¿Dejan de crecer las neuronas cuando nos hacemos adultos?

Debido al elevado número de cosas que seguimos sin comprender sobre nuestro cerebro, es comprensible (en cierto modo) que aparezcan teorías de este tipo. Estas teorías se convierten en mitos gracias a los (¡oh qué bien documentados!) medios de comunicación y finalmente todo el mundo los da por ciertos. Más tarde es muy difícil destruir este tipo de creencias, aunque se refieran a hechos falsos.

Este podría ser el caso aquí. El hecho de que las neuronas cerebrales dejen de crecer una vez que el hombre se hace adulto no es cierto. Investigadores del MIT, dirigidos por Wei-Chung Allen Lee han demostrado la falsedad de esta afirmación. De hecho, gracias a la desarticulación de este mito se ha podido probar que las células cerebrales adultas, o neuronas, no son principalmente estáticas y que son capaces de variar su estructura en respuesta a nuevas experiencias. El estudio que realizaron, demostró que las proyecciones ramificadas de algunas neuronas, sus “dendritas”, eran todavía físicamente maleables.

En los experimentos, los científicos condujeron electricidad recibida desde otras neuronas hacia el cuerpo principal de la neurona madre. Los cambios ocurridos se dieron tanto de forma gradual como en cortos y súbitos estallidos, y provocaron crecimientos y retracciones. Los resultados fueron sorprendentes. Una dendrita fue capaz de doblar su longitud en dos semanas. En los primeros años de nuestra vida, creamos neuronas a un ritmo endiablado de 250.000 por minuto, y luego durante los años siguientes nos dedicamos a hacer que estas se conecten entre si. El mito asume que la plasticidad de las neuronas se detiene cuando uno alcanza la edad adulta.

“La escala de los cambios es mucho más pequeña que la de los acaecidos durante las fases críticas del desarrollo, pero el hecho de que continúe habiendo variaciones es algo realmente impactante”, comentó la coautora del estudio Elly Nedivi, neurocientífica del Instituto Tecnológico de Massachisetts (MIT).

El equipo de Wei-Chung Allen Lee estudió por primera vez las interneuronas (o neuronas bipolares). Estas interneuronas suponen entre el 20 y el 30% del neocórtex (la parte del cerebro responsable de funciones más elevadas tales como el procesamiento de información a alto nivel) y de media, aproximadamene el 14% de las interneuronas observadas mostraron modificaciones estructurales, lo que prueba que el mito no es cierto.

Nota del traductor: El estudio al que se refiere el artículo, dirigido por Wei-Chung Allen Lee del MIT, apareció publicado en la edición del 27 de diciembre de la revista Public Library of Science (PLOS) Biology.

Traducido de The Adult brain cells stop growing myth

1 Comentario

  1. 1 Carlos Capote Carlos Capote 13 Dic 2007 0 (0 Votos)

    Otro mito que se me cae. Muy interesante el artículo, por cierto, el estudio parece también muy instructivo aunque lo he intentado leer y hay muchas cosas que se me escapan. A lo mejor lo que pasa es que a mí ya se me han muerto demasiadas neuronas…

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