Reflexiones sobre el EBE 2009

Más tarde o más temprano tenía que enfrentarme al folio en blanco, lo he ido retrasando primero por problemas técnicos, luego por pura procrastinación vial (forma un tanto nuestra de decir que estaba pasándomelo en grande en el mundo real) y finalmente por agotamiento. Han sido unos días de vino y rosas en Sevilla, y el ritmo de publicación ha pagado los platos rotos, pero poco a poco la normalidad volverá a mi vida y a mi blog.

Como sabéis estos días he estado entre amigos y colegas. La excusa por la que me dejé caer por allí podría ser oír a Sindo Lafuente en el EBE, asistir a la ceremonia de los Premios Bitácoras, o deleitarme con la belleza de la capital andaluza [márquese la que proceda], pero la realidad es que a mi me encantan estos saraos porque dan la oportunidad de conocer distendidamente a la gente a la que sigo en la blogosfera, y charlar con ellos de cosas imposibles con el círculo de amigos habitual.

Adoro a mis amigos del mundo real (no empecemos a flipar) pero seguramente no se morirían de risa imaginando al gato de Schrödinger, disfrazado de efecto Doppler (influencia de Big bang Theory) haciendo mmmmMMMMMIIIIAAAAAAUUUUUuuuuu mientras pasa zumbando en patinete por una cinta de Möbius. Si, estas cosas tan frikis solo me pasan en el EBE.

Esta visión lúdica del EBE repugnará a los aprendices de gurú, a los que prefieren decir que trabajan en outsourcing (en lugar de confesar que malpagan a programadores chilenos), a los que se enorgullecen de haber participado del crowdsourcing (en lugar de reconocer que traducen gratis para Twitter), a los administradores de foros que reparten tarjetas anunciándose como Community Manager y en general a todos los que de verdad se creen que no están tomando cervezas hasta ‘jartarse’ sino haciendo una fina labor de networking.

Y están en su derecho, ojo, al fin y al cabo su visión del EBE es tan válida como la mía, que cada cual acude a Sevilla en busca de su target. Si al regresar a casa duermes como un lirón y con la sonrisa en los labios, por mi como si fuiste con la intención de venderle a alguien tu disco duro (lo cual por cierto podría iniciarte en el “cloud computing”).

Leeréis en este post algunas críticas, pero sostengo que si el EBE no existiera habría que crearlo. Más allá de visiones festivas, románticas y buenrollistas como la mía, lo cierto es que acepto la necesidad de píldoras amargas compensatorias (que afortunadamente casi siempre me pillan entre bambalinas). ¿Qué para que se haga este evento me tengo que tragar un momento caspa-eurovisión realmente sorprendente? (En eso si que no nos mintieron). Pues se lo traga uno con un buen finito y un montadito de lomo al jeréz y santas pascuas. ¿Qué tengo que aceptar que la B que va en medio del EBE corresponde cada vez más a Bussiness en vez de a Blog? Pues “otra cañita camarero, que hace mucha caló”. El mundo no es perfecto, de hecho si lo fuera este fin de semana habría podido estrecharle la mano a Yoani.

Pero al menos tengo la inmensa fortuna de poder ir a este evento sin planes de trabajo ni entrevistas concertadas. Soy un simple voyeur totalmente abierto de orejas. Ceno con los Arcos, Marilin y Elías y no les pregunto por sus expectativas publicitarias. Me tomo una cerveza con Enrique Dans y Susana Alosete y les pregunto cosas del estilo: “¿en vuestra casa, pegáis la clásica voz ‘a cenaaarrr’ u os mandáis un DM para quedar?”. A mi querido Aberrón no le pido un enchufe en La Información para sacarme un sobresueldo (todo lo más que ronque menos). A Kurioso y a Irreductible no les veo como “competencia” sino como ingeniosos colegas. Me gusta que a Eugenio de Ciencia en el XXI haya que recordarle “que venga a hablar de su libro” en las entrevistas. Me gusta oir a Víctor Ruiz hablar entre risas del especial Starwars de Padre de Familia. A Jose Antonio de Mi mesa cojea le pediría unos calzoncillos con su autógrafo pero tiene unos cojones tan grandes que probablemente no le llegue con la tinta de un solo BIC. (Lo siento pero creo que a este tío la blogosfera le debe un premio y Luis Rull debería preguntarse si él se atrevería a bromear sobre ETA viviendo en Bilbao cuando opine sobre activismo). Y si en el grupete que allí se formó alguien tuviera la tentación de ponerse estupendo y empezar a medirse el ego, el remedio es un sensato Wicho siempre cerquita, el Nacho Vidal de la blogocosa (por el tamaño de sus cámaras, malpensados). Mi única intención secreta en el Barceló es conversar con gente inteligente (o lo que es lo mismo, con sentido del humor), y ¡pardiez que si lo consigo!

