Linaria y peloria, tan iguales… tan distintas

Tras leer este magnífico artículo de Carl Zimmer en el New York Times traté de saber un poco más sobre la epigenética, y más concretamente sobre una planta a la que se cita muy a menudo como ejemplo de este fenómeno: la linaria (Linaria vulgaris).

El genoma está tachonado con millones de proteínas y otras moléculas que determinan qué genes podrán producir transcripciones de si mismo y cuales no. Las células nuevas heredan todas estas moléculas además del ADN, lo que convierte a estos “pasajeros” en un segundo canal de transmisión entre generaciones (el primero es obviamente la genética). El artículo en el NYT dice literalmente que esta planta es uno de los ejemplos más impactantes de este segundo canal de transmisión, y eso despertó mi curiosidad. Veamos el porqué.

La mayoría de las linarias desarrollan flores de pétalos blancos dispuestos en simetría especular. Pero algunas plantas tienen flores amarillas en forma de estrella de cinco puntas (véase foto). Estas dos formas de linaria pasan de la flor madre a las hijas. Aún así, si estudiásemos el ADN de ambas variedades no encontraríamos diferencias. En pocas palabras, no existe mutación genética diferenciadora, la variación de aspecto entre ambas se debe simplemente a diferencias epigenéticas.

El tema es interesantísimo ya que la epigenética, además de heredarse como hemos visto, depende también de factores ambientales. De hecho hace tiempo leí en el National Geographic que la epigenética podría explicar por qué hay casos en que solo uno de los gemelos idénticos desarrolla cáncer (recomiendo la lectura de este artículo en El País).

Pero volvamos a nuestra linaria y su variedad de cinco espuelas (a la que también se la conoce como peloria). La peculiaridad de esta planta lleva discutiéndose desde que en 1742 un joven botánico de la ciudad sueca de Upsala la descubriera en una isla del archipiélago de Estocolmo. La planta que se había extendido por la isla, presentaba cinco espuelas en lugar de una sola (como sucede con la linaria común). Poco después le entregaron especímenes al gran Carlos Linneo – padre de la taxonomía moderna – quien quedó realmente maravillado y describió la flor en 1744. El hallazgo era contrario a su concepto de que los géneros y especies habían surgido universalmente a través un acto de creación original, la cual había permanecido inalterada desde entonces. En una famosa tesis de 1744 Linneo llamó a la planta desviada lsquoPeloriarsquo, siendo peloria el término griego para “monstruo”. Este caso de pelorismo fue discutido desde entonces por un gran número de escritores y científicos famosos entre los que se incluyen Goethe, Darwin, Naudin, De Vries y Stubbe. (Fuente Springerlink).

No obstante, tal y como comentan en el NYT, esta mutación espontánea no es producto de una modificación en el ADN de la planta. En lugar de eso la causa la encontramos en el patrón de ciertas cubiertas unidas al ADN. Estas cubiertas (compuestas por carbono e hidrógeno) reciben el nombre de grupos metilo. La variación entre la linaria y la peloria se debe pues simplemente a los diferentes patrones de las cubiertas presentes sobre el gen encargado del desarrollo de las flores.

Tal y como explica Carl Zimmer en su artículo, para complicar las cosas aún más, nuestro ADN no solo puede estar cubierto con grupos metilo; también se ve envuelto alrededor de unas proteínas con forma de carrete llamadas histonas. Estas proteínas pueden cerrarse alrededor de un tramo de ADN de modo que este no pueda hacer transcripciones de si mismo. Todas las moléculas que dependen del ADN, y a las que se conoce colectivamente como marcas epigenéticas, son esenciales para que las células tomen su forma final en el cuerpo.

Recién descubrimos que para desvelar los secretos de lo que somos no basta con conocer nuestro genoma. Tan importante como este podría ser la “fauna” que habita alrededor de nuestro ADN, el epigenoma.

5 Comentarios

  1. 1 Beatriz Beatriz 12 Nov 2008 0 (0 Votos)

    ¡Alucinante! yo considerándome una gran aficionada a la biología y nunca había leído nada sobre esto… Con razón tu blog es mi favorito. Mi más sincera enhorabuena por lo que cuelgas y sobre todo por cómo te explicas. Siempre me dajas con ganas de saber más.
    ¡Me voy a navegar sobre este tema de inmediato!

  2. 2 Maikelnai Maikelnai 12 Nov 2008 0 (0 Votos)

    Muchas gracias Beatriz :-D

  3. 3 Ro Ro 12 Nov 2008 0 (0 Votos)

    Curioso… cuanto más creemos saber sobre un “problema”, más nos damos cuenta que nos falta mucho para resolverlo. Yo tampoco sabía nada sobre este tema, al principio creía que podía referirse a lo del fenotipo, pero ya ví que es mucho más complejo.

    ¡Gracias Maikel!

    Besos

  4. 4 Cheshire Cheshire 12 Nov 2008 0 (0 Votos)

    Posiblemente lo conozcas, pero por si acaso no es así Carl Zimmer tiene un interesante blog llamado The Loom (http://blogs.discovermagazine.com/loom/)

  5. 5 monotema monotema 12 Nov 2008 0 (0 Votos)

    bueno, ya me has vuelto a demostrarme lo mismo….
    y es , para simplicar las cosas, que aunque cada dia aprenda algo nuevo e interesante ¨me demuestras¨que aun queda mas para aprender y descubrir.
    como simpre, enhorabuena por los articulos y el blog.
    un saludo

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  1. meneame.net

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