su cuenta.

Me enteré leyendo Neatorama.

Ya es primavera en el Valle de la Muerte

ya es primavera en el valle de la muerte
En 1849, un grupo de 30 aventureros estadounidenses intentó cruzar un valle desértico en busca de un camino más corto hacia los ricos yacimientos auríferos californianos, solo 18 sobrevivieron y uno de ellos llamó a aquel infierno el Valle de la Muerte, nombre con el que lo conocemos en la actualidad. Situado por debajo del nivel del mar, esta vasta extensión salina es uno de los lugares más hostiles de la Tierra. Baste con decir que el 10 de julio de 1913 se registró en este lugar una temperatura de 56,6ºC.

Por ello me he quedado asombrado al constatar el hermoso aspecto que tiene ahora mismo, en febrero de 2016, el temible Valle de la Muerte (que forma parte del desierto de Mojave). Como podéis observar por la foto superior (tomada del Flickr de Marc Cooper) el valle es ahora mismo un vergel de flores. Cada año por estas fechas, las escasas lluvias hacen que algunas plantas disfruten de una primavera exprés en este seco rincón de sudeste de California. Sin embargo el año pasado se produjo una inundación en octubre, seguida de unas breves lluvias lo bastante fuertes (para la zona) como para provocar un auténtico boom floral.

Los guardas forestales dicen que no han visto una ‘súper floración’ como esta en años, ya no solo por la cantidad de flores que han aparecido sino por el tamaño que algunas alcanzan. Bajo estas líneas podéis escuchar a uno de ellos, llamado Alan Van Valkenburg, hablando de esos breves momentos en el que el valle de la muerte se convierte en el valle de la vida, y en lo afortunado que se siente al contemplar mares de flores en el desierto.

Estas son algunas de las especies que aparecen en el vídeo: Geraea canescens, Atrichoserus platyphylla, Eremalche rotundifolia y Phacelia crenulata.

Me enteré leyendo Popular Science.

La NASA se lo toma en serio y crea una fuerza especial para responder a la amenaza de los asteroides

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Tantos años viendo películas de ciencia ficción con rocas llegadas del espacio exterior que amenazan con caer sobre nosotros y destruir nuestra civilización, para que todos durmiéramos mal pensando que no estamos preparados para el desvío o destrucción de un asteroide, y por fin esta noche dormiré tranquilo. El gobierno de los Estados Unidos (gracias Obama) se está tomando en serio la amenaza definitivamente.

Por lo que puedo leer, la NASA ha creado (y financiado) un nuevo departamento al que llama Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria. Esta organización será la responsable de desarrollar medios efectivos para defender nuestro planeta del impacto de asteroides.

Según comentan en The Christian Science Monitor:

Será una operación costosa. El programa de la NASA para el rastreo de asteroides y otros objetos del espacio cercano obtuvo en 2010 apenas 4 millones de dólares, pero en 2012 la cifra ascendió hasta 20,4 millones. En 2014 el presupuesto ya recibió 40 millones de dólares y según una nota de prensa de la agencia espacial, los fondos a recibir para este 2016 serán de 50 millones de dólares, de los cuales parte se destinarán a crear la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria.

Esta oficina servirá para que la NASA tenga una respuesta a punto la próxima vez que veamos en los telediarios que existe un asteroide que pasará demasiado cerca, lo cual siempre alerta a la población.

En unas recientes declaraciones de John Grunsfeld, administrador de la Jefatura de Misiones Científicas de la NASA (con sede en Washington), ha afirmado: “A pesar de que no existen amenazas conocidas hoy por hoy, el bólido de Chelyabinsk en 2013 y el paso cercano más reciente del conocido como asteroide de Halloween nos han hecho recordar que necesitamos permanecer vigilantes y mantener un ojo siempre puesto sobre el cielo”.