A veces pienso que debe ser realmente duro que te azucen para escribir “x” post al día, y que te marquen una única temática que impida el sano ejecicio de dispersarse. Sinceramente, yo no se si podría escribir sobre la última ponencia intelectualoide del padre de la última “revolución”; pongamos… semiótica cognitiva aplicada a realidad aumentada y nativos digitales celíacos (si no os gusta este título podéis generar otro aquí). Es algo que acepto como lógico (los garbanzos son los garbanzos) pero no puedo evitar entristecerme al pensar en el blogger como trabajador por cuenta ajena. ¡Que bonito los que siguen viéndolo como diversión y vehículo de expresión democrática! ¿Os imagináis un evento blog en el que los contenidos y no las herramientas fueran los protagonistas?

Claro que a lo mejor me atrevo a decir semejante tontería porque tengo un trabajo ajeno a la blogosfera, ciertamente no es el más divertido del mundo pero vivo decentemente gracias a él. Tampoco puedo vivir del blog pero al menos me da para pagarme esta clase de viajes. Combinando ambas carencias y ventajas se obtiene un buen resultado, la felicidad del semi-profesional (aka part-timer).

Y bueno, ya puestos a repartir estopa me lanzaré a hacer un resumen de todo lo visto en el Barceló, así que allá va:

Me gustó la charla de Yoriento (lo confieso, la he escuchado en casa, y tengo en tareas pendientes a la de Paloma Llaneza, muy recomendable según Luis Alfonso Gámez). Me encantó (y así se lo dije) la naturalidad con la que mi paisano Berto Pena entrevistó a Pau de eyeOS (un chaval que se debió de caer en la marmita digital a una edad en que yo cambiaba cromos). Me divirtió la adaptación de Sabina que cantó Víctor Grande y me espantó casi todo de la sorpresa final (digo “casi” porque en ese preciso instante hubo tweets cruelmente divertidos). Me emocionó y sorprendió la ceremonia de entrega de premios Bitácoras, defender lo contrario sería falsa modestia; y digo que me sorprendió porque no contaba con llevarme el premio al mejor blog cultural ya que Javier Peláez fue mi favorito en todo momento (suerte que el jurado supo enmendar la plana dándole luego su merecido premio). Y en general – salvo las excepciones mencionadas – me fui con la idea de que sobre el escenario el nivel fue inferior al del EBE 2008. Pero claro, tal vez todo se deba a que entonces Casciari me conmovió como pocas veces me haya sucedido.

Y volviendo sobre el premio, cuando dejé en la habitación el trofeo y el netbook que Bitácoras.com entregaba, me pregunté si aquel inolvidable momento que acaba de vivir (un 10 para la organizacion) iba a cambiar en algo mi vida. ¿Comenzaría a hablar de pronto en cancamusiano? me interrogué. (A veces hablo conmigo mismo, algunos lo llamarían astroturfing mental) ¿Se me pasaría por la cabeza dar charlas sobre cultura y blogosfera para incentivar la proactividad de los asistentes? ¿Aprendería a emprender súbitamente por ósmosis eventil? ¿Haría estragos en mi el vírus del ombligismo digital?

La respuesta llegó el lunes, bien acabado el EBE, tras un largo paseo por Sevilla con mi amigo Juan de Blogoff. Mientras bromeábamos con la anchura de la brecha digital, al agudísimo chaval se le ocurrió preguntarle a la gente que pasaba lo qué opinaban sobre el EBE, los blogs y las redes sociales. ¿Imagináis lo que contestaron?

Imagen de previsualización de YouTube

¡Como para creerse el rey del mundo!

PD. Como ya dije en la ceremonia. Enhorabuena a mis tres compañeros de nominación en cultura. Un millón de gracias a todos los que me votastéis y también a los 12 miembros del jurado. ;-)

61 Comentarios

  1. 61 Hoteles romanticos Hoteles romanticos 4 Dic 2011 0 (0 Votos)

    Ha llovido un poco desde este post, pero gracias a él y al premio he dado con este blog tan interesante. Los premios valen para mucho, sobre todo para darse a conocer.

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