Es un día tranquilo en un pequeño y húmedo pueblecito en Irlanda. La lluvia cae con ganas y las calles están desiertas. Los tiempos son duros, todo el mundo tiene deudas y todo el mundo vive del crédito.
Ese día en concreto un rico turista alemán llega conduciendo al pueblo, se detiene en el único hotel y deja un billete de 100 euros en el mostrador, diciéndole al propietario que quiere echarle un vistazo a las habitaciones para poder elegir la que más le guste para pasar la noche.
El dueño del hotel le da varias llaves y le invita a subir las escaleras para que vea las habitaciones con tranquilidad. Acto seguido coge el billete y se va corriendo al local de al lado para pagar sus deudas al carnicero. El carnicero coge el billete de 100 euros y corre calle abajo a saldar su deuda con el criador de cerdos.
El ganadero coge el billete y sale a toda prisa a pagar su deuda con el fabricante de piensos. Este último también sale corriendo billete en mano camino de pub para pagar las cervezas que le debe al hostelero. El propietario del pub le pasa el billete inmediatamentte a una prostituta que está sentada en la barra, y que le ha hecho “a cuenta” un par de favorcillos sexuales.
La prostituta coge entonces el billete y sale a toda prisa hacia el hotel para pagarle al propietario el alquiler de las habitaciones. El dueño del hotel sitúa entonces el billete de nuevo sobre el mostrador de modo que el rico turista alemán no sospeche nada.
En ese momento el viajero baja las escaleras, coge el billete de 100 euros, afirma que en el hotel no hay ninguna habitación que le agrade lo suficiente, guarda su cartera y abandona el pueblo.
Nadie ha producido nada. Nadie ha ganado nada. Sin embargo, todo el pueblo ha quedado libre de deudas y sus habitantes miran ahora el futuro con mucho más optimismo. Y así, damas y caballeros, es como funcionan los paquetes de medidas de rescate.
Nota: Esta humorística historia es una traducción de un agudísimo comentario de Thruthseeker que acabo de leer en el Guardian.













21 Comentarios
casi perfecto…
si no fuera por que en el caso del rescate, no debe poner 100 euros encima del mostrador
sino 110
aparte de tener que “hacerle unos favores” el dueño del hotel ,al visitante. y no dudes que acudirá a la pilingui para no tener que prestarlos personalmente
Hace unos dos años me lo había contado gente de Mallorca (pero el turista era ruso) y me había generado una mezcla de gracia e indignación.Primero porque lamentablemente nadie opera sin intereses y la segunda porque quién me lo contaba creía que era realmente un buen ejemplo y una solución que podría funcionar.
Muchas gracias por el humor.
Un abrazo.
Me ha encantado el artículo, pero seguro que hay algunos matices que han sido obviados porque no creo que sea todo así de facil.
¿Alguien me dice dónde está la letra chica?
En el ejemplo todo el mundo tiene una deuda por el mismo importe, cuando en la realidad eso no es así. Además, en el ejemplo todo el mundo está ansioso por saldar su deuda cuando en otros casos… el dueño del pub en lugar de pagar a la prostituta lo que haría sería repartir esos 100€ entre sus socios y pedirle al ayuntamiento que le eche un cable porque va a quebrar…
En realidad, eso es como deberían funcionar los paquetes de rescate. En la práctica no funcionan así: El Alemán presta el dinero a un banco, el banco lo usa para pagar su deuda a sus acreedores… y esos acreedores no tienen por qué reinvertir ese dinero en el mismo país. Por tener, no tienen ni que mover el dinero que les es devuelto, con lo que el ciclo no se ha cerrado y entonces el banco no tiene con qué devolver el dinero que le ha prestado el Alemán.
Entonces, el problema vuelve a surgir en otro banco y el Alemán vuelve a aparecer. Al final de la historia, todos los bancos tienen el mismo problema a la vez y quiebran, junto con el Alemán que también quiebra.
Yo también lo había leído hace tiempo con un turista ruso.
Es un ejemplo demasiado simplista porque supone un mercado cerrado, empresas de una sola persona y plazos de pago inmediatos.
En el momento en el que alguien debiera dinero en otro pueblo el ejemplo ya no funcionaría. También se rompería la cadena si el que el dinero llegara a alguien que no tuviera deudas o que su plazo para pagarlas fuera más largo.