Tal vez dentro de unos años incluso se les ocurra incluir un plan operativo para el caso de que en lugar de una roca, lo que nos caiga encima sea una raza alienígena dispuesta a borrarnos de la faz del planeta para aprovechar sus recursos. (Creo que tengo que dejar de ver tantas películas)

Me enteré leyendo The Christian Science Monitor.

Desarrollan un medio de almacenamiento de datos eterno

Delcaración universal de los derechos humanos en un dosco 5D

La desactualización de los formatos de almacenamiento es un grave problema, que afecta a los fondos culturales de todas las naciones. La llegada del microfilm pareció todo un avance, pero el celuloide de las películas se degrada y decolora con el tiempo. La información contenida en miles de cintas magnéticas, CDs, e incluso memorias pendrive está llamada a desaparecer a medida que la tecnología avance y lo soportes envejezcan (y olvidemos como funcionaba el software y el hardware obsoleto). ¿Para cuándo un formato de almacenamiento que sea capaz de contener información sin pérdida ni daño durante miles o millones de años? Pues para ya, porque en la universidad de Southampton acaban de desarrollar un medio de almacenaje quasi-eterno.

El artilugio en si es un disco de cristal nanoestructurado en el que un láser puede grabar información digital capaz de sobrevivir durante miles de millones de años. El anuncio de su desarrollo se ha producido esta semana, y sus creadores se refieren a él como “digital pentadimensional” (o en abreviatura 5D), ya que además de la posición de los datos, tanto el tamaño como la orientación juegan también su papel. En cuanto a su capacidad, el disco almacena 360 terabytes.

Lo de asegurarse de que efectivamente sea eterno se lo han tomado en serio. Han comprobado que la información se mantenga estable a temperaturas tan altas como 1000ºC. Para sus creadores, a temperatura ambiente (cualquier cosa por debajo de los 190ºC) los datos podrían mantenerse intactos durante 13.800 millones de años, que es la edad actual del universo.

La nota de prensa de la citada universidad británica afirma que este descubrimiento “abre una nueva era de archivo eterno de datos” ya que la vida de los discos es “virtualmente eterna”. Se espera que los museos, archivos nacionales y bibliotecas puedan beneficiarse de este desarrollo tecnológico.

Por el momento los científicos ya han almacenado documentación importante en este formato, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos (véase foto superior), la Carta Magna, y la Biblia del Rey Jacobo. Si están en lo cierto, esos tres discos sobrevivirán a la propia especie humana. Lo que buscan ahora es socios capitalistas interesados en esta tecnología para comenzar a comercializarla.

Me enteré leyendo la web de la Universidad de Southampton.

Corazón ingrato, la napolitana neoyorquina que enamoró a Caruso

Hace meses que mis padres, viajeros y amantes de la cultura, planificaron con detalle su visita a Nueva York, donde el plato fuerte iba a ser escuchar al gran tenor Jonas Kaufmann, que actuaría en el Metropolitan. Lamentablemente un problema de salud le obligó a cancelar su interpretación en el rol de Chevalier des Grieux en la ópera “Manon Lescaut” de Puccini. Imagino su disgusto, aunque seguramente cuando escuchen al gran Roberto Alagna, que es quien le sustituye, salgan igualmente encantados de uno de esos templos de la lírica que aspiro a conocer en persona algún día, si la salud y la economía me lo permiten.

Me vais a permitir que hoy hable un poco sobre esta pasión mía, que me acompaña desde la adolescencia por culpa de una de esas colecciones “tontas” que anuncian cada septiembre, y que casi obligué a mi madre a comprar. Yo tendría unos 18 años, ya disfrutaba con la música clásica, pero la ópera no se había abierto hueco aún en mis entrañas. Aquella colección de Grandes Óperas quincenales se inició con un “Carmen” de Bizet memorable por parte de la gran Montserrat Caballé, y de aquellos polvos estos lodos…

Pero en los recitales de las figuras del belcanto no todo son composiciones de grandes autores como el citado Puccini, Verdi, Rossini, Donizzetti, Bellini, etc. También hay siempre canciones populares hermosísimas que han terminado por encontrar su hueco en el repertorio de los grandes. Ahí está “Granada” de Agustín Lara, escrita en castellano, y algunas perlas escritas en dialecto napolitano, como la celebérrima “Funiculí Funiculá” con música de Luigi Denza y letra de Peppino Turco, compuesta para la inauguración del primer funicular que ascendía al Vesubio en 1880. ¿Quién no se ha dejado llevar alguna vez por la alegría contagiosa de su estribillo?

