¿Es físicamente posible dejar el olor de un pedo atrás?

formula de la velocidad de un pedo
Por fin alguien se toma en serio cuestiones fundamentales de la ciencia, que la gente de a pie estaba deseando conocer. Porque ¿no me digáis que nunca os habéis preguntado si existe forma humana de huir de un pedo? Bien, en el genial canal de Youtube AsapSCIENCE, dos avezados youtubers canadienses llamados Mitchell Moffit y Gregory Brown, consiguen desgranar este “nebuloso” asunto para nuestro deleite.

Seguramente muy pronto podamos gozar de esta joya con subtítulos en castellano, pero mientras tanto os daré algunas pistas de lo que nos cuentan Moffit y Brown. Y no, “moffit” no significa mofeta, algo que tendría su gracia hablando de cuescos. ¿Verdad?

Lo que se preguntan ambos básicamente es si podríamos reaccionar a tiempo a la irrupción de un pedo en nuestro cuarto (en el momento de oirlo claro, los “silenciosos” siempre llegan a traición) y salir pitando para evitar las moléculas de escatol, que por si no lo sabéis es el principal responsable (entre otras moléculas) del apestoso olor de las heces y sus derivados gaseosos.

Por cierto, ¿sabíais que una buena parte de nuestras ventosidades están compuestas por elementos químicos “muy nobles”? El vídeo lo deja claro, con algunas variaciones, el pedo estándar se compone en un 59% de nitrógeno, 21% de hidrógeno, 9% de dióxido de carbono, 7% de metano (si, tu también contribuyes al calentamiento global), 3% de oxígeno y solo un 1% de “olor a hiena putrefacta”.

Bien, el vídeo (arriba adjunto) explica que las moléculas olorosas llegan a nuestro olfato a través del aire merced a un proceso llamado difusión, mediante el cual las partículas van moviéndose desde un área de alta concentración hasta otra de baja concentración, hasta que se alcanza el estado de equilibrio. Para calcular la velocidad de propagación hay que conocer la concentración en el punto de origen, la temperatura, la presión del aire y el movimiento del viento en el lugar en el que el pedo “vea la luz”.

Dando por verídico el dato extraído de internet, que afirma que los cuescos son eyectados a una velocidad aproximada de 3 m/s, y teniendo en cuenta la temperatura del gas, la presión y la energía cinética de las moléculas, entonces la teoría de gases puede predecir la velocidad media de una molécula de gas. El problema es que los pedos se componen de muchas moléculas, por lo que nuestros youtubers se centran solo en un tipo: el antes mencionado escatol. Con todos estos datos, y empleando la fórmula que veis en la imagen que abre el post, Moffit y Brown llegan a una conclusión demoledora: las moléculas viajan a 243 m/s, una velocidad con la que ni siquiera Usain Bolt puede soñar.

¡Pero podéis “respirar” tranquilos! Afortunadamente las moléculas de escatol no viajan en línea recta hasta nuestros receptores olfativos, sino que van colisionando en el aire con otras partículas y también entre si. Como resultado, la nube de gas (a mi me gusta llamarla “pedo holístico”) viaja mucho más lento, guiado como hemos dicho antes por el proceso de difusión. De modo que, aunque en efecto una única molécula de pedo sería demasiado rápida para nosotros, lo cierto es que si nos damos suficiente prisa, podremos escapar de la nube fatal.

¡Estamos de enhorabuena! ¡Podemos vencer al pedo!

Mi agradecimiento a los responsables de AsapSCIENCE por haber resuelto una de las incógnitas de mi vida. Desde hoy muy fan.

¡Duro trabajo el del estrangulador!

estrangulada
En 2011, mi admirado Aberrón escribió en Naukas un artículo titulado Sobre la manera correcta de morir en lava, que venía a llamarnos a todos tontos (o crédulos para ser más suave), por asumir que era normal que Gollum se hundiera poco a poco gesticulando mientras moría en la lava del Monte del Destino. ¡Mal, muy mal!

