Las 10 cosas más extrañas del universo

El universo es un lugar extraño que los físicos intentan aún comprender. Si quieres manejarte con cierta soltura a la hora de leer artículos recientes sobre cosmología y astronomía, más vale que te familiarices con los siguientes conceptos:

antimateria

Antimateria

Como Bizarro, el ater-ego de Supermán, las partículas cuentan con versiones opuestas de si mismas. El electrón (carga negativa) por ejemplo, tiene su contrapartida en antimateria, el positrón (carga positiva). La materia y la antimateria se aniquilan entre si cuando entran en contacto, y su masa se convierte en energía pura conforme a la ecuación de Einstein, E=mc2. Los amantes de futurismo imaginan naves propulsadas por motores de anti-materia.

mini-agujero-negro

Miniagujeros negros

Si la nueva y radical teoría de la gravedad llamada “mundo de branas” es correcta, entonces debemos creer que nuestro sistema solar está plagado por miles de diminutos agujeros negros, cada uno del tamaño de un núcleo atómico. Al contrario que sus parientes más grandes, estos mini-agujeros negros son fundamentalmente restos del big-bang y afectan al espacio-tiempo de un modo diferente a causa de su cercana asociación con una quinta dimensión.

radiación cósmica de fondo

Radiación cósmica de fondo

Esta radiación son los restos primordiales dejados por el Big Bang que dio lugar al universo. Se detectó por primera vez en la década de los 60 en forma de ruido de radio proveniente de todas las direcciones del espacio. Se la considera una de las evidencias más fuertes a favor de la teoría del Big Bang. Recientes mediciones precisas realizadas por el proyecto WMAP determinaron la temperatura de esta radiación en -270º Celsius.

materia oscura

Materia oscura

Los científicos creen que constituye la mayor parte de la materia del universo, pero ni se la puede ver ni detectar con nuestra tecnología actual. Los candidatos a explicar su naturaleza varían desde neutrinos ultra-ligeros a agujeros negros invisibles. Algunos científicos se cuestionan incluso que la materia oscura exista, y sugieren que los misterios que esta ha ayudado a solucionar podrían explicarse mediante un mejor entendimiento de la gravedad.

EXOPLANETAS

Exoplanetas

Hasta comienzos de la década de los 90, los únicos planetas conocidos en el universo eran los de nuestro sistema solar. A día de hoy, los astrónomos han identificado a más de 500 planetas extrasolares. Varían en sus características desde colosales bolas de gas similares a estrellas pequeñas, hasta pequeñas bolas rocosas orbitando a enanas rojas. Sin embargo, la búsqueda de una segunda Tierra aún no ha dado sus frutos. Los astrónomos creen generalmente que las mejoras en tecnología nos ayudarán finalmente a revelar mundos similares al nuestro.

ondas gravitacionales

Ondas gravitacionales

Las ondas gravitacionales son las distorsiones en el tejido del espacio-tiempo predichas por la teoría de la gravedad general de Einstein. Estas ondas viajan a la velocidad de la luz, pero son tan débiles que los científicos esperan poder detectar solo aquellas creadas durante un evento cósmico colosal, tal como la fusión de dos agujeros negros. Para encontrarlas, los científicos han puesto en marcha proyectos como LIGO y LISA.

Nota 18/05/2016: ¡Lo que cambia la ciencia en un lustro! Como os comenté este mismo año, los científicos han logrado por fin detectar estas esquivas ondas.

canibalismo galáctico

Canibalismo galáctico

Al igual que los seres vivos en la Tierra, las galaxias pueden “comerse” las unas a las otras a largo del tiempo. Nuestra vecina galaxia Andrómeda, está en la actualidad merendándose a uno de sus satélites. De hecho, en su interior existen más de una docena de cúmulos estelares, los cuales son los restos cómicos de otras tantas comidas. Se estima que la Vía Láctea y Andrómeda terminarán por colisionar dentro de 3.000 millones de años.

neutrinos

Neutrinos

Los neutrinos son partículas elementales, virtualmente carentes de masa y eléctricamente neutras, que pueden pasar a través de tu cuerpo (e incluso a través de kilómetros de plomo) sin la menor dificultad. Estas partículas “fantasmas” se producen en el interior de las estrellas sanas y saludables, y también en las explosiones de estrellas gigantes moribundas, más conocidas como supernovas. En la actualidad, contamos con detectores de neutrinos tan espectaculares como IceCube, enterrado a 2.500 metros bajo la Antártida.

