Cuando ni el dinero puede curarte…

Wayne A. Schenk en su casa en Naples, Nueva York. Semanas después de que le diagnosticaran un cáncer de pulmón, ganó la lotería. El dinero podría facilitarle el acceso a un mejor cuidado médico, pero para eso tendría que conseguir cobrar el montante del premio en un solo pago.

Sus padres murieron ambos de cáncer, y él con 51 años, y fumando un paquete de tabaco al día, sabía que tenía todas las papeletas para desarrollar la enfermedad. A mediados del pasado diciembre, tras notar dolor en el cuello, acudió al médico quien descubrió que el dolor lo provocaba un tumor presionando los nervios. El doctor le comentó que con tratamiento, podría vivir de 12 a 16 meses. Cuatro semanas más tarde, tras finalizar la radiación y a punto de empezar la quimioterapia, Schenk y un amigo íntimo compraron unos billetes de la lotería para probar suerte rascando los números. Para su sorpresa, Schenck consiguió un bote de 1 millón de dólares, a cobrar durante 20 años a razón de 34.000 dólares al año libres de impuestos.

Las probabilidades de que alguien desarrolle cáncer de pulmón son de una entre 5.000. La probabilidad de obtener el bote en el juego de 5$ del Blackjack son de una entre 2.646.000. Ahora el señor Schenk, veterano del cuerpo de marines, espera gastar su dinero en conseguir una buena asistencia médica. Pero no es tan fácil, cuando juegas a esta lotería sabes que no existe posibilidad de obtener el premio completo de una sola vez.

El protagonista de esta historia se puso en contacto con el Centro Médico Regional del Este de Philadelphia, que participa en el programa nacional de centros para el tratamiento del cáncer en los EE.UU. La portavoz de este centro, Leigh Fazzina, comentó que con el seguro médico del departamento de asuntos de los veteranos, no conseguiría la transferencia de su caso a ese hospital. Para ello necesitaría presentar 125.000 dólares en efectivo, y reservas por otros 250.000$, ya que el tratamiento del cáncer es realmente muy, muy caro.

Pero si consigue que la Lotería del Estado de Nueva York asigne el billete de lotería a nuestro hospital, seguramente eso haría que admitiésemos su solicitud.

Mientras el asunto se resuelve, Schenk conduce cada día 145 kilómetros para asistir al Centro Médico V.A. en Siracusa, aunque cree que podría mejorar sus posibilidades de supervivencia su pudiera acceder al tratamiento de un centro especializado en esta enfermedad.

Schenk y su amigo intentaron que la Lotería del Estado de Nueva York les pagase el premio de una sola vez, sin éxito. Susan Miller, subdirectora de esta organización comentó que “debemos seguir las reglas y leyes”, añadiendo que a causa de la enfermedad del señor Schenk “desearíamos poder hacer algo en realidad”.

Luego consultaron al miembro de la Asamblea del Estado Joseph A. Errigo, en cuyo distrito se incluye la pequeña ciudad de Finger Lakes, hogar del señor Schenk.

Mr Errigo comentó que estaba considerando la propuesta de un cambio en la legislación que permitiera a la lotería realizar un única excepción en su historia, y entregar el pago completo del premio de una sola vez. “Si contamos con un año por delante, podríamos lograrlo, pero los engranajes legales funcionan muy despacio en Albany, si es que lo conseguimos, podría ser muy tarde”.

Incluso aunque logremos que la iniciativa llegue a votarse, comentó el señor Errigo, las probabilidades de que salga aprobada son de una entre cinco.

En la actualidad trabaja con el organismo de la lotería para ver si es posible transferir el ticket directamente al hospital – algo que según los funcionarios nunca se ha hecho antes.

El señor Schenk pensó en vender el billete a una tercera persona, que actúe como inversor, pero se dio cuenta que así solo recibiría una fracción del pago completo, tal vez 200.000 dólares. También envió su nombre a las listas de espera de Canadá, para ver si le admitían en un trabajo experimental con un nuevo fármaco.

Hasta el momento ha recibido el primero de sus 20 pagos, lo cual tras descontar impuestos le ha reportado unos 34.000 dólares. Con ellos liquidó deudas y facturas, dejando el resto en la cuenta corriente “esperando lo mejor”.

Cuando le preguntaron cuales pensaba que eran las probabilidades de ver delante suyo todo el montante del premio, contestó lacónico: “Nunca se sabe”.

Extraído del New York Times

4 Comentarios

  1. 1 Automatic Jack Automatic Jack 13 Feb 2007 0 (0 Votos)

    Dios, ese bromista hijo de puta…

  2. 2 joscar joscar 15 Feb 2007 0 (0 Votos)

    a Automatic jack… ¿eres un frustrado verdad? ¿donde ves a Dios en esta historia? ¿es culpa de Dios el paquete diario de tabaco que se metia el tio? Toda la vida matando imbeciles y aun me queda trabajo….

  3. 3 uno que pasaba uno que pasaba 15 Feb 2007 0 (0 Votos)

    a joscar: es un trackback. ve a la pagina si quieres trollearlos.

    a maikelnai: mira
    este artículo y este foro de feedburner que igual te ayudan a solucionar lo de las estadísticas del RSS

  4. 4 AuToMaTiC JaCK AuToMaTiC JaCK 15 Feb 2007 0 (0 Votos)

    joscar, es una “figura poetica” evidentemente no creo en Dios (ni en mayuscula ni en minuscula) . Te pido disculpas si no has entendido mi penoso sentido del humor, pero desde mi punto de vista eso es la vida cuando tratas de encontrarle sentido: una broma cruel. Y sinceramente, no creo que hayas matado ni un imbecil en tu vida, aunque no dudo de que un cristiano como tu piensa en ello todo el rato.

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