¿Dónde está nuestro Ferdinand Pecora?

Ferdinand Pecora

La economía se vino abajo, millones de personas perdieron su trabajo. Las bolsas se hundieron y sin embargo los banqueros parecían estar capeando el temporal mejor que nadie. Ese dato fue precisamente el que hizo que el gobierno organizara una comisión para investigar quién era el culpable de la crisis. Pero claro, eso sucedió en Estados Unidos en el año 1933 y en aquel entonces Ferdinand Pecora era el consejero jefe del Comité sobre Banca y Divisas del Senado.

Nombrado para dirimir las causas del crash de 1929, nuestro personaje hizo que aquella comisión (llamada “Pecora” en su honor) ocupase los titulares de todo el país cuando llamó a declarar como su primer testigo a Charles Mitchell, director del mayor banco estadounidense: el National City Bank (hoy conocido como Citybank).

“Sunshine Charley” entró en la sala dando grandes zancadas y mostrando desprecio tanto por Pecora como por su comisión. A pesar de que los accionistas del banco habían sufrido grandes pérdidas en los mercados de valores, Mitchell admitió que él y sus directivos más cercanos habían apartado millones de dólares del banco destinándolos a préstamos libres de intereses para sí mismos.

Mitchell reveló también que a pesar de haber hecho más de 1 millón de dólares de beneficios en 1929, no había pagado impuestos debido a las pérdidas derivadas de la venta de acciones del banco a su mujer a un valor inferior al adquirido.

Pecora reveló que el National City Bank había ocultado préstamos basura empaquetándolos como bonos y empeñándoselos a inversores que desconocían su naturaleza. Cuando el testimonio de Mitchell llegó a oídos de la prensa, su carrera como banquero acabó abruptamente. Tras eso se le obligó a pagar una sanción de un millón de dólares por cargos civiles y evasión de impuestos. Un senador por el estado de Virginia, llamado Carter Glass, comentó posteriormente que Mitchell (especialmente) y apenas medio centenar de hombres más, habían sido los responsables del crash del 29.

Aquello solo fue el comienzo. Poco a poco la comisión Pecora fue desenterrando los secretos sucios de la industria bancaria. El proceso se convirtió en un gran circo plagado de titulares de prensa que provocaban sensación, pero al acabar la misma todo el mundo tenía claro quienes habían sído los culpables del hundimiento de la bolsa y la gran depresión posterior.

Donde está nuestro Ferdinand PecoraLeyendo en Neatorama una historia como esta, no me extraña que el hombre de la foto de al lado, uno más de los miles que se han unido al movimiento Occupy Wall Street, pasee con esa pancarta preguntándose lo mismo que muchos de nosotros.

¿Dónde está nuestro Ferdinand Pecora?

Más información (en inglés) en blogs.smithsonianmag.com.

3 Comentarios

  1. 1 Çhuffo Çhuffo 30 Nov 2011 0 (0 Votos)

    Déjà vu.

    Y no escarmentamos.

  2. 2 paisanin paisanin 5 Dic 2011 0 (0 Votos)

    En el cuento de Garbancito, sus padres se desgañitaban a voz en grito para tratar de encontrar al personaje, porque no sabían donde estaba. Desconocían lo cerca que lo tenían, porque estaba “en la barriga del buey que se mueve, donde ni nieva ni llueve” Le dieron de comer al animal y bastó esperar hasta que Garbancito saliese; eso si, algo manchado. ¿Por qué no puede estar en un lugar análogo el tal Ferdinand Pecora? Lo malo es que controlar todos lo bueyes que hay en el mundo, se me antoja una tarea imposible.

  3. 3 Verónica Verónica 8 Dic 2011 0 (0 Votos)

    Si todos intentáramos ser él…algo conseguiríamos, no?
    EL problema es que esperamos (yo la primera) que personas así vengan a salvarnos.
    Fantástico este señor…

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