Quasar

Quasars

Son los brillantes faros que nos iluminan desde los confines del universo visible y que suponen para los científicos un recordatorio de lo caótica que fue la infancia de nuestro universo. Los quasars liberan más energía que cientos de galaxias combinadas. El consenso general sobre su naturaleza indica que son monstruosos agujeros negros ubicados en el corazón de galaxias distantes.

energía del vacío

Energía del vacío

La física cuántica establece que, en contra de las apariencias, el espacio vacío es un campo burbujeante de partículas subatómicas “virtuales”, que se crean y se destruyen constantemente. Estas fugaces partículas dotan a cada centímetro cúbico de espacio de una cierta energía que, de acuerdo a la relatividad general, produce una fuerza anti-gravitatoria que hace que el espacio se expanda. No obstante, lo cierto es que nadie sabe en realidad qué está provocando la expansión acelerada del universo.

* Publiqué este artículo en Yahoo! News el 09-03-2011, pero el enlace está roto y ha desaparecido de la red.

Así será el verdadero fin del mundo

fin del mundoCualquier momento es bueno para idear un fin del mundo. Recordad el Apocalipsis de San Juan, la amenaza del cometa Halley, las cuartetas de Nostradamus, el efecto 2000, el dichoso calendario maya, etc. Todas erradas, si, pero el caso es que la Tierra no va a estar siempre aquí, ¿verdad?

En efecto. Aquellos que creen que la Tierra durará para siempre (al igual que los que pensaban que el valor de los pisos nunca iba a bajar) se equivocan. Nuestro planeta pasará a mejor vida algún día. ¿Y qué clase de catástrofe conducirá al fin del mundo? Estudiemos las posibles “soluciones finales” que la naturaleza podría emplear para acabar con nosotros.

impacto meteoritoImpacto de Meteoritos

Cada día la Tierra recibe el impacto de pequeño objetos que se desintegran por el rozamiento contra el oxígeno de la atmósfera. Pero el caso es que cada 100 años, en promedio, un meteorito de 10 metros de longitud impacta contra la Tierra liberando la energía de un pequeño artilugio nuclear. Esto fue lo que sucedió en 1908 en Tunguska, zona por fortuna poco poblada.

Pero sigamos estudiando las estadísticas. Los científicos estiman que una vez cada 100.000 años, un proyectil de cientos de metros de longitud impacta contra la Tierra con la fuerza del total del arsenal nuclear humano. El cráter resultante de la devastación tendría el tamaño de Inglaterra, creando grandes tsunamis por todo el planeta y levantando tanto polvo a la atmósfera que el sol quedaría oculto durante meses, acabando con buena parte de la vegetación. Eso ya son palabras mayores.

Y luego está el clásico “pepino a lo grande“. Me refiero a ese impacto que se da de media cada 100 millones de años y que involucra a una roca del tamaño de un asteroide (kilómetros de longitud). Un impacto de ese tipo crea terremotos globales, mareas con olas de un kilómetro de alto, y la muerte inmediata de casi cualquier animal terrestre grande. Las criaturas marinas también terminan por perecer puesto que la evaporación de billones de toneladas de roca ocultan el sol, provocan un enfriamiento dramático de las aguas, y culminan con la destrucción de la cadena trófica que comienza con la fotosíntesis.

Esto fue lo que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años.

Posibles soluciones:

Hoy en día contamos con oficinas de observación que tienen vigiladas las órbitas de los objetos de más de 100 metros que se encuentran más cercanos. Puestos a pensar estrategias a la hora de defenderse contra una de estas futuras amenazas rocosas, la opción nuclear no parece la más inteligente, puesto que así no se conseguiría evitar el impacto sino simplemente desmenuzar una gran roca en metralla igualmente mortífera.

Los expertos creen en cambio que tendría más éxito enviar una nave para que “remolcase” ligeramente al meteorito empleando la gravedad, desviándolo lo suficiente como para evitar el choque.

sol engulle tierraEl sol nos engulle

Si no conocéis el fúnebre futuro del sol leed un poquito más y os ahorraréis unos euros en pitonisos. Nuestra amarilla estrella acabará por agotar su combustible nuclear y en unos 5.000 millones de años, crecerá en tamaño, se enfriará y adquirirá un tono rojizo. Cuando esto pase la Tierra simplemente se evaporará.

Posibles soluciones:

Algunos fanáticos de la ciencia ficción creen que también podríamos emplear la gravedad a nuestro favor. La técnica consistiría en atraer voluntariamente a un asteroide cuya órbita pasase cerca de la Tierra. A cada pasada, el asteroide “remolcaría” un poquito a la Tierra hacia el exterior del sistema solar. Con millones de años por delante, y la paciente e incesante repetición del proceso, nuestro planeta partiría a la fuga evitando de forma gradual que el sol moribundo le alcanzase.

Claro que hay quien piensa que es mucho más fácil habilitar a Titán como nuestro segundo hogar. Viajamos hasta allí, le añadimos un poco de oxígeno y ¡tachán! Bienvenida Tierra 2.