Bien, pues ojeando hoy la web de Cracked, he visto que uno de los artículos más populares jamás publicados allí, tiene esta misma temática. Y es que en Hollywood nos la meten doblada a la hora de matar a gente frente a las cámaras. ¿Sabías por ejemplo que eso de estrangular a una persona no lleva 15 segundos? Esto es lo que dicen en Cracked:

Ahogar a una persona es un proceso largo y arduo. Para un asesino es como “hacer su declaración de impuestos”. El punto en el que las películas tienden a detenerse considerando que la víctima ha muerto – cuando deja de luchar y pierde las fuerzas – es sólo el comienzo. En realidad , cuando la persona ahogada se queda flácida como un fideo es porque se ha quedado sopa, y si el asesino detuviera el estrangulamiento, se encontraría con una sorpresa: el cuerpo reiniciaría automáticamente la respiración como un acto reflejo.

¿Entonces cuando hay que dejar de apretar para asegurarse el éxito? Bien, esto varía en base a cada caso, pero por lo general el cuerpo tarda aproximadamente 15 segundos en consumir todo el oxígeno en la sangre. Después de eso, el reloj comienza a correr: un minuto sin respirar destruye algunas de las células del cerebro. Tres minutos más y es probable que tenga daños cerebrales graves. Después de 10 a 15 minutos, por lo general estás jodido – a menos que seas uno de esos raros casos que sobreviven después de un periodo sin respirar comprendido entre los 40 y los 60 minutos. Así que ya ves, a menos que el asesino se haya comprado un bocadillo y se haya traído un libro para leer mientras trabaja, es mucho mejor matar a alguien dándole cachiporrazos.

Os dejo aquí el enlace al artículo original de Cracked, titulado: “Cinco formas de morir que te enseñaron en Hollywood y que la ciencia dice que son falsas”.

¿Puede un hombre bien dotado dañar los ovarios de su pareja durante el coito?

resonancia magnética coito
Mi amigo Miguel es un hombre “dotado”. ¿Para qué? Pues entre otras cosas para la cocina y la electrónica, aunque la eterna sonrisa que luce su mujer, nos hace creer que su pequeña estatura no guarda proporción con el tamaño su “instrumento” reproductor. Bien sea verdad, o una mera exageración de su mujer, por aquello de que el roce y el cariño agrandan las cosas, lo cierto es que en nuestra cuadrilla bromeamos mucho a costa de su (supuestamente portentosa) “varita mágica”. Bien, el caso es que la mujer de Miguel anda últimamente con problemas oculares, lo cual como podréis comprender facilita mucho los chistes sobre el supuesto papel de su marido en estas lesiones. (Sí, lo sé, en mi grupo somos de lo peor).

Pero ahora en serio. ¿Puede un hombre bien dotado lesionar los ovarios, o la vagina, de su pareja durante el coito? (Hablamos siempre de sexo consentido, claro está). Bien, en innumerables ocasiones os he hablado de Straight Dope, la columna satírica del periodista estadounidense Cecil Adams, en la que suele contestar preguntas de sus lectores normalmente relacionadas con divulgación científica. En las respuestas de Adams se mezclan a partes iguales datos empíricos e irreverencia y humor. Bien, pues ojeando esta tarde su web llegué a la pregunta de un lector adolescente al que su hermano mayor vacilaba constantemente a costa del supuesto tamaño “monstruoso” de su ciruelo. Dwayne White, que así se llama el joven estudiante de instituto, afirma que su hermano llegó a decirle que “la tenía tan grande que en una ocasión dejó magullados los ovarios de una novia“. ¿De verdad pueden pasar estas cosas?

Vamos a la respuesta de Cecil, que inicialmente describe (y descarta) la dispareunia, un doloroso trastorno anatómico femenino relacionado con la inclinación del útero en algunas mujeres, y no con el tamaño del órgano sexual masculino.

En 2002, un cirujano urólogo de Nigeria llamado Doctor Eke publicó un trabajo titulado “Complicaciones Urológicas del Coito” en la revista BJU International, en el que reportaba 1454 casos reales de lesiones acontecidos durante el acto sexual. De los 790 casos masculinos, el más frecuente era la “rotura de pene” (un tema que ya toqué en este viejo post). En los 664 casos femeninos recopilados por Eke, abundaban las relacionadas con laceraciones, infecciones y malformaciones, pero también (y ahí por fin entramos en el meollo) se relatan casos de lesiones por “desproporción pene-vaginal”.