Tal vez la más famosa canción napolitana de todos los tiempos sea “O Sole mio”, compuesta en 1898 por Eduardo di Capua y con letra de Giovanni Capurro. Nada nuevo se puede decir de un tema que forma parte de la cultura popular de ocidente y versioneada hasta la saciedad por toda clase de intérpretes, entre los que (mi pasado rocker me traiciona) destaca el mismísimo Elvis Presley y su It’s now or never.

Sin embargo hay una canción napolitana que de siempre me ha dejado sin respiración, aunque tal vez no sea tan universalmente conocida como las dos anteriores, y es de ella sobre la que quiero escribir hoy unas líneas. Se la conoce por “Core n’grato” aunque también por la primera línea de su letra “Catarì, Catarì”, que no deja de ser una llamada desesperada a Caterina, el corazón ingrato al que va dedicado este canto de desamor, escrito en Estados Unidos en 1911 por el emigrante calabrés Alessandro Sisca y musicalizado por Salvatore Cardillo.

Se sospecha que el tema pudo ser un encargo de mismísimo Enrico Caruso (de quien se conserva grabación), aunque lo que es seguro es que fue este mito de la historia de la ópera quien, al adoptarla en sus recitales, la hizo famosa en todo el planeta música. Desde entonces ningún gran tenor se ha resistido a sus encantos; por citar a algunos: Beniamino Gigli, Tito Schipa, Giuseppe di Stefano, Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, José Carreras, y (de la nueva quinta) los antes citados Jonas Kaufmann y Roberto Alagna.

La letra en napolitano de esta apasionada oda al amor no correspondido dice:

« Catarì, Catarì,
Pecchè me dice sti parole amare,
Pecchè me parle e ‘o core
Me turmiente Catari?

Nun te scurdà ca t’aggio date ‘o core, Catarì
Nun te scurdà!

Catarì, Catarì, che vene a dicere
Stu parlà, che me dà spaseme?
Tu nun ‘nce pienze a stu dulore mio
Tu nun ‘nce pienze tu nun te ne cure

Core, core ‘ngrato
T’aie pigliato ‘a vita mia
Tutt’ è passato
E nun ‘nce pienze cchiù!

Catarì, Catarì,
Tu nun ‘o saie ca ‘nfin ‘int’a ‘na chiesa
Io so’ trasuto e aggio priato a Dio, Catarì
E l’aggio ditto pure a ‘o cunfessore:
I’ sto a suffrì
Pe’ chella llà!

Sto a suffrì,
Sto a suffrì, nun se po’ credere,
Sto a suffrì tutte li strazie!
E ‘o cunfessore ch’è persona santa,
M’ha ditto: Figlio mio, lassala sta’, lassala sta’

Core, core ‘ngrato
T’ aie pigliato ‘a vita mia
Tutt’ è passato
E nun ‘nce pienze cchiù! »

Que podríamos traducir como:

Catarí…Catarí
¿Por qué me dices estas palabras amargas?
¿Por qué me hablas
y me atormentas el corazón? Catarí

No te olvides que te he dado el corazón, Catarí
¡No te olvides!

Catari Catarí, por qué vienes a decir estas palabras
que me dan dolor?
Tú no piensas en este dolor mio tú no lo piensas.
Tú no tienes corazón.

Corazón, corazón ingrato.
Te has llevado mi vida
todo es pasado
y no lo piensas mas.

Catarí… Catarí
tú no sabes que he ido a la iglesia
he entrado y he rezado a Dios Catarí
y le he dicho tambien al confesor
“que estoy sufriendo por ella”..