Añadido: Hoy mismo (16/05/2016) he leído un interesante artículo sobre las posibilidades reales que tendrán las lunas heladas de Júpiter cuando la zona habitable se haya movido hacia las afueras del sistema solar, por el crecimiento de nuestra estrella a medida que envejezca. Los cálculos estiman que Europa o Encélado podrían convertirse en un entorno habitable y estable durante al menos 500.000 años. (El trabajo de Ravi Kumar Kopparapu, Remses Ramirez et al., acaba de publicarse en The Astrophysical journal.)

supernova destruye tierra
Supernova en el vecindario

Cuando las estrellas mucho mayores que nuestro sol, agotan su combustible nuclear, estallan en una titánica explosión llamada supernova. Si uno de estos evento se da en la vecindad de nuestro sistema solar (hablamos de una cicunferencia de 30 años luz), las partículas disparadas podrían destruir la capa de ozono de la zona expuesta a la explosión. Algunos científicos creen que fue esto (y no los cazadores humanos) lo que pudo haber provocado la desaparición de la megafauna norteamericana hace 41.000 años.

Y si las supernovas te dan “yuyu” mejor no hablar de las hipernovas. El colapso de provocado por este extraño suceso crea chorros gigantescos de gas y partículas altamente energéticas que viajan a casi la velocidad de la luz, cegando por unos instantes al universo entero con sus rayos gamma. Si un tremendo infortunio hiciera que uno de estos fenómenos sucediera a 1000 años luz de la Tierra, el planeta simplemente estallaría sin remisión.

Posibles soluciones:

En el caso de la supernova, podría intentarse despoblar la zona de afectada mientras se nos ocurre algo para restituir la capa de ozono. Pero si hablamos de hipernovas la respuesta simplemente es: “huíd insensatos“.

Y en fin, sea como sea… si tenemos pensado sobrevivir como especie, convendría ir inventando ya el salto al hiperespacio para, llegado el caso, poder mudarnos a las jóvenes estrellas en formación en Orión y Tauro. ¡Una nueva edad dorada para los promotores inmobiliarios!

* Publiqué este artículo originalmente en Yahoo! News el 19 de junio de 2010, pero por desgracia el enlace está roto y la noticia ha desaparecido de la red.

Orígenes – El universo, la vida, los humanos

portada origenes
Esto podría comenzar como un chiste autonómico, ahora que están de moda las historias de apellidos vascos, catalanes, o de donde sean. ¿Qué sucede si juntas a un biólogo madrileño, a un químico burgalés y a un físico asturiano? Pues pasa que a lo mejor deciden colaborar para escribir un libro sobre divulgación redondo y fundamental, capaz de responder por el precio de uno solo, a tres misterios sobre el origen del hombre, que recordemos vino precedido de otros dos orígenes que le engloban como matrioskas rusas, el origen del universo (que creó el escenario, el campo de juego) y el origen de la vida (que dejó en manos de la evolución, nuestra irrupción).

Carlos Briones
Tengo la inmensa suerte de conocer personalmente a uno de los tres autores del libro, titulado por cierto “Orígenes – El universo, la vida, los humanos” (Editorial Crítica), el químico burgalés Carlos Briones Llorente, quien es además el coordinador de la obra. Carlos trabaja en el CAB de Madrid (Centro de Astrobiología) que como sabréis es el único centro asociado a la NASA que no tiene su sede en los Estados Unidos, y es un especialista en el origen y evolución de la vida. Como podéis imaginar, es el autor de la parte del libro dedicada a desvelar el origen de la vida.

Además de un enorme científico (aún recuerdo la admiración con la que hablaban de él en San Francisco los miembros del NAI en 2005), Briones es todo un humanista, responsable de la organización de actos culturales en su Madrid de adopción, y por aquello de demostrar una vez más que la cultura no entiende de división entre ciencias y letras, añadiré que fue galardonado con el Premio Hiperión de Poesía en 1993. Por ello suelo bromear con él llamándole “hombre del renacimiento”, solo le falta pintar para ser como Leonardo.

Podría decir muchas cosas sobre el libro que han mecanografiado a seis manos, pero voy a permitir que sean las propias palabras de Carlos Briones las que despierten en vosotros la curiosidad. Este párrafo está extraído de la introducción a la segunda parte del libro, dedicado al origen de la vida, página 147.

