Pues si, estoy seguro de que todos vosotros estáis un pelín cansados de que, después de años privandoos de eso que tanto os gusta por consejo médico, ahora resulte que venga un nuevo estudio diciendo que de malo nada… que todo lo contrario.
Esta podría ser (tremendamente exagerada de forma satírica) una consulta habitual hoy en día:
Paciente – “Buenas doctor, ¿qué me puede recetar para reducir el estrés?”
Doctor – “Sexo buen hombre, dele más alegrías a su esposa”.
Paciente – “No se, no se… ¿Y para estas arterias que tienden a obturarse con los años?”
Doctor – “Cómprese una buena tableta de Cocolate puro”.
Paciente – “¿Pero el chocolate no era malo para mi dolor de encías?”
Doctor – “Nada nada, lo de las encías se cura bebiendo Rioja con moderación oiga”.
Paciente – “¡Qué bruto es usted doctor! ¿Y que me va a recetar ahora para mis problemas de memoria?”
Doctor – “Pero bueno hombre ¿no lo sabe? dele a la maría, un canutillo de vez en cuando y mano de santo”.
Paciente – “Terminará usted en la carcel doctor. ¿Tiene algo para las escaras de mi mujer?, es que se ha quemado y tiene mala pinta….”
Doctor – “Traígamela por aquí, la voy a cubrir de gusanos”
Paciente – “¡Puaj que asco!, creo que ve usted demasiado House. Por cierto, mi hija sigue fatal del asma… ¿qué le aconseja?”
Doctor – “Unas vacaciones en Lanzarote, que le de el solito un poco… estírese hombre.”
Paciente – “Tengamos la fiesta en paz. Ahora en serio, mi suegro sigue de mal en peor por el síndrome de abstinencia, si no le vigilamos se bebe hasta el agua de fregar. ¿Qué le podemos dar para que deje el alcohol?
Doctor – “Facilísimo oiga, un poquito de LSD con las magdalenas y el café y arreando”.
Paciente – “¡Anda! pero si yo pensaba que el café era malísimo; lo del LSD haré que no lo he oído”.
Doctor – “Se equivoca con el café. Dicen que es lo mejor para reducir la diabetes y para prevenir la cirrosis”.
Paciente – “Me están entrando ganas de asesinarle con tanto cambio de parecer doctor. Pero creo que me voy a controlar”.
Doctor – “Pues no se controle oiga, explote, tíreme algo a la cabeza. ¿No sabe que guardarse la ira le provocará alteraciones en la presión sanguínea, trastornos del sueño y problemas pulmonares?”
Paciente (levantándose) – “¿Sabe lo que le digo? Que no le vuelvo a hacer caso, ahora mismo me bajo a tomar una cervecita a la salud de su santa madre”.
Doctor (imitándole) – “Me apunto, que ando con problemas cardiovasculares y la birra es estupenda para eso”.
Por supuesto, todo con moderación, pero en cada una de las afirmaciones del “supuesto” doctor de este diálogo, hay algo cierto escondido. Para que os podáis informar más en profundidad incluyo una traducción del artículo “Top 10 bad Things That Are Good For You”, publicado originalmente en LiveScience.com.
Leer más »
Social
Twitter
Flickr