Estoy sufriendo
estoy sufriendo y no se puede creer
estoy sufriendo todas las desgracias
y el confesor que es una persona santa
me ha dicho: “hijo mío, déjala estar, déjala estar..”

Corazon, corazón ingrato
te has llevado mi vida
todo es pasado
y no lo piensas más”.

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Escrita en Nueva York, por desgracia no se conoce mucho de la identidad de la Catarina real que rompió el corazón de su compositor, inspirando esta hermosura de tema en la que la desesperación del intérprete va creciendo a cada verso, hasta romperse en el climax final. Los que entienden de esto de la ópera afirman que nadie ha alcanzado jamás la perfección y la elegancia que Caruso le profesaba a esta napolitana, y es que “el más grande” se enamoró perdidamente de Core n’grato desde que lo escuchó por primera vez. Curiosamente es la única canción napolitana que triunfó antes en el extranjero que en la ciudad del Vesubio. Como nota discordante se dice que Cardillo, su coautor, renegó toda la vida de ella, por considerarla una “porquería”, casi un error impropio de alguien que escribía óperas.

¡Ironías de la vida! A día de hoy es la única composición de Cardillo que se recuerda, lo cual podría dar para escribir un post sobre autores que repudian una obra propia a causa del enorme éxito de la misma. Si algún día lo hago sin duda tendría que hablar de Alan Alexander Milne, a quien hoy conocemos casi exclusivamente por Winnie de Pooh, personaje al que acabó odiando.

En fin, perdonad por la digresión, hoy no tenía ganas de hablar de ciencia. ;-)

H. P. Robertson, el hombre que le dijo a Einstein que se equivocaba

H P Robertson
Ayer todo el mundo habló del momento histórico que nos ha tocado vivir. La predicción de Einstein en febrero de 1916, de que el espacio podía tener protuberancias y abombamientos debido a la existencia de ondas gravitatorias, se demostró cierta. No voy a hablar mucho sobre el asunto porque ya todos los medios se han hecho eco con más o menos fortuna, (particularmente me quedo con el tratamiento de Dennis Overbye en el New York Times).

De lo que me apetece hablaros hoy es de la historia de aquella predicción, y de cómo Einstein dudó poco después de haber publicado su ahora arhifamoso vaticinio. Si hoy celebramos esta gesta, es en parte gracias al físico Howard Percy Robertson, quien evitó que en 1936 el gran sabio germano-estadounidense se echara atrás. En aquella época Robertson era editor de la revista Physical Review, toda una referencia en el campo de la física. Se necesitaba mucho valor para llevarle la contraria al gran Albert Einstein, premio Nobel desde 1921, y saludado por muchos como el más grande hombre de ciencias desde la desaparición de Newton.

De todos es sabido que el sabio alemán varió la forma en que los científicos entendían la gravedad cuando publicó la teoría general de la Relatividad en 1915, redefiniendo esta fuerza como un efecto de las curvas que se producen en el espacio-tiempo. El propio Einstein comprendió que estas distorsiones en el tejido del universo serían muy tenues, por lo que solo algo drástico como el choque de dos agujeros negros, podría emitir una señal lo bastante fuerte como para darnos la oportunidad de que la detectáramos. Sin embargo Einstein era bastante escéptico con la existencia de los agujeros negros, pese a que estas singularidades se desprendían de su propia teoría. Y esas dudas no le abandonaron (afortunadamente Stephen Hawking nunca las tuvo).

Por ello, en 1936 decidió escribir un artículo de alto perfil desdiciéndose de su predicción de 1916, por lo que envió su contra-vaticinio a la revista Physical Review. Pero sucedió que Howard Percy Robertson rechazó su trabajo al creer que Einstein se equivocaba, lo cual irónicamente daba apoyo a su idea original.