Todos los seres vivos que nos rodean, los que vemos y los que por su tamaño escapan a nuestra percepción directa, los humanos todas las criaturas fascinantes que aparecieron y desaparecieron a lo largo de los tiempos geológicos, todas las especies futuras a las que nunca conoceremos, tenemos nuestro origen en un puñado de moléculas gaseosas muy sencillas, formadas por no más de cinco átomos cada una. Reflexionar sobre este hecho mientras buceamos en un arrecife de coral o nos abrimos paso por la selva amazónica resulta realmente sobrecogedor. Ante ellos nos surgen multitud de interrogantes, además del cómo ocurrió, y todos ellos son de gran calado: ¿cuándo se produjo el origen de la vida?, ¿se inició una o más veces?, ¿en qué lugar de la Tierra tuvo lugar?, ¿o su inicio fue extraterrestre? Y también podemos preguntarnos si el origen de la vida fue fruto de la necesidad, del azar, o de su combinación.

Si un párrafo así no hace que sientas una necesidad acuciante de hacerte con el libro, (que por cierto va ya por su segunda edición) entonces es que tu sentido de la curiosidad ha comenzado a atrofiarse, o bien que eres el propio Carlos Briones.

Jose María Bermudez de CastroLos otros dos autores del libro son el biólogo madrileño José María Bermúdez de Castro, profesor de investigación en el CSIC y director de las excavaciones de la sierra de Atapuerca. Como podéis imaginar suyo es el tercio del libro dedicado al origen del hombre. Ha recibido entre otros, el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica y es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos.

Alberto Fernandez SotoEn cuanto a la primera parte del libro, dedicada al origen del universo, corre a cargo del astrónomo y cosmólogo asturiano Alberto Fernández Soto. Doctorado en física, Alberto es (como los otros dos autores) científico titular del CSIC. Su campo de investigación es la cosmología observacional y el estudio de los objetos más lejanos y antiguos del Universo.

¿Eres de los que adoras tener ejemplares de tus libros favoritos firmados por sus autores? Pues si vives en Asturias estás de enhorabuena, este próximo viernes 13 de mayo de 2016, dos de los autores del libro: Carlos Briones y Alberto Fernández Soto estarán en Oviedo presentando su libro en la feria LibrOviedo 2016 (Plaza Transcorrales) a las 19:00 horas.

¿Te lo vas a perder? Si lo haces ese será el “Origen” de tus remordimientos.

De como Georges Cuvier mandó al diablo al propio diablo

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El barón de Cuvier, fue un naturalista francés que vivió a caballo de los siglos XVIII y XIX, y que ocupó cargos de importancia en la educación gala en tiempos de Napoleón.

Fue un gran especialista en anatomía, y de hecho impartió esta disciplina durante su estancia en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia en París.

Cuvier dedicó parte de su vida a investigar la diversidad animal, y de hecho fue el primer naturalista en clasificar el reino animal en cuatro familias desde un punto de vista estructural o morfológico. (Si bien su clasificación no prosperó.)

Una vez puestos en perspectiva sobre el barón de Cuvier, os contaré una anécdota sobre él que me ha resultado divertida, y que me ha hecho admirar la templanza y el conocimiento de este sabio francés.

Una noche Georges Cuvier fue visitado por el demonio. Uno de sus alumnos se vistió con cuernos en la cabeza y zapatos con forma de pezuña hendida. Esta aparición aterradora se presentó en el dormitorio de Cuvier cuando este estaba agotado de sueño y le espetó: “Despierte, oh hombre de catástrofes, soy el diablo y he venido para devorarle”. Cuvier estudió la aparición cuidadosa y críticamente y dijo, “Dudo mucho que pueda hacerlo. Tiene usted cuernos y pezuñas. Solo come plantas”.

La anécdota la encontré en Quora.

Como ser feliz

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Un meme popular en internet (y en las tarjetas de felicitacón anglosajonas) atribuido a Henry David Thoreau, sostiene que “La felicidad es como una mariposa, cuanto más la persigues más te esquiva, pero cuando vuelcas tu atención en otra cosa, viene y se posa suavemente en tu hombro”.

Siento aguaros el momento tierno, pero según los psicólogos esta ñoñería no puede estar más lejos de la realidad. La felicidad puede elegirse. Puedes salir a perseguir esa esquiva mariposa y hacer que se sienta en tu hombro. ¿Cómo? En parte simplemente tomándote la molestia de controlar tus procesos mentales.

Algunos trabajos de investigación muestran que el talento para ser feliz viene determinado, en gran medida, por tus genes. El profesor de psicología David T. Lykken, autor del libro ““Felicidad, naturaleza y educación de la dicha y la alegría”” afirma que “Todos tenemos un punto de origen para la felicidad, y nos alejamos de él muy ligeramente”.

Por eso, los psicólogos que estudian la felicidad (como el citado Lykken) creen que podemos perseguirla. ¿Cómo? Alejando las emociones negativas como el pesimismo, el resentimiento y la ira. Además, debemos promover las emociones positivas como la empatía, la serenidad, y especialmente la gratitud.