El trabajo de Eke cita a este respecto dos artículos. El primero hablaba de las novias infantiles (niñas de 12 años o menos obligadas a casarse) en Nigeria. El segundo citaba la historia de un matrimonio en la India, compuesto por un “recio, robusto y bien constituido marido y una pequeña y tierna esposa”. Las heridas relatadas en ambas citas, tenían que ver con fístulas vesico-vaginales, es decir, un desgarro entre la vagina y la vejiga acompañado por dolor intenso, sangrado vaginal, e incontinencia. Afortunadamente este tipo de lesiones son raras, y digamos que tienen más que ver con el pequeño tamaño de las féminas que con la robustez del hombre.

¿La conclusión de Cecil? En efecto el hermano bien dotado del chico que inició la consulta era simplemente un vacilón. Dada la elasticidad de la vagina de una mujer desarrollada, si se producen lesiones durante el coito lo normal es que tenga que ver con la “dureza” empleada por el hombre y no con el tamaño de su órgano sexual, aunque este sea de los que se pueden ver en el mundo del porno.

* Me enteré leyendo Straightdope.

** PD. La imagen que abre el post, tomada de Aunt Minnie Europe, muestra un coito tal cual se observa en una máquina de resonancia magnética. El trabajo, realizado por el doctor holandés Pek van Andel, mereció un Premio IgNobel en el año 2000.

¿Cada cuánto hay que lavar los pantalones vaqueros?

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¡Ah los míticos jeans! Cuando nos encontramos a gusto con un par, terminamos por confundirlos con una segunda piel. Hay quien les pone nombre, y quien pagaría por que ese par concreto, que le queda como un guante, fuera eterno. La pregunta del millón es ¿cada cuánto hay que lavarlos?

Bien, si eres una de esas personas maniáticas de la limpieza, que lava su ropa de forma compulsiva apenas llega a casa y se pone el pijama, te advierto que la respuesta de algunos expertos en denim te va a dejar traumatizada.

En la web británica Goodtoknow (es bueno saber), recogen la opinión de David Hieat, fundador de la web Hiut denim, quien ni corto ni perezoso afirma que para mantener tus vaqueros en perfecto estado de revista, y hacer que el color de los mismos se adapte a ti “a la medida”, lo mejor es lavarlos cada seis meses.

En sus propias palabras: “Todas esas arrugas que les vas haciendo son únicas a ti. El modo en que te sientas, la forma en que guardas el móvil en el bolsillo, las zonas en las que el roce del uso hace que desaparezca el tinte azul. Lo mal o bien que te sienten unos vaqueros tiene más que ver con su color que con lo ajustados que te queden”.

Hay que añadir que David es también el fundador del “No Wash Club”, y por tanto como podéis suponer defiende que, en realidad, unos vaqueros no deben lavarse nunca. ¿Cómo les quitas entonces el olor a “humanidad”? A este respecto David habla de dos escuelas: la de los que optan por colgarlos al aire libre para que se ventilen, y la de los que prefieren meter sus jeans en la nevera para llevarlos más frescos. ¡Cualquier cosa vale con tal de eliminar el olor, mientras que el color no sufra!

¿Está loco este tipo? Bien, parece que no es el único defensor de esta escuela. El año pasado, el consejero delegado de Levi’s, reveló al mundo su verdad: no ha lavado jamás sus ancianos vaqueros favoritos. ¿Escandalizado? Te comprendo, pero apuesto a que tu también eres de los que alarga las puestas de los vaqueros más allá de lo que haces con otro tipo de ropa. ¿Verdad?

Vale, ahora que ya hemos hablado de las soluciones extremas, centrémonos en la vida real. ¿Cada cuanto conviene lavar (ya en serio) tus amados jeans? Bien, para la diseñadora de ropa vaquera Donna Ida, lo aconsejable es lavar nuestras prendas de denim cada cinco puestas. De este modo se conservan tanto el color como las fibras. Eso si, lavadlos en el programa de agua fría, y no me refiero a 30ºC, cuanto más cerca de los cero grados mejor.

* Me enteré leyendo Goodtoknow.

** PD. La imagen que abre este post, tomada de Alacartaparados.es, corresponde a los vaqueros más antiguos (y caros) del mundo. Fabricados en 1879, estos Levi Strauss valen 150.000 dólares.