Robertson, con bigote a la izquierda del todo, flanqueando junto a otros físicos a Albert Einstein
Se cuenta que Einstein montó en cólera al enterarse de la negativa, y que decidió no volver a publicar nada en la citada revista, así que envió de nuevo el trabajo a la menos destacada Journal of the Franklin Institute.

Pero de nuevo, antes de permitir semejante patinazo, H. P. Robertson hizo llegar indirectamente a Einstein (a través de su ayudante Leopod Infield) su opinión acerca de lo acertado de su trabajo de 1916. Robertson le explicó todo con detalle a Infield, lo cual hizo que este discutiera con Einstein sobre el contenido del trabajo que quería publicar. Tras aquella conversación, el padre de la Relatividad revisó de forma radical su paper, haciendo que en lugar de refutar la ahora comprobada existencia de ondas gravitacionales, apoyase aún más su predicción inicial.

Así pues, cuando hoy todos loan la impresionante sagacidad de Albert Einstein, justo es que honremos también al hombre que evitó que se desdijera de su predicción, pese a que su nombre no venga acompañado ni de lejos de la leyenda del padre de la Teoría de la Relatividad.

En la foto superior aparece Robertson, a la izquierda del todo, junto a otros físicos que flanquean a Albert Einstein.

Me enteré leyendo el Chicago Tribune (Gran artículo de Faye Flam, por cierto).

Estatua muestra un ‘laptop’ del siglo I antes de Cristo

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Hace unos meses os hablaba yo de la estatua de 1855 que parecía estar consultando un iPhone, pero por lo que puedo ver hay muchos otros ejemplos de “aparentes anacronismos” en la historia del arte. Hoy mismo en Geekologie se hacen eco de un nuevo caso, que sin duda alguna encantará a los conspiranoicos y amantes de supuestos misterios. La estatua griega de la dama y el ordenador portátil (o “laptop”).

Por lo que puedo leer en la citada Web, se trata de un relieve en mármol que probablemente perteneció a una tumba naiskos, esculpido alrededor del año 100 antes de Cristo. No se sabe mucho de su origen, como veis, aunque se especula que pudo encontrarse en la isla griega de Delos.

Tras cambiar varias veces de manos, en la actualidad la pieza se expone en el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, y se le conoce por el nombre de “Tumba Naiskos de una Mujer Entronada y su Doncella”.

La peculiaridad “actual” de la estatua viene, como podéis observar, de la caja que la doncella ofrece abierta a su ama, simplemente un cofre de poca profundidad (según explican los responsables del museo), pero que para muchos amantes del misterio es indudablemente un ordenador portátil. ¿Se encontraba la dama griega del siglo I a.de C consultando la cotización de sus valores bursátiles en empresas tecnológicas? ¿Habría buena conexión WiFi en Delos por aquel tiempo?

Absolutamente no, pero ya sabemos lo banal y superfluo que a veces Internet. Sin comerlo ni beberlo, una bonita pieza histórica de importancia menor ha ganado notoriedad. ¡Aunque los dos puertos USB laterales me tienen desconcertado! (Lo confieso.)

Me enteré leyendo Geekologie.

Opilión exhibe erección durante 99 millones de años

Pene de arácnido de 99 millones de años
Hace casi 99 millones años, dos opiliones (también conocidos por algunos como “mosquitos de patas largas”) decidieron pasar un buen rato juntos, para lo cual pocas cosas hay mejores que el sexo. No tenían ni idea, de que aquel agradable ratillo de relaciones al aire libre terminaría por convertirse en lo último que harían, pero así fue, ya que quedaron atrapados en una gota de resina. Hoy, una “jartá” de tiempo después, aquel ámbar nos muestra un raro ejemplo de cópula cretácica, en la que se muestra totalmente extendido el pene de esta antigua especie de arácnido (véase foto superior).