En la web de salud WebMD proponen una estrategia de siete puntos destinada a conseguir ser feliz. Aquí os dejo una traducción de lo que dicen:

1 – No te preocupes, elige ser feliz

El primer paso, no obstante, es tomar conscientemente la elección de aumentar el nivel de felicidad. En su libro: “La conquista de la felicidad, publicado en 1930”, el filósofo Bertrand Russell dijo lo siguiente: “La felicidad no es, salvo en casos muy raros, algo que te cae dentro de la boca como una fruta madura. [..] La felicidad debe ser, para la mayoría de hombres y mujeres, un logro más que un regalo de los dioses, y en este logro, el esfuerzo, tanto hacia adentro como hacia afuera, debe de desempeñar un papel muy importante”.

Hoy en día, los psicólogos que estudian la felicidad están totalmente de acuerdo. La intención de ser feliz es la primera de “Las 9 elecciones de la gente feliz” recopiladas en un libro de idéntico título por sus autores Rick Foster y Greg Hicks.

“La intención es la voluntad activa y el compromiso de ser feliz”, escriben . “Es la decisión de elegir conscientemente actitudes y comportamientos que conducen a la felicidad y permiten superar la infelicidad”.

2 – Cultiva la gratitud

En su libro: “La auténtica felicidad”, el psicólogo Martin Seligman de la Universidad de Pennsylvania anima a los lectores a realizar un “ejercicio de gratitud” diario. “Se trata de enumerar una lista de cosas que te hacen estar agradecido. Esto aleja a la gente de la amargura y la desesperación, dice, y promueve la felicidad.

3 – Fomenta el perdón

Guardar rencor y dar asilo a las quejas puede afectar tanto a la salud física como a la mental, según atestigua un creciente número de trabajos de investigación. Una forma de reducir este tipo de sentimientos es fomentar el perdón. Esto reduce el poder de los malos actos para crear amargura y resentimiento, sostienen Michael McCullough y Robert Emmons, investigadores de la felicidad y autores del libro ”La psicología de la felicidad“.

En su libro: “Cinco pasos para el perdón”, el psicólogo clínico Everett Worthington Jr. ofrece un proceso de 5 pasos que él llama REACH. En primer lugar, recordar el dolor. A continuación, empatizar y tratar de entender el acto desde el punto de vista de quien lo causa. Ser altruista y recordar una vez en tu vida en la que hubieras sido perdonado. Comprometerse a expresar el perdón en palabras. (Esto se puede hacer ya sea en una carta a la persona a la que se perdona, o bien escribiéndolo en su diario). Por último, tratar de mantenerse en el perdón. No te obceques en la ira, el dolor, y el deseo de venganza.

La alternativa al perdón es reflexionar sobre la ofensa, lo cual es una fuente de estrés crónico, dice Worthington.

“La reflexión es el chico malo de la salud mental”, afirma Worthington. “Se asocia con casi todo lo malo en el campo de la salud mental: trastorno obsesivo-compulsivo , depresión , ansiedad y probablemente hasta con la urticaria”.

4 – Contrarresta los pensamientos y sentimientos negativos

Como defiende Jon Haidt: mejore su higiene mental. En su libro “La hipótesis de la felicidad”, Haidt compara a la mente con un hombre montado en un elefante. El elefante representa los poderosos pensamientos y sentimientos – en su mayoría inconscientes – que impulsan su comportamiento. El hombre, aunque mucho más débil, puede ejercer control sobre el elefante, tal y como puede ejercer control sobre los pensamientos y sentimientos negativos .

La clave es adquirir el compromiso de hacer las cosas necesarias para volver a domar al elefante”, dice Haidt. “Y las evidencias sugieren que hay muchas cosas que se pueden hacer al respecto. Solo se necesita trabajo”.

Por ejemplo, se puede practicar la meditación, la respiración rítmica, yoga o técnicas de relajación para calmar la ansiedad y promover la serenidad. Uno puede aprender a reconocer y desafiar los pensamientos que nos hacen creer que somos inadecuados e inútiles.

“Si aprendes las técnicas para la identificación de los pensamientos negativos, entonces es más fácil desafiarlos”, dije Haidt. “A veces simplemente leer el libro de David Burns: “Sentirse bien”, puede tener efectos positivos”.