¿Es seguro cortar la parte con moho y comerse el resto?

pan mohoso
Seguramente hay más moho en ese trozo de pan pasado, que ese parche verde y “peludo” que ves en su superficie. Y lo mismo se aplica para esa pieza de frutas que olvidaste fuera de la nevera, y que aparentemente solo tiene unos puntos aterciopelados en la piel. Resulta que los coloridos parches que vemos a simple vista son las esporas, o partículas diminutas que dan al hongo su color. El resto del moho, sus ramificaciones y raíces, son difíciles de ver y algunas veces se adentran profundamente en tu comida.

Como esas coloridas esporas de moho que ves en la superficie de tu comida son solo parte del hongo, arañar o cortar esa parte de tu rebanada de pan no evitará que te metas en la boca un buen bocado de fungi.

Como afirma Nadine Shaw, especialista en información técnica del Ministerio de Agricultura de los EE.UU. (USDA) en su podcast: “La mayor parte de los mohos son inofensivos, pero algunos son peligrosos. Y es que hay mohos que contienen micotoxinas, que son sustancias venenosas que pueden causar reacciones alérgicas o problemas respiratorios. Hay una en particular, llamada aflatoxina, capaz de provocar cáncer”.

Según informa la USDA, las micotoxinas se encuentran principalmente en los mohos que crecen en los cereales y los frutos secos, aunque también se las puede encontrar en el zumo de uva, apio, manzanas y otros productos. La temida aflatoxina es más común en las cosechas de maíz y cacahuete, razón por la cual hay varios organismos oficiales que analizan regularmente su presencia en estos cultivos.

Por mi experiencia personal como Agente de Aduanas sé que de este cometido, en España, se encarga el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) para las cosechas propias. No obstante para las partidas importadas también existen controles de Sanidad Exterior, dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (Msssi).

Para acabar unos consejos prácticos para intentar evitar que el moho invada nuestra comida:

• Cubrir la comida para evitar que entre en contacto con las esporas de moho que flotan en el aire.
• Emplear recipientes con tapa para almacenar alimentos perecederos y mantenerlos en el frigorífico.
• Consumir la comida sobrante antes de tres o cuatro días.

En fin, reconozco que en materia de hongos, en alguna ocasión he “cortado por lo sano” y consumido el resto. Ahora veo que no ha sido una buena idea. Después de escribir este post creo que todo irá a parar a la basura en cuanto vea asomar la primera espora.

Me enteré leyendo LiveScience

Hay otros mundos, pero están en este

Alienigenas terrestres
El poeta francés Paul Éluard, amigo y rival de Dalí por el amor de Gala, acuñó una de mis frases favoritas: “hay otros mundos, pero están en este”. Siempre que veo imágenes de la vida de las profundidades oceánicas, inevitablemente recuerdo la popular máxima de este literato surrealista, cuyos restos descansan por cierto en el mítico cementerio de Père-Lachaise de París.

Ya estoy divagando.

De lo que quería hablaros hoy era precisamente del extraño mundo de las profundidades marinas, donde habitan criaturas que bien podrían provenir de otro planeta. El fotógrafo Wayne MacWilliams se sumergió en las aguas de la costa de Singer Island en Palm Beach, Florida, y capturó un momento particularmente fascinante del abismo negro de las profundidades del mar.

Las imágenes muestran una criatura marina translúcida, conocida como salpa, con un pez brillante en su vientre.

En la web IFL Science, los biólogos pelágicos y fotógrafos submarinos de Hawai, Sarah Matye y Jeff Milisen, dan una explicación “alucinante” sobre estas hipnóticas imágenes: “Este pez, un Holocentridae, no está siendo digerido por este sálpido, sino que vive y se oculta en el interior de esta criatura transparente. Las larvas de estos peces se ocultan dondequiera que pueden en los grandes vacíos pelágicos del océano, y por tanto un salpas se convierte en un gran hogar, especialmente cuando se ven cegados por las luces estroboscópicas”.

TRANSLUCENT FISH
Por lo que puedo leer, en declaraciones del autor de la foto, MacWilliams, al diario MailOnline: “Yo estaba buceando a la deriva en la negra noche, y fue muy divertido ya que simplemente uno no sabe lo que le va a salir al encuentro. Puede ser un poco intimidante, incluso puede ser espeluznante la primera vez que lo haces, ya que a tu alrededor todo es de color negro azabache, y no tienes referencias visuales del fondo”.