Los opiliones machos poseen un pene retráctil, que pasa la mayor parte del tiempo escondido en el interior de su cuerpo (desafortunadamente para los aracnólogos, para quienes observar sus órganos genitales es un método perfecto para diferenciar unas especies de otras). Por tanto, este nuevo espécimen de fósil atrapado en el tiempo en medio del coito, da a los investigadores una mirada única sobre el modo en que las formas antiguas de opiliones se relacionan con las especies que existen en la actualidad, y de cómo han ido variando con el paso del tiempo.

Un estudio publicado el pasado 28 de enero en la revista Naturwissenschaften describe el fósil y lo sitúa en una nueva familia extinta de opiliones, lo cual se ha logrado en parte basándose en su inusual pene, que exhibe una punta en forma de espátula. El espécimen fosilizado tiene así mismo unos ojos muy grandes, un rasgo que los investigadores dicen que puede haber sido común en el suborden Dyspnoi al que pertenece este antiquísimo opilión.

El trabajo, firmado por Jason A. Dunlop, Paul A. Selden y nuestro compatriota Gonzalo Giribet, acaba de publicarse en la revista Naturwissenschaften.

Me enteré leyendo Science.

¿Te persigue un T. rex? Tranquilo, tal vez le superes corriendo

Huyendo de un T rexUno de los aspectos positivos de que el meteorito hiciera que se extinguiesen los dinosaurios es que nunca nos veremos en la necesidad de salir huyendo de un Tiranosaurio. ¡A no ser que Parque Jurásico se haga realidad, claro!

Pero si así fuera – no lo quiera dios – y un buen día te vieras obligado a correr por tu vida frente a una de estas bestias de 8 toneladas y 12 metros de largo (el viejo chiste anglosajón dice que no hace falta correr más que un T. rex, sino simplemente más que alguno de tus amigos) ¿crees que tendrías alguna posibilidad de salvar tu vida?

Bien, pues según los cálculos efectuados por los científicos, basados en las huellas petrificadas de esta bestia que se han preservado hasta nuestros días (véase foto inferior), lo más probable es que sí pudieras dejar atrás a un T. rex, al menos durante una carrera de corta distancia.

Una de las huellas de tiranosaurio petrificadas hace 66 millones de años estudiadas

En el blog de Jon Tennant en Discover he podido leer esto:

Los investigadores estimaron que la velocidad del paso de un T. rex en marcha sería de entre 4,3 y 8 km/h, lo cual es mucho más lento que, por ejemplo, Usain Bolt, que ha llegado a alcanzar una velocidad máxima de casi 44 km/h en carreras de velocidad. Para poner esto en contexto, la velocidad media a pie para un ser humano oscila alrededor de 4,8 km/h. La velocidad calculada indica que el T. rex viajaba a un trote lento, y a una velocidad similar a la de otros grandes dinosaurios carnívoros. Sin embargo, incluso cuando caminaba, el tyrannosaurus cubría más terreno en un solo paso que los grandes herbívoros que convivieron (y presumiblemente fueron cazados) con él.

Pero ¿cómo encaja esto con las estimaciones previas de velocidad del T. rex, basadas en otras líneas de evidencia? Tony Martin, experto en huellas fósiles, profesor de la Universidad de Emory y no involucrado en el estudio, cree que los nuevos hallazgos están en línea con las estimaciones anteriores.

“Los estudios biomecánicos de los huesos de tiranosaurios, combinados con los cálculos de los modelos de su musculatura y los de los modelos por computadora, nos dicen que el tiranosaurio estaba más dotado para caminar y que, probablemente, no podía correr más rápido que, por ejemplo, un jeep”, dice Martin. […]

Basado en estas evidencia, parece que cualquiera que se mantuviera en una forma decente, podría haber escapado de un T. rex.

¡Otro punto a favor de empezar a hacer ejercicio!

Me enteré leyendo una entrada de Jon Tennant en su blog de Discover.

El trabajo, firmado por Sean D. Smith, W. Scott Persons IV y Loda King, acaba de publicarse en la revista Science Direct.

Los tres responsables de este paper son paleontólogos del museo Paleon de Glenrock, Wyoming, EE.UU.

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