5 – Recuerda, el dinero no puede comprar la felicidad

Los trabajos de investigación muestran que una vez que los ingresos se elevan por encima del nivel de pobreza, obtener más dinero aporta muy poca felicidad extra. Sin embargo, “seguimos suponiendo que como las cosas que compramos no nos están trayendo la felicidad, el problema es que eran las cosas equivocadas, en lugar de reconocer que la búsqueda en sí es inútil”, escribe Daniel Gilbert en su libro , “Tropezar con la felicidad”. “No importa la clase de cosas que logremos en esta búsqueda, ya que nunca van a provocar un estado permanente de felicidad. ”

6 – Fomenta la amistad

Hay pocos antídotos mejores contra la infelicidad que una estrecha amistad con personas que se preocupan por ti, dice David G. Myers , autor de “En busca de la felicidad”. Un estudio australiano descubrió que las personas mayores de 70 años que tenían fuertes redes de amistad vivían mucho más tiempo.

“Por desgracia , nuestra sociedad cada vez más individualista padece de un empobrecimiento de las conexiones sociales, lo cual para algunos psicólogos es una de las causas de los niveles epidémicos actuales de la depresión”, escribe Myers . ” Los lazos sociales que unen también proporcionan apoyo en los momentos difíciles”.

7 – Embárcate en actividades con significado

Pocas veces somos más felices que cuando nos dejamos fluir, siendo este un estado en el que tu mente se ve totalmente absorbida por una tarea enriquecedora que pone a prueba tus habilidades. En cambio, los psicólogos saben que las actividades más comunes que elegimos hacer en nuestro tiempo de ocio (como ver la televisión) producen niveles bajos de felicidad.

Encontrar una actividad que te introduzca en esta “corriente” y te haga crecer como persona no es fácil. Todas requieren una inversión inicial de atención antes de que se conviertan en divertidas.

Así que ya veis, resulta que la felicidad puede ser una cuestión de elección y no de suerte. Algunas personas son lo suficientemente afortunadas como para poseer genes que fomentan la felicidad. Sin embargo, ciertos patrones de pensamiento y habilidades interpersonales pueden ayudar a que otras personas menos afortunadas se conviertan definitivamente en unos sibaritas de las experiencias felices.

* Fuente del texto: WebMD.

De cómo un conejo muerto podría alterar los juicios por asesinato en Estados Unidos

Conejo muerto
Cuando la policía encuentra un cadáver, los investigadores estiman el tiempo transcurrido desde la muerte mediante la comparación con otros cuerpos, pero a veces las mejores comparaciones disponibles tienen que ver con cadáveres de animales, no de humanos.

En ocasiones, en los juicios se ha visto a entomólogos dar testimonio sobre la descomposición humana basándose en evidencias vistas en cerdos. ¿Pero de verdad que puede compararse a humanos y animales cuando la justicia entra en juego? Para averiguarlo, un equipo de investigadores monitoreó la descomposición de cinco cadáveres humanos, de cerdo, y de conejo en una zona boscosa cerca de Knoxville, Tennessee, en tres estaciones distintas: primavera, verano e invierno.

Tras grabar la rapidez a la que se descomponían diferentes partes del cuerpo de cada cadáver, sumaron los resultados creando así una medida llamada “puntuación total del cuerpo”. En primavera y verano, cuando había más insectos alrededor, los animales se descompusieron más rápido que los humanos. Pero en el invierno, los seres humanos se descomponen mucho más rápidamente que los cerdos (probablemente porque algunos carroñeros como los mapaches y los petirrojos, decidieron comenzar la cena por los seres humanos).

Los resultados, presentados el pasado mes de febrero durante la reunión de la Academia Estadounidense de Ciencias Forenses, son preliminares, y los investigadores todavía están preparando sus trabajos científicos para ser enviados a una revista revisada por pares. Sin embargo, las grandes diferencias observadas en la forma en que se descomponen los cadáveres humanos y no humanos, ponen en duda a los expertos que estiman el tiempo transcurrido desde la muerte de un ser humano a partir de cadáveres de animales. Por tanto, los resultados de este estudio podrían algún día ser empleados en los tribunales para argumentar en contra del testimonio de esos expertos.

Podéis consultar aquí una nota de prensa sobre el trabajo realizado por los investigadores forenses de la Universidad de Tennessee en Knoxville.

Me enteré leyendo ScienceShots.

Descubren tres exoplanetas potencialmente habitables a 40 años luz de la Tierra

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¡Estamos de enhorabuena! Los astrónomos han encontrado tres exoplanetas, similares en tamaño y en temperatura a nuestra Tierra, orbitando alrededor de una estrella enana ultra-fría situada a 40 años luz. En el futuro, podremos analizar sus atmósferas en busca de signos de vida. La estrella madre a la que orbitan, llamada TRAPPIST-1, tiene una masa de apenas el 8% la del sol, y su radio es solo el 11% de nuestra estrella, lo que hace de esta enana blanca un cuerpo ligeramente más grande que nuestro Júpiter.