Saludos
En ese cuento, en realidad, nadie tenía deudas netas. Todos debían 100€, pero a la misma vez, a todos se les debía 100€, con lo cual, los derechos y las obligaciones financieras se cancelan perfectamente, y resulta que el patrimonio es 0 (la deuda neta es 0).
No ocurre así, ni de lejos, con la situación actual. Por que resulta que cuando el precio de la vivienda baja, en ocasiones se produce que el precio de la vivienda actualmente es menor que lo que resta por devolver al banco, es decir, la deuda neta es positiva. Y cuando eso ocurre, yo me ahorro dinero dando la vivienda al banco en “dación en pago”, me libro de la deuda y de la vivienda, y vuelvo al la deuda neta 0. Ese efecto, conocido como “efecto sonajero” ha ocurrido en EEUU, UK e Irlanda. Pero no en España, ya que en España, por mucha dación en pago que hagas, si el precio de la vivienda actual no cubre la deuda, sigues debiendo dinero al banco.
ahí está la trampa sí
Además, el cuento tiene poco que ver con los rescates. Los rescates sirven, en parte, para poder seguir devolviendo la deuda contraída, gran parte de ella en manos de bancos españoles. Tendría como fin evitar el “efecto dominó”.
Endeudarse para devolver otra deuda es algo que un país JAMÁS, NUNCA, EN NINGÚN CASO debería hacer. Por un simple motivo, el nueva deuda siempre será mayor que la antigua (por los intereses), así que es muy probable que en un futuro deba de volver a endeudarse para devolverla. Así la deuda se convierte en explosiva, y eso en un país como Portugal, cuya deuda ya es más del 100% del PIB…
Hola…
Desde un punto de vista técnico, este cuento tiene algún defecto, pero la conclusión que debemos sacar es que el plan de rescate no es para ayudar a los irlandeses, es para ayudar a los alemanes.
El problema es que de todos esos personajes,hay uno (podría ser el carnicero),que no tiene deudas y toma los 100€ y se los guarda, y cuando el turista vuelve ,el billete ha desaparecido.
Es que no veis o estais ciegos, el que no cobra es el último el hotelero que le levantan los 100 leuros que le da señorita para cobrarse la habitacion, y el guiri posteriormente los recupera luego 100 mas 100 = 200, alehop, es para flipar como os tangan.
¿Cómo que no cobró? ¿Y con qué pagó al carnicero y quedó libre de la deuda?
Es algo más complejo que eso… la deuda era de 100 pero lo unico que el hostelero ha sido capaz de pagar son los intereses acumulados de la deuda original por lo que la deuda sigue activa en todos los casos.
Renaissance: en Italia la deuda pública es superior al 100% del PIB desde hace la tira de años, al menos desde principios de los 90. Eso es malo, muy malo, pero no es la totalidad del problema. Si así fuera, España no tendría (aún) demasiados problemas a ese respecto, pq nuestra deuda pública viene de valores muy bajos y aún es inferior a la de muchos otros países.
Y así estamos… la pescadilla que se muerde la cola…
Lo que habría que hacer es lo del Club de la Lucha… proyecto Mayhem!!! ;D
Por lo que cuenta el profesor David Rivas en su blog este es un cuento antiguo de Teoría Económica que se usa(¿ba?) para explicar el funcionamiento de los microcréditos. Más (n’asturianu, aviso) aquí:
http://davidm-rivas.blogspot.com/2010/....1-va-ser-enta.html
Pero esto no es el llamado liquido circulante en la que está basada nuestro sistema económico.
¿Qué tiene que ver con los planes de rescate? Creo que lo importante de un post en un blog es el contenido y no que eté en el tiempo que indica el editor.
Un poquito de estudio hubiese sido interesante antes de publicar un post con errores de concepto.
A mi me da la sensación que lo que importa del relato es la moraleja. No es tomárselo al pie de la letra y desmenuzar técnicamente el relato, que es en la trampa que se cae fácil.
Es obvio que quien tuvo la ocurrencia sabía que estaba describiendo una situación ficticia.
Los árboles no dejan ver el bosque.
Según el cuento, uno creería que las cajas y los bancos nos van a devolver a las arcas públicas el dinero que les hemos dado.
Pues eso, un cuento.
Todo esto ahorra tiempo.Cogimos los billetes y cambiamos dinero en Algeciras Hay muchas oficinas de cambio al lado del puerto . De todas maneras se puede coger el billete directamente en el puerto de embarque segun se llegue.
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