Criptografía en tiempos de los Reyes Católicos

En 1495, el doctor Rodrigo González de Puebla fue enviado a Londres por Isabel y Fernando (los reyes católicos) para negociar el matrimonio de su hija Catalina de Aragón con Arturo, el hijo de Enrique VII (un matrimonio que habría de durar solo seis meses, tras el cual Catalina se casaría con Enrique VIII, quien más tarde abandonaría el catolicismo para poder divorciarse de ella).

Durante aquel tiempo, los despachos diplomáticos eran cualquier cosa menos seguros. Cualquiera podía abrirlos y leerlos (tal y como hizo el rey escocés Jaime IV en 1496, descubriendo así que España había instruido a sus enviados para que le dieran falsas esperanzas en su empeño por casarse con una infanta española).

La única protección consistía en el cifrado. Pero sin embargo, esta era una ciencia que estaba dando sus primeros pasos. Los únicos que intentaron algo al respecto fueron los españoles, que comenzaron a usar claves en sus cartas diplomáticas, lo cual por cierto no fue lo que se dice un éxito.

La forma más sencilla de cifrado consistía en remplazar ciertas palabras con números romanos, pero el código cambiaba y se expandía constantemente conforme iban añadiéndose más y más palabras. De este modo, se llegó al extremo que palabras cortas como ‘mar’ se escribieran MCCCCLXXXVIII, mientras que ‘el’ se cifraba como DCCCXXXIX y ‘en’ se representaba como DCCCCLXVIIII.

Al poco tiempo resultó evidente que pocos enviados conocían el código, y que muchos menos lo mantenían actualizado, por lo que desde Madrid llegaban comentarios como: ‘imposible’, ‘sin sentido’, ‘no podemos entenderlo’, ‘pidan al embajador que escriba un nuevo despacho’.

Finalmente en una carta real, le agradecen sarcásticamente al doctor de Puebla que codifique sus cartas, pero le agradecen aún más que haya tenido la consideración de adjuntar con ellas el libro de claves.

—————-

Nota: En el Archivo General de Simancas (Estado, Tratados con Inglaterra, leg. 2, fol. 1) se conserva la clave de González de Puebla, compuesta de dos mil cuatrocientas palabras. Los ejemplos conservados de correspondencia cifrada entre los reyes y las legaciones diplomáticas son numerosos. Véase como punto de partida Alcocer Martín, M. “Criptografía española” (Boletín de la Real Academia de la Historia, nº CV y CVI, 1934-1935, pp. 336-340 y 603-676).

Nota: En la imagen se muestra una carta de los reyes católicos al doctor Puebla enviada a la embajada en Londres.

Visto en anecdotage.

11 Comentarios

  1. 1 Javi Javi 15 Jul 2009 0 (0 Votos)

    Muy interesante el artículo! pero parece que la cosa tiene más delito aun. En “anecdotage” dicen que lo que le agradecían al buen doctor no era solo que codificara la carta, sino que les hubiese adjuntado el libro de claves!

    • 2 Maikelnai Maikelnai 15 Jul 2009 0 (0 Votos)

      Pues si, lo que se dice seguridad a tope. “Te mando una carta cifrada, pero tranquilo que también te mando un libro para que la entiendas”.

      Si a alguien le daba por interceptar al cartero tampoco tendría muchos problemas jejeje. ;-)

  2. 3 R.Chao R.Chao 15 Jul 2009 0 (0 Votos)

    Genial artículo, como siempre. ¿Podrías poner la imagen del documento en un tamaño mayo y con mejor resolución, por favor? Tengo ganas de practicar Paleografía.

    • 4 Maikelnai Maikelnai 15 Jul 2009 0 (0 Votos)

      Lo siento, no puedo. Consulta la imagen en mi cuenta en flickr (tienes un acceso en la barra lateral del blog). He incluído un enlace al lugar en el que encontré la imagen de la carta.

  3. 5 NaN NaN 15 Jul 2009 0 (0 Votos)

    La foto es muy enana, no la puedo ampliar.

  4. 6 Kippel Kippel 15 Jul 2009 0 (0 Votos)

    Un pequeño apunte, la criptografía ya se usó mucho antes. Julio Cesar ya la usaba, el famoso cifrado cesar. Aunque no se extendió hasta bastante más tarde.

  5. 7 Sergio Sergio 16 Jul 2009 0 (0 Votos)

    Hmmm… Sustitución de palabras completas mediante un diccionario que las convertía en números romanos….. Vale que la criptografía no estaba desarrolada como ciencia, pero con un poquito de sentido común, es prácticamente trivial idear otros métodos que no requiriesen que se hubiese descubierto la Mecánica Cuántica, ni la Relatividad General, ni siquiera teoremas sobre teoría de números del siglo XIX, igual de sencillos de utilizar ( ¡ o más ! ) pero más seguros y eficaces…. En fin… La España del siglo XV, … ¡ medio milenio después del gran Alfonso X y “tan peor” ! Así nos ha ido :-(

  6. 8 Pepe Pepe 16 Jul 2009 0 (0 Votos)

    Imposible que los despachos llegaran o fueran a Madrid ya que en esa época todavía no era capital de Castilla. Y menos para casar a una infanta de la Corona Aragonesa. Por lo demás el artículo muy interesante.

  7. 9 hombrenuclear hombrenuclear 16 Jul 2009 0 (0 Votos)

    cachi

  8. 10 Ruben Ruben 16 Jul 2009 0 (0 Votos)

    Informate antes de escribir un artículo, si en 1495 la criptografía estaba dando sus primeros pasos no me puedo explicar como el Cifrado de tipo Cesar, es decir creado por Julio cesar casi 1700 antes de la situación temporal de tu artículo, pudo haber usado criptografía para cifrar sus mensajes, curioso no?

  9. 11 james007bir james007bir 16 Jul 2009 0 (0 Votos)

    Los felicito por esta página es muy buena

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