Un equipo dirigido por Michaël Gillon, de la Universidad de Lieja, Bélgica, descubrió a este trío utilizando el telescopio TRAPPIST (con sede en Chile) para controlar la atenuación de brillo de la estrella, que se da a medida que los planetas pasan frente a su disco. Dos de ellos están en el borde interior de la zona habitable - la región alrededor de la estrella que permite que exista agua líquida – y el tercero o bien está justo sobre el límite o un poco más allá.

Aunque la masa exacta de este triplete no se conoce, la estimación del equipo sobre estos planetas sostiene que deben estar entre el 50% y el doble de la masa de la Tierra. Probablemente están hechos de rocas y tal vez de hielo, lo que hace que tengan una composición similar a la de los planetas terrestres del Sistema Solar, o a la de las lunas heladas de nuestros planetas gigantes.

Gillon sostiene que pese a que hemos visto mundos potencialmente habitables en el pasado, estos tres ofrecen la mejor oportunidad para su estudio. “Por primera vez, tenemos planetas cuya composición atmosférica puede ser estudiada en detalle con la tecnología actual”.

“Ya hemos hecho esto con éxito en muchos casos, pero nunca con planetas tan pequeños como la Tierra y ciertamente no con planetas situados en la zona que permite la presencia de agua líquida”, afirmó David Kipping, de la Universidad de Columbia, Nueva York. “Existe una posibilidad legítima para pensar que este sistema podría albergar vida y que podríamos ser capaces de inferir su presencia en la próxima década.”

Como veis, la posibilidad de descubrir una segunda Tierra abandona poco a poco el plano de la ciencia ficción. Este descubrimiento hace que una noticia así se adentre en el reino de lo plausible, y con confirmación a años vista. ¡Los amantes de la astrobiología vivimos una época apasionante!

Me enteré leyendo Nature y la web de ESO.

Catalanes y argelinos ‘hermanos primos’ (en Pangea)

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La Tierra es un planeta geológicamente vivo, no necesito explicaros ahora la teoría de la deriva continental. Tampoco creo que sea necesario explicar de nuevo, que hubo un día (entre finales del Paleozoico y comienzos del Mesozoico) en que todos los continentes estaban unidos entre sí, formando un súper continente al que llamamos Pangea.

Bien, los chicos de Open Culture, unos fanáticos de la geografía, han creado un mapa en el que se muestra donde quedarían las actuales naciones si hubiera que trasladarlas a aquella lejana época, hace unos 300 millones de años.

Así quedarían lo países en Pangea
Si os fijáis en el mapa, de haber existido humanos, o ciudades, por aquel entonces, los catalanes y los argelinos serían primos hermanos. Y a nuestros vecinos portugueses viajar a Groenlandia les costaría un paso. Por no hablar de un partido de rugbi entre dos potencias del sur: Argentina y Sudáfrica, ¿para qué usar un avión?

En fin, este es el típico post sobre conocimiento inútil que tanto suele gustar. Espero que lo disfrutéis.

Aquí una versión del mapa en resolución más alta.

Me enteré leyendo Neatorama.

Hawking bromea sobre Donald Trump (sin mencionarle)

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No puedo evitar seguir fascinado con la figura de Hawking, un hombre al que ni la enfermedad ni su incapacidad para hablar han detenido. Sigue pensando, soñando y defendiendo causas fascinantes, como la iniciativa Breakthrough Starshot, que pretende construir naves no tripuladas que visiten a las estrellas, en apenas una generación.

Hoy me gustaría volver a alabar su sentido del humor, visible en la perlita que él, un laborista de la toda la vida, le deja a Donald Trump (sin mencionarle, que para eso es un gentleman) en su breve charla en Harvard, donde ha estado este fin de semana visitando a su colega, el estadounidense-israelí Avi Loeb, durante la pascua judía. Os la transcribo:

Buenas tardes damas y caballeros. Gracias a Avi y Ofrit, para acoger las celebraciones de la Pascua judía de esta noche.

Es un placer estar de vuelta en Harvard. Recuerdo la visita de 1990 cuando recibí un título honorario. La última vez que estuve aquí fue en 1999, cuando di las Conferencias Loeb, y escribí un artículo con Andy y Juan Maldacena. Gracias a Avi, Andy, y Yuri Milner, estoy aquí de nuevo, y espero volver algún día para ver cómo os va con el Instituto de Agujeros Negros. Ayer froté el zapato de la estatua de John Harvard para tener buena suerte.

Como ya sabrán, la semana pasada Avi y yo anunciamos una nueva iniciativa que tiene que ver con nuestro futuro en el espacio interestelar. La iniciativa Breakthrough Starshot intentará, dentro de una generación, construir una nave espacial que pueda alcanzar el veinte por ciento de la velocidad de la luz. A esa velocidad, mi viaje desde Londres habría tardado menos de un cuarto de segundo. Aunque un poco más si contamos pasar la aduana en el Aeropuerto JFK.