¡Hay que tener coraje! En fin, puestos a divagar por esos otros mundos que habitan en este y tendiendo puentes interdisciplinares, las imágenes de estas dos criaturas han terminado también por recordarme aquella película de los 70 protagonizada por John Travolta: El chico de la burbuja de plástico. Demostrando que la realidad de la naturaleza es mucho más sofisticada que la ficción de los hombres, la burbuja captada por el fotógrafo MacWilliams está viva.

¡Quién iba a pensar que Éluard y Travolta podían acabar juntos en un post!

Me enteré leyendo IFL Science

¿No ligas nada? Prueba a cambiar de postura

self-confidence
Buena parte de la comunicación se da sin ninguna palabra en absoluto, sobre todo en las citas modernas, donde la elección de una pareja puede basarse en una sola imagen (pensad en Tinder).

Por ejemplo, la expansividad (la distancia a la que se separan las extremidades) podría señalar a una pareja romántica que una persona es socialmente dominante, haciéndola parecer más deseable.

Para averiguar si esta relación se sigue manteniendo en las citas moderna, los investigadores comprobaron si las posturas amplias (con los brazos y piernas extendidos) eran más atractivas en dos escenarios ampliamente utilizados hoy en día para encontrar compañero sentimental: las citas rápidas y las típicas aplicaciones de citas para smartphone (como el antes mencionado Tinder).

El análisis de video de 144 citas rápidas mostró que por cada aumento de un punto en una escala de siete puntos de expansión, la probabilidad de los estudiantes universitarios de conseguir un “sí” como respuesta se incrementaba en un 76%.

Pero eso es sólo una correlación. A continuación, para ver si adoptar una postura más amplia realmente hace aumentar el atractivo y no al revés, los investigadores emplearon una aplicación de citas y centraron su actividad en San Francisco, California. Allí, registraron la cantidad de personas que tenían “un match” con ciertos perfiles falsos creados para el experimento, algunos de los cuales mostraban posturas expansivas y otros lo contrario.

Y ciertamente, los perfiles con fotos que mostraban las extremidades extendidas ampliamente consiguieron un 27% más de “matches” que los que tenían las extremidades pegadas al cuerpo.

En ambos experimentos, el efecto funcionaba tanto para hombres como para mujeres. Estos resultados puede que no sean aplicables para todos los grupos humanos, pero al menos para los estudiantes universitarios de Illinois (los que participaron en el experimento de las citas rápidas) y para los habitantes de San Francisco que usaron cierta aplicación de ligoteo para móviles, mostrar una posición “desplegada” pudo ayudarles a conseguir una segunda cita.

¿Qué tal si lo probáis?

El trabajo se ha publicado en PNAS.

Me enteré leyendo Science.

Señor Pichler, hay un tiburón blanco en el pasillo

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¿Qué sucede cuando le das a un fotógrafo acceso total a las salas no abiertas al público de un museo de historia natural? Pues que uno se encuentra frente a frente con toda clase de imágenes surrealistas cargadas de una belleza casi onírica. Tamaña fortuna le ha caído en gracia al fotógrafo austríaco Klaus Pichler, a quien la dirección del Museo de Historia Natural de Viena dio carta blanca para pasearse por todas las salas donde se almacena una colección de más de 30 millones de objetos.

Merece la pena decir que Pichler no colocó a su antojo las piezas, bien fueran reproducciones o ejemplares disecados, sino que se limitó a fotografiar lo que encontró en el estado en que estaba almacenado.

El resultado a su expedición por los fondos ocultos del museo, que duró cuatro años, se exhibe ahora en una exposición fotográfica llamada, con mucho acierto, “esqueletos en el armario”, en relación al popular dicho anglosajón, que se emplea cuando alguien guarda un secreto oscuro en su pasado.

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No os perdáis la galería de imágenes accesible en la web Dezeen, donde seguramente algunas de las fotos os impactarán y fascinarán a partes iguales. En cierto modo, es como asistir al rodaje de un episodio de El Ministerio del Tiempo. Apuesto que una visita privada a otro museo, similar a este, fue lo que inspiró la película Una Noche en el Museo.