¿Por qué tenemos que ir tan rápido?

La estrella más cercana a nosotros se llama Alfa Centauri. Está a cuatro años luz de distancia. Cuando nos fijamos en ella, la vemos tal cual era durante el último ciclo electoral. Si hay alguien que vive allí, espero que en el plazo de cuatro años no esté atentos a lo que pasa en las elecciones de este año.

La tecnología que desarrollará la iniciativa Breakthrough Starshot, haces de luz, velas lumínicas, y la nave espacial más ligera jamás construida, podrían llegar a Alfa Centauri sólo veinte años después de su lanzamiento.

Esto marca un nuevo momento en nuestra relación con el cosmos. Hasta ahora, hemos mirado a las estrellas, las hemos estudiado, y hemos contado historias sobre ellas. Ahora, por primera vez, podemos llegar hasta ellas.

Así que, damas y caballeros, por favor únanse a nosotros en la celebración de la Pascua.

Lo dicho, genio y figura. Y por cierto, espero estar vivo cuando esa nave ligera salga rumbo a Alfa Centauri.

Me enteré leyendo Scientific American.

Feynman y la ‘regla’ de la fragilidad del conocimiento

Curva francesa
De críos todos hemos tenido en nuestros estuches una regla curva (o plantilla Burmester), que no sabíamos muy bien para que emplear. Los anglosajones las llaman “curvas francesas”, aunque yo es oír ese nombre y pensar en Brigitte Bardot. Bien, en la web Quora he encontrado una anécdota del gran Richard Feynman relacionada con este objeto, y no he podido evitar acabar sonriendo con el profesor bromista. De hecho, me he sentido identificado con su sentido del humor porque reconozco que yo soy muy dado a esta misma clase de bromas, aunque menos elaboradas claro está.

Bien, la anécdota está contada en primera persona, por lo que deduzco que debió de extraerse de alguna autobiografíá del sabio estadounidense, de quien no hace mucho tiempo – por cierto – os conté otra simpática historia. Y dice así:

Richard Feynman

“Solía hacerle bromas a la gente cuando estaba en el MIT. En una ocasión, en clase de dibujo técnico, algún gracioso cogió una curva francesa (una pieza de plástico con una forma divertida, empleada para dibujar curvas suaves) y dijo: “¿Me pregunto si las curvas de esta cosa tendrán una fórmula especial?”

Pensé durante un momento y dije: “Claro que la tiene. Las curvas francesas son muy especiales. Dejadme que os lo enseñe”, y cogí mi regla curva y comencé a girarla lentamente. “La curva francesa está hecha de tal manera, que en el punto más bajo de cada curva, y no importa como la gires, su tangente es horizontal”.

Todos los chicos de la clase sostenían sus reglas curvas en la mano en ángulos diferentes, acercando sus lápices al punto más bajo y uniendo ambos objetos, para descubrir, con total seguridad, que la tangente era horizontal. Realmente se les veía excitados por este “descubrimiento”, incluso aunque todos habían aprobado varios exámenes de cálculo y todos sabían ya que la derivada (tangencial) del mínimo (punto más bajo) de cualquier curva es cero (es decir horizontal). No habían sido capaces de sumar 2 y 2. En ese momento ni siquiera sabían que “sabían”.

No se cuál es el problema que tiene la gente, no aprenden comprendiendo las cosas, aprenden de otra manera: memorizando, por repetición, o a saber cómo. ¡Su conocimiento es tan frágil!

Como os decía, y por supuesto poniendo una distancia sideral ente este pollino que os escribe y el grandísimo Richard Feynman, yo mismo he sido testigo de este hecho. Una de mis bromas favoritas consiste en sorprender a la gente con lo mal de fechas que cae nochevieja. Les digo: “¿Has visto que mala suerte? ¡Este año nochevieja cae de martes y trece!” Invariablemente me dicen: “Vaya por Dios, mejor no salimos” (si son supersticiosos) o “A mi me da igual, no creo en esas cosas” (si no lo son). En ambos casos, no caen en que es imposible que nochevieja se celebre un día trece. No atan cabos.

En fin, de algún modo me alegra saber que el común de los mortales, al igual que los brillantes alumnos del MIT que aprendían con Feynman, realmente tiene problemas de fragilidad con todo lo que sabe. Eso debería mantenernos siempre humildes.

Me enteré leyendo Quora, gracias a la aportación de un alumno de física teórica por la Universidad de Princeton llamado Siddharth Subramanian.

NOTA 21/04/2016: Gracias a los comentarios de Aupa y Manuel, me he enterado que esta anécdota aparece recogida en el recomendable libro “¿Está usted de broma Sr. Feynman?”.

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