Holanda tiene un problema, se queda sin criminales

Interno en su celda de Scheveningen, La Haya

Por lo que puedo leer en The Telegraph, Holanda tiene cierto problema “hotelero” del que la verdad, muchos neerlandeses podrían sentirse orgulloso. Hay exceso de “habitaciones enrejadas con vistas al patio”, o lo que es lo mismo, de las 15.300 celdas carcelarias con las que cuenta el estado, solo un tercio están ocupadas. Y el problema irá a más, sobre todo si tenemos en cuenta que el gobierno anticipa que la criminalidad disminuirá un 0,9% anualmente durante el próximo lustro. ¿Qué hacer entonces? Pues lo lógico, cerrar prisiones.

Claro que no todo el mundo estará contento con la medida. Como afirma Jaap Oosterverr, portavoz del Ministerio de Justicia holandés:

“Obviamente, desde una perspectiva social es mejor que la criminalidad esté a la baja, pero si trabajas como funcionario de prisiones, entonces la noticia no es tan buena”.

Claro que la idea de cerrar prisiones para acabar con el exceso de celdas vacías no es la única opción empleada para acabar con el problema. Los holandeses también se han decidido a “importar” convictos de otros países vecinos.

En The Telegraph puede leerse:

Holanda ha intentado solucionar su problema carcelario de una forma innovadora. Ha “alquilado” zonas completas de sus prisiones a Bélgica y Noruega, de modo que por ejemplo hay unos 300 internos belgas en la prisión de Tilberg.

Mientras tanto, el pasado mes de septiembre el país firmó un nuevo acuerdo trianual con Noruega para que 240 convictos de esa nacionalidad puedan cumplir sus penas en la Prisión de Norgerhaven, situada en las cercanías de Drenthe.

En declaraciones recientes de Karl Hilleslan (director de las prisiones holandesas) al canal de televisión RTV Drenthe: “incluso existe una pequeña lista de espera”, debida en parte al éxito que han tenido las promociones publicitarias emitidas en Noruega.

¡Ver para creer! Bendito problema. Claro que siendo un poco malo, si tienen tanto sitio libre, tal vez puedan aprovecharlo para organizar cursos destinados a reeducar a ciertos hooligans del PSV. No hace demasiado que nos visitaron, dejando una “honda” impresión entre nosotros.

Me enteré leyendo The Telegraph.

PD. La foto que abre el post muestra a un interno en la prisión de Scheveningen, cerca de la Haya.

El calentamiento global ha sido bueno para el vino (pero todo se acaba)

viñedos
Los entendidos dicen que un buen vino nace de su terruño, una combinación única de la calidad del suelo y de la tradición vitivinícola de la zona. Resulta que la atmósfera también es importante. Un estudio reciente ha descubierto que el calentamiento global ha, por ahora, ayudado a los vinos permitiendo vendimias tempranas, lo que a su vez se correlaciona con la calidad. Lástima que esto no vaya a durar, y que esta relación sea cada vez menos estable.

Empleando registros de viñedos de 400 años de edad situados en ocho regiones vinícolas de Francia y Suiza, los investigadores analizaron cómo ha afectado el clima a las vendimias desde 1600 a 2007, y cómo se correlacionan esos factores con la calidad del vino. En general, una cosecha temprana de uva y por tanto un buen vino, dependen de una primavera húmeda, un verano caliente, y un poco de sequía hacia el final de la temporada.

Los investigadores descubrieron que las cosechas de uva han llegado (en promedio) 10 días antes desde 1981, gracias a las altas temperaturas del verano. En otras palabras, el calentamiento global ha sido bueno para el vino, tal y como acaba de publicarse en Nature Climate Change. Pero ojo, que no todo es bueno.

Antes de 1981, las altas temperaturas de verano por lo general se producían en años de sequía, y esta ausencia de lluvias era esencialmente un indicador de una vendimia temprana y de una buena campaña. Ahora, los veranos calientes llegan con o sin sequía, una señal de que la relación climática no se está manteniendo.

Existen estudios que ya sugieren que, si las temperaturas siguen subiendo, con el paso del tiempo las variedades de uva terminarán alcanzando su límite de tolerancia al calor. Eso hará que lugares hasta ahora con poco tradición vinícola a causa del clima, como Asturias, puedan acabar convirtiéndose en cuna de buenos caldos.

Me enteré leyendo ScienceMag.

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